Galaxy Tab S 8.4

nota 9En los 6 primeros meses del 2014 Samsung ha imprimido un feroz ritmo de lanzamientos, con las nuevas Galaxy Tab 4, el modelo Lite y las Note Pro y Tab Pro. Justo en el ecuador, cuando había motivos para pensar que el despliegue de productos se había terminado por un tiempo, la compañía coreana reunía a los medios en Nueva York para presentar una nueva joya de la corona: la Galaxy Tab S, en 8,4 y 10,5 pulgadas.

A muchos consumidores una actividad tan prolífica puede abrumarles un poco, ya que se acaban por perder de vista las referencias. Es complicado saber qué tablet comprar de la firma o cuál se puede adaptar mejor a nuestras necesidades habiendo tantas dentro de cada rango, gama alta incluida  Dado el enorme esfuerzo tecnológico y publicitario que se está llevando a cabo con las Galaxy Tab S, ahora mismo no cabe duda al respecto: por el momento, éste es para Samsung el equivalente al iPad. Un equipo que aspira a replicar en el mercado de tablets el éxito de los Galaxy S en el de smartphones.

Galaxy Tab S 8.4 analisis retrato

A las Tab S, no obstante, les tocara competir también con las Galaxy Note. En esta otra línea de tabletas se podían encontrar las mejores características implementadas por la firma en formato tablet, sin embargo, parece que dicha línea contará a partir de ahora con la especificidad de estar orientada a la creación y edición de contenidos, mientras que la Tab S lo estará hacia consumo.

Diseño

Estéticamente, la Galaxy Tab S 8.4 está muy basada en el Galaxy S5 en la mayoría de los aspectos, aunque con formas de corte más rectangular y un bonito perfil dorado. La parte frontal escatima en marcos y la trasera presenta una habitual cubierta de policarbonato, esta vez de superficie punteada.

Quizá no es el acabado más bonito de Samsung en los últimos tiempos (personalmente, prefiero el falso cuero de la Note), pero proporciona buen agarre y un tacto agradable.

Galaxy Tab S 8.4 logo Samsung

Cómo no, la Tab S cuenta con un botón home físico (a la par que lector de huellas dactilares) y dos capacitivos (multitarea y atrás), uno a cada lado. Nuestra impresión es la de estar ante un dispositivo de diseño muy conseguido, con un gran aprovechamiento del espacio: su pantalla ofrece una enorme sensación de amplitud a la vez que el aparato no parece abultado en absoluto, a pesar de sus 8,4 pulgadas.

Dimensiones

Las dimensiones de la tablet son de 21,2 cm x 12,5 cm x 6,6 mm y pesa 294 gramos. En este apartado no podemos sino insistir en la economización del espacio del que la Tab S hace gala. Se trata de una equipo extremadamente fino, prácticamente al nivel de la Xperia Z2 Tablet, y se mueve en unas medidas muy cortas, más propias de las 7 pulgadas.

Galaxy Tab S 8.4 Book Cover soporte

Si lo comparamos con el iPad mini con pantalla Retina (20 cm x 13,5 cm x 7,5 mm y 331 gramos), su homólogo en Apple, vemos que Samsung ha ajustado las líneas de manera espectacular para superar a una tablet compacta que ya rozaba la excelencia. El resultado es un equipo que se puede abarcar cómodamente con una sola mano y utilizar durante horas sin apenas sentir su peso.

Puertos y otros elementos externos

En el frontal, encontramos a lo largo del marco los mencionados botones físicos, abajo, y la cámara delantera, arriba.

Galaxy Tab S 8.4 boton home

Galaxy Tab S 8.4 camara frontal

En el perfil derecho, tenemos los botones para encender el dispositivo y regular el volumen, un emisor de infrarrojos y la ranura para tarjetas micro SD. El perfil izquierdo, por su parte, aparece desnudo.

Galaxy Tab S 8.4 perfil derecho

El perfil inferior dispone los puertos USB y jack (por cierto, los auriculares vienen incluidos en la caja) y uno de los altavoces de la tablet.

Galaxy Tab S 8.4 perfil inferior

El otro altavoz está en el perfil superior, de modo que conseguimos una experiencia óptima de sonido en estéreo cuando colocamos la Tab S en posición apaisada.

Galaxy Tab S 8.4 perfil superior

Por último, en la zona posterior se ubica a cámara principal, un logo de Samsung en un grabado color plata y el sello con la homologación del dispositivo. Además, hay un par de enganches redondos para sujetar la Book Cover oficial de la tablet.

