Apple ha vuelto a presentar unos resultados que confirman el buen momento de su negocio, con un fuerte aumento del beneficio y de las ventas en el segundo trimestre de su año fiscal, el que va de enero a marzo. El tirón de la gama iPhone 17, el impulso de los servicios y el crecimiento a doble dígito en prácticamente todas las regiones, con China y Europa a la cabeza, han sido las piezas clave del trimestre.
Entre enero y marzo, la compañía con sede en Cupertino obtuvo un beneficio neto de 29.578 millones de dólares (25.289 millones de euros), lo que supone ganar un 19,4% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Al mismo tiempo, la multinacional ha aprovechado su sólida posición financiera para premiar a los accionistas con un aumento del dividendo y un nuevo programa masivo de recompra de acciones.
Un trimestre de récord en ingresos y beneficios
El segundo trimestre fiscal se ha saldado con unas ventas netas de 111.184 millones de dólares (95.062 millones de euros), un avance interanual del 16,6% que marca un nuevo máximo histórico para un trimestre de marzo en Apple. La mejora no se ha limitado al volumen de negocio: el beneficio por acción (BPA) ha alcanzado los 2,01 dólares por título, claramente por encima de los 1,65 dólares de hace un año y también superior a lo que pronosticaban los analistas.
De hecho, la facturación de la tecnológica ha superado las previsiones del mercado. El consenso esperaba unos ingresos cercanos a 109.660 millones de dólares, pero finalmente Apple ha logrado rebasar esa cifra con holgura, apoyada en el buen comportamiento tanto del hardware como de los servicios.
Tim Cook, consejero delegado de la compañía, no ha dudado en calificar este periodo como el mejor trimestre de marzo de la historia de Apple. El directivo ha subrayado el papel decisivo del iPhone 17, cuya demanda ha sido descrita como “extraordinaria”, y el nuevo récord conseguido por la división de servicios, que encadena trimestres de crecimiento sólido.
También el director financiero, Kevan Parekh, ha puesto el foco en la generación de caja: el negocio ha producido más de 28.000 millones de dólares de flujo de caja operativo en estos tres meses, estableciendo máximos tanto en este indicador como en las ganancias por acción para un trimestre de marzo.
Impulso global con especial fuerza en Europa y China
El crecimiento ha sido generalizado por regiones, con avances de dos dígitos prácticamente en todo el mapa. América sigue siendo el principal mercado de la compañía, con unas ventas de 45.093 millones de dólares (38.554 millones de euros), un 11,8% más que un año antes.
En Europa, uno de los focos clave para la firma en términos regulatorios y de mercado, los ingresos han subido un 14,7% hasta 28.055 millones de dólares (23.987 millones de euros). El aumento refleja una demanda sólida tanto de dispositivos como de servicios en los principales países europeos, incluido el mercado español, donde el iPhone y los servicios de suscripción mantienen una presencia muy significativa.
El gran salto, sin embargo, se ha producido en China, donde los ingresos han escalado hasta los 20.497 millones de dólares (17.525 millones de euros), lo que representa un crecimiento del 28% interanual. Este repunte en el gigante asiático, uno de los mercados más competitivos del mundo en telefonía móvil, ha sido determinante para el aumento global de beneficios.
El iPhone 17 tira del carro junto con servicios y accesorios
Por líneas de producto, el iPhone continúa siendo la principal fuente de ingresos de Apple. En el trimestre, las ventas de este dispositivo han aportado 56.994 millones de dólares (48.730 millones de euros), un 21,7% más que en el mismo periodo del año anterior y nuevo récord para un segundo trimestre fiscal.
El comportamiento de la familia iPhone 17, incluida la introducción de modelos como el iPhone 17e en la gama, ha permitido a la compañía mantener el tipo frente a una competencia intensa en el segmento de móviles de gama alta. Aunque el dato final ha quedado ligeramente por debajo de algunas previsiones concretas del mercado, sigue situándose claramente en zona de máximos para la marca.
Los ordenadores Mac han tenido igualmente un desempeño positivo en estos tres meses, con ingresos de 8.399 millones de dólares (7.181 millones de euros), un 5,7% más que un año antes. El lanzamiento del MacBook Neo, orientado a renovar y ampliar la base de usuarios en portátiles, ha contribuido a mantener el interés en esta categoría, a pesar de la madurez del mercado de PC.
En el terreno de las tabletas, el iPad ha firmado un avance del 8%, hasta 6.914 millones de dólares (5.911 millones de euros) en ventas. La llegada de modelos como el iPad Air con procesador M4 ha servido para refrescar la gama y reforzar la propuesta de valor en productividad y uso educativo, especialmente en mercados europeos donde la tablet se utiliza cada vez más como herramienta de trabajo y estudio.
