¿Debería bajar el ritmo de producción de tablets y smartphones?

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Con frecuencia, os hemos mostrado unos análisis en los que hemos intentado profundizar en la situación actual por la que atraviesan tanto las tablets como los smartphones. En el caso de los primeros soportes, asistimos a una bajada del número de unidades vendidas que no es algo coyuntural y que, según las mayores consultorías del mundo, se mantendrá al menos otros dos años. En el caso de los segundos, debemos separar entre los dispositivos de menor tamaño, que ya están acusando un descenso en el número de terminales comercializados y los más grandes, que están convirtiéndose en el salvavidas de muchos fabricantes.

Sin embargo, y aunque en ocasiones no sea tan evidente, lo cierto es que en todos estos soportes, independientemente de sus dimensiones o características, estamos asistiendo a una saturación del mercado como resultado de una burbuja existente entre 2010 y 2014 en la que se superaron todos los récords. Circunstancias como esta, ya sucedieran en el pasado o en la actualidad, deben servir como reflexión para todas las partes implicadas en el sector de la electrónica de consumo. ¿Hasta qué punto pueden absorber los usuarios los nuevos lanzamientos? ¿Con qué frecuencia deberían llegar los productos con el fin de garantizar un reemplazo en el que el público tuviera la última palabra y no los fabricantes? A continuación, os contamos más sobre algunos de los retos pendientes en el corto y medio plazo.

El dato

Según las cifras de consultoras como IDC, durante 2015 se vendieron más de 1.400 millones de smartphones en todo el mundo. Esta cantidad, es un 10% superior a la de 2014, cuando salieron a la venta unos 1.300 millones de dispositivos. Por marcas, Samsung mantuvo su liderazgo, con 324 millones de unidades y a gran distancia respecto al segundo en el podio: Apple. Por otro lado, Huawei lideró el empuje chino y se situó en tercera posición tal y como refleja el cuadro que os mostramos a continuación.

smartphones vendidos

Las marcas, primer factor

Como recordamos antes, el sector de la electrónica de consumo es un entorno en el que existen multitud de actores y en el que todos están interconectados. Sin embargo, el más importante son los fabricantes, que a grandes rasgos, imponen sus ritmos al resto y que en el caso de las tablets y smartphones, se traduciría en la creación de nuevos modelos con periodicidad y su lanzamiento rápidamente. Las grandes ferias tecnológicas como la IFA, el MWC o el CES, son exhibiciones de músculo aprovechadas por las compañías que, en el caso de las más grandes, anuncian y comercializan varios buques insignia al año. En esta situación surge un interrogante: ¿Cuál es la capacidad de los usuarios y del propio mercado para acceder a todos estos productos?

galaxy tab a tablets

El público, un colectivo con poco margen de acción

Si los fabricantes son los que marcan el ritmo, los consumidores son los que indirectamente, determinan la buena acogida de los modelos puestos a la venta por los primeros. Sin embargo, en un contexto en el que nos encontramos con terminales más perfeccionados respecto a los de hace algunos años y con una vida útil que puede superar los 3 años en muchos casos, ¿Qué sentido tiene seguir produciendo más terminales si actualmente podemos seguir utilizando otros que siguen siendo útiles en nuestro día a día? En este sentido, el público debería tener una mayor capacidad no solo de compra, sino también de reflexión y preguntarse lo siguiente: ¿Realmente necesito una nueva tablet o smartphone? Y aquí es donde entra en juego el tercer factor.

motorola g4 plus phablets

¿Un gran software por año o actualizar el existente?

Este tercer componente del que hablamos unas líneas más arriba, es el sistema operativo. Ligado a la aparición de nuevos terminales año tras año, también nos encontramos con la aparición de versiones de las interfaces más utilizadas. Entre finales de 2015 y comienzos de 2016 vimos cómo Marshmallow aterrizaba y se consolidaba. Unos meses después, asistimos a la llegada de Nougat, el nuevo miembro de la familia Android. ¿Hasta qué punto los desarrolladores de software pueden influir en el rumbo del mercado? Junto a este interrogante, los propios creadores de los sistemas operativos deben reflexionar acerca de la utilidad de lanzar nuevas plataformas o mejorar las existentes.

El fantasma de la obsolescencia programada

Por último, debemos incluir a otro componente cuya existencia es cuestionada por millones de personas al mismo tiempo que se convierte en una realidad para muchos otros. Si anteriormente hemos visto cómo las firmas lanzan varios grandes modelos al año, y los creadores de software toman el relevo haciendo lo mismo con los sistemas que tablets y smartphones utilizarán, ¿Estamos viendo cómo se fuerza al consumidor a actualizarse y cómo este se constituye en un pilar fundamental para mantener el sector? ¿Son los propios públicos los que realmente tienen capacidad de decisión y elección?

Microsoft Surface Book formato tablet

En situaciones como la actual, con un futuro en el que la diversificación, o fragmentación para algunos, es uno de los lastres del sector, ¿Pensáis que la receta para asegurar una evolución sostenida en el tiempo pasa por una reducción del número de firmas y de terminales? ¿Creéis que otros factores externos como la evolución de la economía mejorará con el tiempo y se traducirá en un aumento del consumo que mantendrá e incluso permitirá incrementar las cifras con las que nos encontramos ahora? Tenéis disponible más información relacionada como por ejemplo, la trayectoria del mercado de tablets en los últimos meses para que podáis opinar vosotros mismos.

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