Galaxy Tab S 8.4 trasera

Pantalla y multimedia

Con prestar una mínima atención a los anuncios televisivos de la Galaxy Tab S basta para identificar la pantalla como el elemento diferenciador del producto frente a otras tablets. La tecnología Super AMOLED no es del gusto de todos los usuarios, quizá por su tendencia a «sobresaturar» los colores, sin embargo, nosotros debemos reconocer que no hemos visto una display mejor que ésta en un dispositivo similar.

No se trata sólo de la viveza de los colores, sino también del brillo, del contraste, de los ángulos de visión o de la visibilidad con luz natural. Además, sorprende que el panel no acusa en absoluto los reflejos cuando está encendido.

Si nos remitimos a las especificaciones, estamos ante una pantalla de 8,4 pulgadas y resolución Quad HD (2560 x 1600 píxeles), con una densidad de 359 ppp. Sin duda se trata de un nivel altísimo que, hasta el momento, sólo Samsung ha alcanzado en una display de tamaño parecido, con la Tab Pro 8.4.

Galaxy Tab S 8.4 Book Cover cerrada

El audio es otro elemento destacable de esta Galaxy Tab S 8.4. La colocación de los altavoces está resuelta con inteligencia y, a pesar de que su fina estructura podría jugar en contra, Samsung ha dispuesto un sistema de sonido de notable alto. No llega a los niveles del Kindle Fire HDX o las Surface, pero se queda bastante cerca, consiguiendo un nivel de volumen alto que no llega a degradarse en ningún momento.

Sistema operativo e interfaz

La tablet corre con el sistema operativo Android 4.4.2, modificado al estilo TouchWiz, característico de los dispositivos de Samsung, con un interfaz idéntica a la que vimos en el Galaxy S5.

Lo más destacable, si comparamos la Galaxy Tab S con otras tablets de Samsung que hemos probado anteriormente, es que no está tan recargada de aplicaciones propias, y le da bastante protagonismo a los servicios de Google para los que reserva una carpeta en la pantalla de inicio. Además, trae algunas apps que Samsung ha preinstalado también en sus últimos dispositivos como Orbyt, New York Times, WebEx, Hancom Office Viewer, etc.

Si deslizamos hacia la izquierda desde la pantalla de inicio nos encontramos con la interfaz Magazine UX que funciona con el feed de Flipboard, y a la que podremos añadir nuestras cuentas para ver contenidos también de las redes sociales. Siempre nos ha parecido un concepto interesante de panel de inicio, lo malo es que, a diferencia de Blinkfeed de HTC, no podemos desactivarlo en caso de que queramos prescindir de él.

Deslizando hacia abajo desde la pantalla de inicio entramos en un menú de ajustes rápidos personalizable, a través del cual tendremos acceso, casi inmediato, a la mayoría de controles de configuración que utilicemos con mayor frecuencia.

El menú de aplicaciones generales está organizado en cuatro apartados: conexiones, dispositivo, general y aplicaciones. Cada subsección tiene su propio icono, formando una interfaz gráfica más vistosa de lo que suele ser habitual en la versión Android stock. En realidad, diríamos que la apariencia es más generosa en colores y más amable, sobre todo para usuarios primerizos.

Otro elemento destacable, por inusual, es el escáner de huellas dactilares. Si bien la herramienta puede resultar útil en alguna ocasión, no podemos tomarla como uno de los puntos fuertes del equipo. A veces, al ir con un poco de prisa, hay que repetir la operación de desbloqueo porque no colocamos en dedo en la posición correcta y eso, al fin y al cabo, nos hace perder tiempo. Lo más interesante tal vez es la opción de habilitar pagos para PayPal. De cualquier manera, estamos seguros de que Samsung y Apple se pondrán las pilas para otorgar más funciones a esta tecnología por la que ambas firmas están apostando.

Rendimiento

No podemos decir que no hayamos sufrido algún pequeño lag puntual, sin embargo, la tablet responde de manera fluida en la absoluta mayoría de las ocasiones, incluso si tenemos la multitarea a tope.

De cualquier forma, notamos un poco de falta de suavidad en comparación con otros equipos y es un lastre con el que Samsung lleva cargando desde hace bastante tiempo. No es la experiencia más gratificante en tablets, pero la diferencia con las mejores no es tan grande y, generación tras generación, vemos como los dispositivos Galaxy ganan terreno.

En lo referente a los componentes internos, la Galaxy Tab S sostiene su rendimiento sobre un Exynos 5 Octa 5420 con cuatro núcleos Cortex-A15 a 1,9GHz y otros cuatro Cortex-A7 a 1,3 GHz. A su vez, Cuenta con una memoria RAM de 3GB de capacidad.

