Tablets participativas. En Diskio Pi puedes elegir el software y el procesador

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Las tablets participativas pueden ser una nueva generación de dispositivos en las que los usuarios tengan un papel decisivo. Hace unas horas os mostrábamos una lista de terminales que vieron la luz gracias a la financiación ofrecida por particulares. Todo esto, puede tomarse como ejemplo para ver que en muchas ocasiones, es posible conseguir modelos alejados de los más potentes del mercado.

La mayor participación ciudadana en multitud de campos, también está extendiéndose a la electrónica de consumo. Un ejemplo lo podríamos tener en Diskio Pi, de la que a continuación os contamos sus características y que, en teoría, pone bajo el criterio de los usuarios aspectos tan importantes como la elección del sistema operativo o el procesador con el que correrá.

¿Cómo es?

En cuanto a su aspecto, no encontraremos demasiados alardes. Al tratarse de un terminal que, una vez más, recurrirá a la captación de fondos para poder salir adelante, debemos presuponer que se tratará de algo modesto que contará con grandes marcos laterales y una carcasa trasera desmontable a la que se podrán incorporar diferentes componentes. Según su creador, está pensado para usuarios de ámbitos como el diseño que necesiten pantallas auxiliares. Contará con una pantalla de 13,3 pulgadas con resolución Full HD. La autonomía podría ser una de sus fortalezas gracias a una batería de 8.000 mAh.

diskio pi tablet

Los límites de las tablets participativas

Como decíamos al principio, el usuario podrá elegir qué procesador equipará en el dispositivo una vez lo adquiera. Esto no quiere decir que se trate de algo similar a las phablets modulares que ya dieron sus primeros pasos hace unos meses, sino que el consumidor tendrá que adquirir por separado la placa en la que van insertadas todos los componentes de rendimiento. Las opciones disponibles serán los últimos productos lanzados por Raspberry: Pi2, Pi3 y Pi Zero y los de otra compañía llamada Odroid. En cuanto al sistema operativo, podrá elegirse entre, Raspbian Pixel, Ubuntu 16.0 y Android Lollipop. ¿Creéis que todos estos aspectos pueden limitar su éxito?

¿Cuánto podría costar?

Su diseñador, un óptico francés, pretende sacar este dispositivo al mercado por un precio aproximado de 350 euros. En la caja del terminal, se incluirían todos los componentes necesarios para montarla excepto la placa base. En Kickstarter ya ha lanzado una campaña de recogida de fondos con la que pretende llegar a los 400.000 euros. Los primeros envíos podrían realizarse a principios de 2018.

¿Qué pensáis acerca de esta tablet?¿Creéis que aún tiene muchos aspectos por mejorar para ser realmente competitiva? Os dejamos disponible más información relacionada como por ejemplo, los desafíos a los que deben enfrentarse los terminales actuales para que podáis conocer más.

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