Así son las baterías de nuestras tablets y smartphones

Escrito por
Phablet

Algo tan sencillo como pulsar sobre las pantallas de nuestras tablets y smartphones, esconde detrás un funcionamiento complejo en el que convergen campos como la electrónica y la óptica. Si desmontamos cualquiera de los soportes que utilizamos a diario, podemos ver cómo en unas dimensiones muy reducidas, nos encontramos con decenas de chips, placas y componentes de todo tipo que permiten, entre otras cosas, que podamos navegar por Internet y tengamos el mundo prácticamente a nuestro alcance. Por otro lado, podemos ver nuestros contenidos audiovisuales favoritos, leer las mejores obras literarias y comunicarnos con personas situadas a miles de kilómetros de distancia a través de unas plataformas en las que cada componente, es importante.

Entre todos ellos, no podíamos dejar de lado las baterías. A pesar de que hemos visto mejoras importantes en los últimos años como por ejemplo, la incorporación de tecnologías de carga rápida, o el aumento de la capacidad de las mismas, lo cierto es que aún queda mucho por hacer en este sentido como recordamos en otras ocasiones. Pero, ¿Qué es lo que hay dentro de ellas y cómo son capaces de garantizar una experiencia de uso durante horas? A continuación os contamos más sobre los tipos de baterías que podemos encontrar actualmente, cómo funcionan y cuáles son algunas de las alternativas para el futuro alrededor de las mismas.

LG G4 vs LG G3 bateria

1. Las baterías antiguas

Con la aparición de los primeros soportes portátiles, ya sea ordenadores, móviles o tablets, asistimos al nacimiento de una generación de componentes basados en la mezcla entre níquel y cadmio. La gran ventaja de estas era su coste de producción reducido. Sin embargo, contaba con limitaciones muy importantes: En materia de rendimiento, cuando se alcanzaban ciertos ciclos de carga, las baterías perdían capacidad y tiempo de autonomía. Por otro lado, destaca el componente medioambiental, ya que éstas dejaban un impacto ecológico negativo cuando se desechaban.

2. El litio, protagonista actual

– Polímero de litio

A día de hoy, una cantidad cada vez mayor de soportes de todo tipo están equipándose con baterías de este mineral. Entre sus virtudes, nos encontramos con su maleabilidad y adaptación a terminales de todos los tamaños, su ligereza y una mayor capacidad de absorción de energía, que en este caso se traduciría en una carga más grande en unos componentes más reducidos. Sus mayores inconvenientes: Se corroe con facilidad en contacto con el aire, son inflamables y su coste de producción es elevado.

bateria S6

– Iones de litio

Al igual que sus compañeras, este tipo de baterías se caracteriza por contar con unas dimensiones reducidas y un peso menor. Esto ha dado como resultado que sea una de las más utilizadas en el sector de la electrónica de consumo. El tiempo de carga es bajo y fraccionado: Una primera parte se realiza con relativa velocidad. Cuando se alcanza un porcentaje aproximado del 70-80%, este flujo se ralentiza para dar paso a un goteo que la llena totalmente. Entre sus inconvenientes nos encontramos con unos ciclos de carga limitados que rondan entre los 300 y los 500, problemas comunes por sobrecalentamiento y riesgos de explosión e incendio al intentar manipularlas.

3. Las baterías del futuro

– Llega el grafeno

Este nuevo material, con el que ya estamos asistiendo a investigaciones enfocadas a crear dispositivos muy flexibles y ultraligeros, pretende convertirse en el protagonista en los próximos años. En el terreno de las baterías, también nos encontramos con algunas iniciativas como la llevada a cabo por Samsung. Mediante la combinación de capas de silicio con otras de grafeno, se podrían conseguir baterías con menor peso todavía que duplicarían su capacidad y autonomía respecto a las que encontramos basadas en litio actualmente.

grafeno imagen

– Aluminio

Este metal, que ya está en las carcasas de decenas de tablets y smartphones que podemos encontrar en el mercado, también pretende dar el salto a otros componentes de los mismos. Desde algunas de las universidades más conocidas del mundo, se está trabajando en baterías que se cargarían en tan solo un minuto. Las fortalezas de este elemento son su bajo coste de producción y sus capacidades de modificación. Según sus desarrolladores, combinadas con capas de grafito, podrían soportar varios miles de ciclos de carga.

– Los sistemas operativos

La mejora de la autonomía de los terminales no depende solo de las baterías y de su capacidad. Si los propios dispositivos no cuentan con optimizadores de recursos, la experiencia de uso puede quedar muy enturbiada. Para superar este problema, nos encontramos desde un catálogo de aplicaciones enfocadas, a primera vista, a mejorar el rendimiento tanto en memoria como en autonomía, como en características propias de los softwares como Doze, dirigidas a gestionar mejor la duración de las cargas.

doze Android

Al igual que estamos asistiendo a avances en aspectos como las cámaras o la realidad virtual, en otros componentes como las baterías, también estamos viendo avances aunque no sean tan anunciados o, a primera vista, no tengan la repercusión de otras partes como por ejemplo, las pantallas con formato 4K. Tras conocer cómo funciona este componente en las tablets y smartphones que millones de personas utilizan a diario, ¿Creéis que aún queda mucho por hacer y que estas mejoras serán a largo plazo? ¿Pensáis que ya podemos notar una evolución importante respecto a lo que existía hace tan solo un par de años en este sentido? Tenéis disponible más información relacionada como por ejemplo, una lista de baterías auxiliares que os pueden resultar muy útiles para acciones como jugar a Pokémon GO.

 

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