Los resultado en los benchmarks dan fe de sus enormes capacidades. En AnTuTu conseguimos 30.929 puntos con nuestra unidad de prueba y en Quadrant llegamos a los 20.406 puntos. Ambas son marcas muy positivas, especialmente si tenemos en cuenta la enorme cantidad de píxeles que el sistema necesita de mover.

Capacidad de almacenamiento

De partida tenemos dos opciones, 16 GB o 32 GB. El modelo que hemos utilizado para la prueba es el primero de ellos y nos deja libres algo menos de 10,5 GB, tras restar lo que ocupa el SO.

Si queremos ampliar la memoria, tenemos una ranura para micro SD de hasta 128 GB. Además, por comprar el dispositivo Samsung nos regala 50 GB en Dropbox durante dos años.

Conectividad

Samsung ofrece modelos: sólo WiFi o WiFi más 4G-LTE.

Además, las dos versiones de la tablet traen acelerómetro, giroscopio, GPS, brújula, Bluetooth 4.0, DLNA, pantalla espejo, SideSync 3.0 y Remote PC.

Autonomía

La autonomía de la Galaxy Tab S 8.4 es sorprendentemente buena para tratarse de un dispositivo tan fino y es que, por un lado, se equipa con una batería de 4.900 mAh y, por el otro, el Exynos 5 Octa de Samsung es un procesador fuera de serie en términos de ahorro energético.

Galaxy Tab S 8.4 autonomia

Aquí tenéis una muestra de cómo se comporta la batería. Llama la atención sobre todo el tiempo que puede estar el dispositivo en stand-by: En 24 horas no ha llegado a perder ni un 7% de su carga.

Durante el primer tramo utilizamos la Tab S de manera puntual y en el último estuvimos reproduciendo un vídeo en bucle, con el brillo al máximo nivel, durante casi tres cuartos de hora. Así pues, el desgaste es muy poco acusado, incluso en las condiciones más exigentes. Samsung estima unas 11 horas de reproducción de vídeo y, más o menos, estamos de acuerdo, teniendo en cuenta que este tipo de estimaciones siempre tira un poco a la alza.

Cámara

La cámara principal de la Galaxy Tab S tiene un sensor 8 megapíxeles, flash y una calidad sobresaliente en muchos sentidos. Es capaz de captar imágenes con un gran definición y, además, ofrece todas las funciones típicas de Samsung, por lo que si habitualmente llevamos la tablet encima, podremos darle un buen uso como cámara.

Aquí tenéis un par de pruebas de su rendimiento, la primera de ellas con en modo automático y la segunda en HDR.

Galaxy Tab S 8.4 camara

Galaxy Tab S 8.4 camara HDR

En cuanto a la captura de vídeo, las sensaciones también son buenas; aunque no alcanza a capacidad de la Xperia Z2 Tablet en algún que otro sentido. Por ejemplo, la imagen es menos estable y el sonido ambiente se satura a veces si sopla viento.

En la parte delantera tenemos una cámara de 2,1 megapíxeles para video-llamadas o selfies.

Precio y conclusiones

El precio del modelo de 8,4 pulgadas es de 399 euros en su versión sólo WiFi y de 499 euros con 4G. A pesar de que probablemente nos guste un poco más concepto del que parten las Galaxy Note, con el S Pen, no podemos dejar de reconocer que las Galaxy Tab S son unas tablets fantásticas en todos los aspectos. La pantalla es tal vez el punto más destacado, aunque sus propiedades resultan básicamente indescriptibles y hace falta experimentarlas por uno mismo para tener una verdadera noción de su calidad. No se trata sólo del brillo o de los colores. La sensación de profundidad que ofrece es también impresionante.

En un segundo peldaño encontramos otros aspectos igualmente sobresalientes: el grosor de la Galaxy Tab S es excepcional, especialmente si tenemos en cuenta la prologada autonomía que nos concede el dispositivo. El audio también es muy bueno, así como la cámara, capaz de conseguir excelentes imágenes y aplicar una buena cantidad de filtros y efectos.

Galaxy Tab S 8.4 analisis apaisado

Aspectos menos positivos también los hay. Por un lado, la respuesta del sistema Android podría ser un poco mejor; a veces nos encontramos con algún que otro lag y, aunque sea puntual, no resulta agradable. Por otro lado, no acabamos de encontrar mucho sentido el lector de huellas dactilares. Aunque en el futuro puede resultar útil, hemos bloqueado la tablet en más de una ocasión por intentar desbloquearla rápidamente, y hemos terminado por deshabilitarlo. Además, creemos que Samsung necesita generar más usos para que esta tecnología merezca realmente la pena.