Adiós, Nexus 9. Hola, Galaxy Tab S3: estoy decidido a cambiar mi tablet

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Samsung

A los que sean lectores más o menos regulares de TabletZona, seguro que les suena que uno de sus redactores tiene como tablet personal una Nexus 9, por la cantidad de artículos dedicados al equipo. Hoy me he decidido a hacer una entrada más personal, tipo blog, en la que relato mi experiencia con el dispositivo firmado por Google y HTC, y los motivos por los que decido retirar ese modelo y lanzarme a por una Galaxy Tab S3 en cuanto salga a la venta.

A pesar de que por mi trabajo pruebo bastante modelos de tabletas, siempre me gusta tener una personal que no relaciono tanto con el trabajo en sí, sino con mis prácticas habituales: películas, juegos, etcétera, que luego siempre acaba redundando en lo que escribo, pero al fin y al cabo lo hago con gusto. El caso es que desde el 2014 he tenido una Nexus 9 para tales propósitos; y sin grandes necesidades de renovación, en parte porque tampoco ha habido grandes lanzamientos, ni el sector ha evolucionado de modo rotundo.

¿Qué me llevó a decidirme por una Google Nexus 9?

Antes de la Nexus 9 tenía un iPad mini como compañero de viaje, que compré en febrero de 2013. Era un dispositivo con una calidades extraordinarias, a pesar de que su hardware, incluso desde el momento de su debut, se quedaba ya algo antiguo. Aún así, la idea de un iPad más barato y compacto en el que tener acceso a toda la App Store, con numerosas aplicaciones optimizadas para formato tablet, me parecía algo muy tentador. Un año más tarde, sin embargo, empecé a pensar en renovarlo.

Por aquel entonces, me entró la necesidad de una pantalla más grande, dado que utilizaba la tableta acabar de redactar y releer una tesis doctoral. La duda era si seguir en Apple y hacerme con un iPad Air 2 o regresar a Android con una Nexus 9. En smartphones soy un fiel usuario de la plataforma de Google (opciones de personalización, variedad de fabricantes como razones principales) y me parecía apetecible compartir sistema operativo y «sincronizaciones varias» en móvil y tablet, sobre todo porque compro algunos discos en Play Music. Así, acabé decidiéndome por la segunda opción.

Nexus 9 blanca

Por aquel momento tenía un HTC One M8 y me atraía mucho el hecho de que la Nexus 9 estuviera también fabricada por la compañía Taiwanesa, especialmente, si se notaba en el audio. Seleccioné la variante de 32 GB el mismo día de su lanzamiento y el desembolsó ascendió a 489 euros. Era la tablet más cara que había comprado hasta el momento, pero estaba realmente emocionado.

Primeros pasos con el equipo e incorporación de accesorios

Al sacar el dispositivo de la caja, las sensaciones fueron buenísimas. Absoluta suavidad, propia de los terminales, Nexus. Acabados bastante buenos, con una parte trasera de plástico soft touch muy agradable y marco metálico. Gran pantalla (con fugas de luz, eso sí) y excepcional rendimiento gráfico. El problema es que (y me pasó igual con la Nexus 7) el Nvidia Tegra K1 no dio la talla. Es algo que nunca me ha pasado con un Snapdragon y por eso pienso que es el chip, pero con el tiempo, tanto Android como la mayoría de las aplicaciones empezaron a ir  muy lentas, a congelar la pantalla algunos segundos puntualmente, a no responder adecuadamente ante una orden táctil, etc.

Como dije antes, quería un equipo para trabajar, así que decidí hacerme, por separado, con el teclado oficial que anunciaron con la tablet. Opté por el original, teniendo que traerlo de Estados Unidos (en España no lo vendían) y pagando mucho más de lo que hubiera costado uno cualquiera de los que ofrece Amazon, eBay, etc. He de decir que tampoco es ningún prodigio de la técnica. Es un teclado bluetooth, que  veces cuesta un rato vincular, que no da una sujeción demasiado firme y que hace que el dispositivo se tambalee al teclear rápido. Además, tiene configuración inglesa.

Nexus 9 con teclado bluetooth oficial

A pesar de los «peros», y lógicamente esperando más, la tablet me ha proporcionado mucho en todos los sentidos: trabajo, estudios, multimedia, juegos, etc. y estoy razonablemente contento con la compra después de dos años y medio de convivencia con esta Nexus 9.

Galaxy Tab S3: Al fin una tablet que sí da el salto

He probado a la lo largo de estos años tabletas realmente buenas. Por ejemplo, la MediaPad M2 10, me parece un dispositivo verdaderamente fabuloso, pero me gusta más la relación de aspecto 4:3 y el sentido vertical para una Android. Por otro lado, quería un terminal de 10 pulgadas, por lo que la MediaPad M3 (otra opción que consideré) se me quedaba pequeña. Si la Galaxy Tab S3 era mínimamente convincente, yo ya estaba muy predispuesto a comprarla.

tablet Samsung Galaxy Tab S3 pantalla de notas con S Pen

Eso sí, si la tablet hubiera salido con un Exynos 7420 ni me hubiera planteado ir a por ella, incluso aunque costara más barata. Es razonable que, trabajando en una web de tabletas, invierta bastante dinero en dispositivos de este tipo si voy a sacarles partido, además, llevo desde 2014 sin cambiar de unidad, con lo que un gasto un poco elevado me parece admisible en estas condiciones. Eso sí, si me voy a gastar más de 300 o 400 euros, quiero algo me convenza.

Ya he detallado, más o menos, los motivos por los que creo que se trata de un tablet ganador en el enlace que tenéis arriba. No obstante, he de decir que para mí, tienen especial valor la pantalla Super AMOLED y el S Pen, porque voy a dedicar mucho tiempo de uso del tablet a leer y anotar. Por otro lado, me encantan los juegos y el Snapdragon 820, con la API Vulkan y el Game Launcher, es un combo que me hará disfrutar de lo lindo. Por último, seguiré pudiendo escuchar mi biblioteca de discos de Google Play, ahora incluso con más potencia y definición, dado el estupendo sistema de sonido con el que cuenta la Galaxy Tab S3.

En definitiva y dejando a un lado que el precio va a ser elevado, creo que es un tablet perfecto para mí y por eso me he decidido a comprarlo.

¿Y vosotros, qué opináis? ¿Creéis que merece la pena a pesar de que su precio será elevado?

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