Amazon estarÃa ultimando los detalles de una nueva tableta con Android en lugar de su software propio, según han señalado fuentes consultadas por Reuters. El movimiento marcarÃa un antes y un después para la marca, que hasta ahora habÃa apostado por Fire OS en sus dispositivos.
Bajo el nombre interno «Kittyhawk», el proyecto apuntarÃa a un modelo de gama alta con un precio que se situarÃa en torno a los 400 dólares. La transición a Android persigue ofrecer una experiencia más abierta, con más aplicaciones y una integración más sencilla con el ecosistema que ya utilizan millones de usuarios.
Qué se sabe del cambio a Android
Durante más de una década, Amazon empleó una bifurcación propia de Android para sus Fire, lo que implicaba una tienda de apps separada y un ecosistema limitado, como se vio con la Nokia N1. Esta estrategia ha recibido crÃticas de usuarios y desarrolladores por la ausencia de determinadas aplicaciones y por los retrasos en actualizaciones del sistema.
El cambio que se plantea pasa por adoptar la versión de código abierto de Android (AOSP), que Amazon puede personalizar sin coordinación directa con Google. Este enfoque permitirÃa reducir fricciones, aunque la llegada de servicios como Google Play dependerÃa de acuerdos y certificaciones adicionales.
«Kittyhawk»: precio y posicionamiento

Las fuentes consultadas sitúan el precio en torno a los 400 dólares, prácticamente el doble que el actual Fire Max 11 cuando no está rebajado. Ese salto sugiere un posicionamiento más ambicioso, con mejoras en diseño, pantalla, potencia y sonido para competir frente a opciones consolidadas del mercado, como la HP 10 Plus.
Este cambio llega en un contexto en el que Amazon ocupa la cuarta plaza mundial en tabletas, con cerca del 8% de cuota según cifras recientes de IDC, por detrás de Apple y Samsung. La apuesta por un modelo premium busca ampliar su audiencia más allá del usuario que prioriza el precio por encima de todo.
Qué gana el usuario frente a Fire OS

Optar por Android estándar acercarÃa la tableta a la experiencia que ya existe en los móviles, con una mayor disponibilidad de apps y servicios. Para los desarrolladores, implicarÃa menos duplicidades y menos trabajo extra manteniendo versiones especÃficas para la tienda de Amazon, como la Nexus 7.
- Catálogo más amplio de aplicaciones y juegos, con mejores expectativas de compatibilidad.
- Paridad funcional con el móvil Android del usuario (sin tener que buscar alternativas).
- Menos fragmentación en actualizaciones y un ecosistema más familiar.
Si Amazon certifica los servicios de Google, el acceso a Google Play podrÃa formar parte del paquete; en caso contrario, ya supondrÃa un avance relevante por el mero hecho de usar una base Android menos modificada que Fire OS.
Calendario, riesgos y postura oficial

El lanzamiento podrÃa producirse tan pronto como el próximo año, si bien las mismas fuentes advierten de posibles retrasos, incluso hasta 2026, o de una cancelación por motivos financieros u operativos. Por ahora, la compañÃa mantiene silencio oficial y no comenta rumores ni especulaciones.
El nombre en clave «Kittyhawk» aludirÃa a la localidad de Carolina del Norte vinculada al primer vuelo motorizado de los hermanos Wright. Un guiño simbólico a un proyecto que, de salir adelante, supondrÃa un cambio de rumbo de calado en la estrategia de dispositivos.
Qué pasará con la gama barata: Vega y planes futuros

Además del modelo premium, Amazon contempla mantener tabletas más asequibles en catálogo con un sistema basado en Linux llamado Vega ya usado en parte de su hardware. A medio plazo, la idea que se baraja es que la familia Fire acabe apoyándose en versiones de Android en sus diferentes segmentos.
Al aprovechar Android de código abierto, la firma tendrÃa margen para personalizar la experiencia y, a la vez, reducir las barreras para usuarios y desarrolladores que demandan compatibilidad con el ecosistema que ya utilizan en sus teléfonos.
Si finalmente se materializa, la llegada de una tableta Amazon con Android marcarÃa un giro importante: un modelo de mayor nivel y precio, un catálogo de apps previsiblemente más amplio y una estrategia menos cerrada que Fire OS; todo ello con un calendario aún por concretar y con la vista puesta en que el proyecto «Kittyhawk» salga de la mesa de diseño al escaparate.