El iPhone 6, en vídeo, contra los modelos anteriores. Así mejora su velocidad

Escrito por
Phablet

Si hacemos un repaso de la prensa especializada año tras año, un sector importante de la misma afirma, casi por costumbre, que cada nuevo iPhone «no mejora nada» al anterior, salvo en pequeños detalles. De tal modo, es muy complicado apreciar la evolución de Apple, porque ésta se suele centrar en la optimización más que en la discontinuidad o en las renovaciones profundas. El vídeo que hoy os traemos nos permite enfocar la cuestión con algo más de perspectiva.

Este mismo año, cuando nos enteramos de que el iPhone 6 mantendría una memoria RAM de 1GB al igual que viene ocurriendo desde hace un par de cursos, cuando por otro lado los fabricantes Android parecen estar a punto de dar el salto a los 4GB, muchos se rasgaron las vestiduras. No deja de ser normal. Por mucho que el software sea suave como la seda, es realmente complicado que el código pueda esconder las carencias de un hardware demasiado limitado, sin embargo, lo que no debemos subestimar es la importancia de la sincronización entre ambos.

Del iPhone 6 al 2G, la historia de un crecimiento progresivo

Resulta interesante echar un vistazo a esta prueba de velocidad, a nuestro juicio, ya que sus resultados dibujan la evolución en el rendimiento del terminal de la manzana a la larga. Se trata de pequeños saltos que, puestos uno tras otro, evidencian un crecimiento progresivo y sólido.

Esto se hace especialmente visible en el último test, donde las diferentes generaciones del iPhone van mostrando los resultados, prácticamente, con el mismo margen de tiempo entre un modelo y su predecesor.

La única cuestión que puede resultar extraña es que el iPhone 4 sea el último en arrancar su sistema, pero también es algo con una explicación lógica: se trata de la edición más antigua capaz de soportar iOS 7, lo cual pone algo más de presión sobre su limitada base tecnológica (os recordamos que esta generación se lanzó en 2010).

Las diferencias con Android, cada vez más acusadas

Eso sí, en términos de especificaciones técnicas, cada vez Apple va acumulando un desfase mayor con respecto a Android. Al tema de la RAM antes mencionado, podemos sumar otros datos como los 2 núcleos del iPhone 6 frente a los 8 núcleos de algunos de sus competidores, las frecuencias de reloj de 1,4 GHz comparadas con las de 2,7 GHz o la cámara de 8 megapíxeles frente a las de 20 mpx.

¿Qué opináis? ¿Es suficiente una buena optimización para salvar las diferencias en el hardware?

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