Qué necesita el iPad Pro para sobrevivir a las Surface y Andrómeda

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iPad Pro

Apple fue la compañía que puso la primera tablet (tal y como hoy las comprendemos) en el mercado con su iPad original en el año 2010. Desde entonces, este dispositivo se ha convertido en un auténtico icono de nuestro tiempo, a pesar de que la plataforma Android, en parte debido a que la mayoría de los productos que la conforman son más accesibles, le arrebataran el dominio del mercado a iOS. El iPad Pro ahora trata de dar una vuelta sobre el concepto original, pero no lo tiene fácil.

El boom de ventas de tabletas que vivimos desde el 2010 al 2014 ha pegado un severo frenazo, en parte debido a que su ciclo de reemplazo es mayor que en los smartphones. Al mismo tiempo, comienza a crecer otro tipo de terminal que evidencia el hecho de que la tablet es un gran formato pero necesita dotarse de herramientas verdaderamente capaces de producir contenidos y dedicarse también al ámbito laboral. Windows 10 es el primer sistema con afán universal y Andrómeda se presenta como una promesa de Google que responde a esa misma necesidad: aunar lo móvil y el escritorio.

iPad Pro, ¿Un acierto? ¿Es suficiente?

Los anuncios de la Surface en los últimos tiempos han intentado poner en evidencia del hecho de que añadir, sin más, un teclado a una pantalla no es la manera óptima de obtener un ordenador. Debemos ser francos: el teclado nativo de iPad Pro no es ni siquiera tan bueno como algunos de Logitech o Belkin. Falta un trackpad, un mejor sistema para elegir la postura en la que queremos utilizar el tablet (frente al kickstand) y, sobre todo, se hacen necesarios más puertos (muchos más) si Apple aspira a competir con la Surface. No es una tarea sencilla y probablemente todas estas demandas no sean suficientes per se, pero es la base mínima.

tablet iPad Pro 9.7 manzana

Si se opta por mantener una línea producto tablet y otra notebook (por hablar en términos más o menos genéricos), todo lo que hemos dicho anteriormente, además, necesita integrarse de la forma más discreta posible. Buscarle las vueltas al diseño para conseguir (y Apple bien sabemos que puede hacerlo) la excelencia. Y no, nos sirve que quiten el puerto Jack.

El gran dilema: ¿mantener iOS?

Mientras Windows 10 y Andrómeda buscan integrar experiencias, Apple no parece tener en el horno nada similar a una plataforma híbrida y, a todas luces, pinta que la manzana sólo aspira a desarrollar iOS para equipararse a la plataforma de Microsoft o a lo que Google quiere que sea la combinación entre Android y Chrome OS. De hecho, hace poco, en relación a la nueva Touch Bar, responsables de la manzana han comentado que pensaron en hacer MacBooks con pantalla táctil, pero no le vieron el sentido.

iPad Pro 9.7 dibujar

Puede no resultar mala opción del todo, siempre y cuando el trabajo de optimización sea el adecuado y permita a los desarrolladores realizar versiones ligeras perfectas de programas pesados, para lo cual también se requiere talento. Nunca va a ser igual, pero para cierto tipo de usuario, puede ser justo lo que necesita: el dispositivo más ligero posible con herramientas productivas decentes.

Ventajas del iPad Pro con respecto a Andrómeda y Surface

Microsoft es el rey innegable de la productividad. Tiene control sobre la suite ofimática más importante, experiencia como ningún otro en el terreno profesional y la Surface comienza a estar de moda. Por otro lado, Google cuenta con los usuarios de Android, el sistema más extendido del planeta, tanto en tablets, por ahora, como en smartphones. Tenerlo todo en la misma plataforma conlleva indudables ventajas.

iPad Pro vs PC vs Surface

Apple siempre tendrá un plus con respecto a Google y Microsoft: su marca. El nivel de implicación del usuario fiel de la compañía con los productos de la manzana es algo con lo que las otras empresas grandes del mercado sólo pueden soñar. Además, el iPad seguirá siendo el dispositivo predilecto de las celebrities y eso conlleva una publicidad de un valor incalculable, mientras que los fabricantes de tablets poco importantes (o incluso muy importantes) seguirán fijándose en el aspecto de cada nuevo iPad para imitarlo. Eso supone una conveniente ventaja estratégica que, bien gestionada, puede ser imbatible.

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