Samsung Galaxy Note 7: análisis en profundidad del mejor Android hasta hoy

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Samsung

En este 2016 Samsung ha conseguido algo importante: no sólo ser el fabricante que más vende sino también el que tiene el mejor producto. El Galaxy Note 7 y el S7 Edge son, con bastante consenso por parte de público y medios, los mejores smartphones creados hasta la fecha. Encarnan como ningún otro el concepto de lo premium e imponen líneas que todos van a intentar incorporar a sus terminales lo antes posible para no quedarse en fuera de juego.

Hace algunos años, Apple era sinónimo de innovación. Hoy en día, lo único que tenemos claro es que la manzana intentará adoptar las pantallas Super AMOLED de Samsung y su diseño Edge tan pronto como les sea posible, después de incorporar otros muchos emblemas de la firma coreana que hace tiempo insistían en denostar: el formato phablet o el S-Pen son ejemplo obvios. Hoy en día, si buscamos lo mejor del mercado (lógicamente reconocemos otras preferencias), el terminal con mayor capacidad para imponer líneas de evolución a todos los demás es el Galaxy Note 7.

Nuestros colegas de MovilZona han publicado un extenso análisis sobre el equipo, que os invitamos a visitar. Nosotros vamos a hacer un repaso por sus pros y contras de forma algo sucinta.

Fortalezas y debilidades del Galaxy Note 7

Las fortalezas son obvias. Este terminal tiene la mejor pantalla, la mejor cámara y uno de los diseños más atractivos del mercado (el azul que han analizados nuestros compañeros es espectacular). El Exynos 8890 es, junto al Snapdragon 820, el procesador más potente de la presente generación y sus 4 GB de RAM están un poco por encima de lo que Android puede gestionar en estos momentos, así que más (como en el OnePlus 3) serían completamente inútiles. Además, TouchWiz se ha refinado enormemente y la inclusión del USB Tipo C pone al Note 7 un paso por delante del S7.

Note 7 azul coral prueba

En cuanto a los aspectos mejorables, nuestros compañeros identifican 3: una cámara delantera con algo más de resolución sería de agradecer, así como un rediseño del S Pen. El audio del Galaxy Note 7 tampoco es el mejor del mercado, tal vez por la ubicación de sus altavoces.

Por encima de todo, una filosofía propia

Es muy interesante cómo Samsung ha sabido evolucionar en los dos últimos años, especialmente tras el Galaxy S6. En 2014 los coreanos eran la firma que más vendía pero, bajo mi punto de vista, había buques insignia mejores, como el HTC One M8 o el Xperia Z2. No obstante, en 2015 se adoptaron nuevos materiales, se creó una cámara superior a la de cualquier otro fabricante (con permiso del Sony Xperia Z5, que llegaría algo después) y se sorteó el pufo del Snapdragon 810 con un desarrollo propio. Además, TouchWiz al fin comenzó a ir en la buena dirección.

Note analisis en profundidad

La cuestión es que, sin perder la identidad (cualquier móvil o tablet de la firma es reconocible desde lejos), y aún siendo el fabricante preferido por parte del consumidor, Samsung ha pasado de no destacar en cuanto a producto, a ser claramente el ejemplo a seguir.

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