De fabricantes a potencias tecnológicas: Los retos de las marcas chinas

Escrito por
0

China es una fuente de información constante en lo relacionado con la electrónica de consumo y la tecnología en general. En una exhibición de fuerza amparada por un crecimiento económico sostenido en el tiempo, el país más poblado del mundo ha sido capaz de dar un auténtico salto adelante en los últimos años en lo que se refiere a innovación. En repetidas ocasiones os hemos hablado de los avances que vemos en las marcas asentadas en el gigante asiático y que consiguen lanzar, con mayor o menor suerte, toda una serie de tablets y smartphones que intentan poner de manifiesto los avances conseguidos y completar esa transición en la que la nación de la Gran Muralla ha pasado de ser la fábrica del mundo a una potencia en este campo.

Sin embargo, el camino hacia el liderazgo no es algo sencillo y a día de hoy, aparecen multitud de interrogantes, retos y circunstancias que pueden condicionar la escala de posiciones de sus marcas en el corto y medio plazo. A continuación, intentaremos ver cuáles son los desafíos a los que tendrán que enfrentarse para conseguir escalar a un podio en el que aún siguen arriba Japón, Corea del Sur y al otro lado del Pacífico, los Estados Unidos.

1. Falta de diversificación

A pesar de los avances logrados en los últimos años, China sigue siendo la gran fábrica. En materia de tecnología, esto se traduce en la fabricación de componentes electrónicos como los procesadores pero también, en la creación de otros elementos más como por ejemplo, las cubiertas. Según Bloomberg, todo esto reporta a las marcas chinas unos ingresos globales anuales que rondan los 870.000 millones de euros, desbancando a otros sectores que han tirado de la economía china hasta hace muy poco como por ejemplo, el acero o la industria pesada. Esto puede dar como resultado la creación de una burbuja en la que las compañías se centren más en el suministro de este tipo de elementos y limiten la capacidad de innovación.

2. El marco legal

Hace unas semanas os comentamos que la regulación puede ser uno de los lastres que condicionen la expansión de las marcas chinas tanto dentro como fuera de sus fronteras. En los útlimos años, hemos visto un endurecimiento de las condiciones de entrada de firmas extranjeras al gigante asiático y al mismo tiempo, un incremento de los requisitos que las tecnológicas chinas deben cumplir para lograr dar el salto a otros mercados. Esto tiene una consecuencia inmediata: Se produce una situación de oligopolio en el que solo las más grandes como Huawei son capaces de llegar a todo el mundo. Por otro lado, en el interior del país se crea un marco proteccionista en el que terceros actores deciden indirectamente sobre el rumbo que deben tomar los fabricantes y cuáles son los ámbitos en los que deben trabajar.

smartphone transparente

 

3. Centralización

Si en Estados Unidos, existe un polo tecnológico situado en Silicon Valley, en China es toda la región de Shenzhen. En esta ciudad, cuya área metropolitana supera los 10 millones de habitantes, se concentran algunas de las mayores firmas chinas que han logrado situarse como unas de las primeras a nivel mundial. La existencia de polos tecnológicos como este, que aglutinan la mayor parte de las inversiones realizadas tanto por las propias marcas como por el gobierno chino, dificulta la creación de otras zonas en las que sea propicia la inversión en tecnología. La falta de infraestructuras en algunas regiones del centro y el oeste del país, y la propia geografía económica y social del gigante asiático también resultan influyentes.

4. Calidad y no cantidad

Una de las estrategias más utilizadas por diversas compañías ha sido la saturación del mercado mediante el lanzamiento acelerado de multitud de dispositivos dando como resultado que una sola marca, fuera capaz de comercializar en un solo año varias tablets y smartphones. Sin embargo, éstos acababan cosechando críticas y descontento entre aquellos que las habían adquirido, especialmente fuera de China si todos ellos habían conseguido saltar fuera. Como dijimos al principio, el país asiático ha conseguido situarse en primera fila aunque todavía encontramos muchos casos en los que se pone de manifiesto ese pasado manufacturero no tan lejano.

moviles chinos

5. El Horizonte 2025

A pesar de que la fabricación de componentes tenga sus riesgos, lo cierto es que tanto el gobierno chino como las principales marcas, están decididas a aportar más recursos a este sector. Sin embargo, el objetivo ya no serán solo tablets, smartphones y ordenadores, sino que para el año 2025, se han propuesto consolidarse y situarse como referentes mundiales en otros sectores como la robótica o la industria aeronáutica suministrando todos los objetos necesarios para ellos. Esto tiene otro impacto inmediato: La inversión en I+D en tecnología se incrementa año a año.

Como habéis podido comprobar, China aún tiene algunos retos pendientes por resolver si de verdad quiere llegar a ser una potencia tecnológica mundial. ¿Pensáis que ya ha conseguido situarse en esta categoría a pesar del camino que aún queda por recorrer? ¿Creéis que por mucho que se produzcan avances, aún seguirá muy distanciada de otros países asiáticos que han sido punteros tradicionalmente? Tenéis disponible más información relacionada como por ejemplo, las condiciones que debe cumplir un modelo fabricado en el País de la Gran Muralla para llegar a Europa.

Compártelo. ¡Gracias!