Opinión: Xiaomi ha ganado a Nexus como marca geek de referencia

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Phablet

La solvencia de Xiaomi está permitiendo a la compañía jugar una estrategia de dos caras. Por un lado, es una firma de masas en su país de origen, con un software muy dedicado a los gustos y hábitos del mercado chino. Por otro, se convertido en un auténtico filón para el tipo de usuario europeo / americano al que le gusta cambiar de ROM y llevar a cabo modificaciones en sus terminales, merced a una concentradísima escena de desarrollo en cada uno de sus modelos.

Hace unos años, quizá hasta el Nexus 5 y la Nexus 7 de 2013, la marca propia de dispositivos de Google tenía tremenda fuerza entre el público especializado. El reducido precio de sus productos (manteniendo prestaciones de altura), la facilidad para instalar ROMs alternativas o de disfrutar de las actualizaciones de Android el mismo día de su lanzamiento, hacía de estos modelos un auténtico caramelo para techies. No obstante, ese mismo año veía la luz un equipo que representaría el comienzo de un relevo. Se trata, cómo no, del Xiaomi Mi3.

Nexus 5, un terminal no sólo para geeks. Google presume de ventas

Año 2014: contigo empezó todo

Google da un giro radical en su política de precios en el año 2014, elevando el rango desde los 200-300 a los 600 euros, y haciendo que su Nexus 6 no resultara en absoluto accesible para presupuestos limitados. Desde nuestro punto de vista, ese terminal fabricado por Motorola, marcó un antes y un después de línea de producto de los de Mountain View, generando polémica no sólo por lo mencionado respecto a su precio, sino también por su tamaño, que no convenció a muchos.

Xiaomi evolucion

Al mismo tiempo, desde China, llegaban dos joyas para recoger parte de la esencia que Google se había dejado en el camino: por un lado, el OnePlus One, con Cyanogen OS de serie y un tremendo potencial en términos de personalización y, por otro, el Xiaomi Mi4, un dispositivo imbatible en calidad/precio, capaz de alcanzar enorme repercusión sin llevar a cabo campañas tan excesivas como las de OnePlus, simplemente por la buena fama que había conseguido su predecesor.

2015-2016: transición y consolidación

En el año 2015; Google trata de reeditar su pasión entre los geeks con el Nexus 5X, un dispositivo también fabricado por LG, que no consigue dar en el clavo desde el principio: aunque ahora, una vez su precio se ha estabilizado en torno a los 250 euros, esté ganando espacio, el tirón inicial fue escaso. Demasiado gama media por un precio en torno a los 400 euros. El OnePlus 2, por su parte, se hundió pasando de Cyanogen OS a Oxygen, elevando los precios y no cumpliendo expectativas en muchas de las áreas del producto.

Google Nexus 6P Xiaomi Redmi Note 3 Pro

Por su parte, Xiaomi lo clavó con los phablets (a pesar de no tener buque insignia claro en ese año) especialmente con el Redmi Note 2 y 3, teniendo continuidad en el Redmi Note 3 Pro y el Mi Max durante la primera fase de 2016. En este año, además, el Xiaomi Mi5 se elevó a la categoría de hito, consiguiendo situarse en muchos medios como el rival directo del Galaxy S7, al presentarse el mismo día que el flagship de Samsung. Sólo había que ver la puesta en escena de aquella máquina: Hugo Barra estuvo casi 20 minutos explicando el funcionamiento del estabilizador óptico de su cámara en el MWC, algo que dejó a los apasionados de la tecnología absolutamente enamorados.

Una potente comunidad en torno a Xiaomi

Teniendo como base un producto de categoría a un precio muy corto y, al mismo tiempo, la necesidad de trastear para conseguir adaptarlo a los usos internacionales, Xiaomi se ha convertido en la joya de la corona del público geek. Está claro que si uno se compra un Xiaomi Mi5, tal y como le llega de fábrica, va a tener que ponerlo a punto instalando una ROM (ya sea MIUI o basada en AOSP) con más idiomas y flasheando Google Play. De hecho, es parte de la gracia de esta compañía y aunque algunas tiendas se ofrecen a vender sus unidades con las modificaciones hechas, normalmente los fans prefieren quitar ellos el precinto a la caja.

xiaomi scene android

Durante unos meses utilicé un Xiaomi Redmi Note 3 Pro como dispositivo personal, participé en algún que otro grupo de Telegram y en foros, y hay absoluta pasión geek por la compañía china. Usuarios que cada día probaban una ROM diferente y compartían impresiones, mediciones de autonomía o los benchmarks entre sí, enlazaban rebajas de diferentes tiendas o buscaban fundas y otros accesorios entre el enorme catálogo de AliExpress. En cambio, cada vez tiene menos sentido trastear con un Nexus, especialmente desde que son equipos de 600 euros y un paso en falso puede dejar el terminal inservible.

Redmi Note 3 Pro: reflexiones tras un mes con el phablet económico de Xiaomi

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