El segmento de Tecnología, Hogar y Accesorios —que incluye, entre otros, auriculares, relojes y dispositivos para el hogar conectado— ha alcanzado 7.901 millones de dólares (6.755 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 5%. Esta línea mantiene una evolución estable y aporta margen adicional al ecosistema de dispositivos de la compañía.
Servicios y ecosistema, el otro gran motor de crecimiento
Más allá del hardware, Apple sigue apoyándose cada vez más en los servicios, donde se engloban suscripciones, contenidos digitales, almacenamiento en la nube, App Store y otras plataformas. En el trimestre de enero a marzo, esta división ha facturado 30.976 millones de dólares (26.484 millones de euros), un 16,3% más que en el mismo periodo del año anterior y un nuevo máximo histórico.
En el cómputo de los seis primeros meses del ejercicio fiscal, la facturación por servicios asciende a 60.989 millones de dólares (52.145 millones de euros), con un aumento del 15%. Este ritmo de crecimiento, sostenido y con menos altibajos que el de las ventas de dispositivos, refuerza la importancia estratégica del ecosistema de Apple y su base de usuarios recurrentes.
La compañía subraya que la base instalada de dispositivos activos —es decir, iPhone, iPad, Mac y otros equipos en uso— ha alcanzado un nuevo máximo histórico en todas las grandes categorías de producto y regiones geográficas. Este aumento de la base instalada es clave, porque alimenta la demanda de servicios y accesorios, y refuerza la fidelidad de los clientes al ecosistema.
Para mercados como el europeo, donde cada vez hay más usuarios que combinan varios dispositivos de la marca, este enfoque en servicios ofrece a Apple ingresos más predecibles y diversificados, menos dependientes del ciclo de renovación de hardware.
En accesorios y otros productos relacionados, los ingresos del semestre suman 19.394 millones de dólares (16.582 millones de euros), con un ligero incremento del 0,6%. Aunque el avance es moderado, este segmento complementa la oferta principal y contribuye a mejorar el margen global.
Balance del semestre: más ingresos y más beneficio
Si se amplía la mirada al conjunto del primer semestre fiscal, que abarca de octubre a marzo, Apple ha registrado un beneficio neto de 71.675 millones de dólares (61.282 millones de euros), un 17,3% más que en el mismo periodo del año anterior. Es decir, la tendencia positiva no se limita a un trimestre aislado, sino que se consolida a lo largo de la primera mitad del ejercicio.
En esos seis meses, las ventas totales de la empresa suman 254.940 millones de dólares (217.972 millones de euros), lo que supone un incremento interanual del 16%. Este volumen de negocio sitúa al grupo en una posición muy cómoda desde el punto de vista financiero, con margen para seguir invirtiendo en nuevos productos y, al mismo tiempo, retornar capital a sus accionistas.
Por regiones, América ha aportado 103.622 millones de dólares (88.596 millones de euros) en el semestre, un 11,5% más, mientras que Europa ha alcanzado 66.201 millones de dólares (56.602 millones de euros), con un aumento del 13,6%. Japón ha avanzado un 9,4%, hasta 17.814 millones de dólares (15.230 millones de euros), y China ha sido de nuevo la zona más dinámica, con 46.023 millones de dólares (39.349 millones de euros), un 33,3% más que un año antes.
Por productos, las ventas de iPhone en los seis primeros meses del año fiscal se sitúan en 142.263 millones de dólares (121.634 millones de euros), con un incremento del 22,7%. Los Mac suman 16.785 millones de dólares (14.351 millones de euros), ligeramente por debajo del año anterior (-0,9%), mientras que el iPad aporta 15.509 millones de dólares (13.260 millones de euros), un 7% más.
El buen comportamiento del negocio, tanto a corto como a medio plazo, ha permitido a Apple seguir construyendo una posición de caja sólida y reduciendo su base de acciones en circulación, lo que a su vez empuja al alza el beneficio por acción y mejora los retornos para quienes tienen títulos de la compañía.
Dividendo al alza y nuevo plan de recompra de acciones
En paralelo a la presentación de resultados, el consejo de administración de Apple ha decidido subir el dividendo en efectivo hasta los 0,27 dólares por acción ordinaria, lo que equivale a un incremento del 4% frente al pago anterior. Este dividendo se abonará el próximo 14 de mayo a los accionistas que figuren en los registros al cierre de mercado del 11 de mayo.
Además del dividendo, la compañía ha dado luz verde a un nuevo programa de recompra de acciones por un importe de hasta 100.000 millones de dólares (unos 85.500 millones de euros). Esta autorización se suma a los planes anteriores y pone de manifiesto la confianza de la dirección en la capacidad futura de generación de caja y en la evolución de su negocio.
La recompra de títulos tiene un efecto directo sobre los accionistas, ya que reduce el número de acciones en circulación y, a igualdad de beneficios, aumenta el beneficio por acción. Es una práctica habitual en Apple desde hace años y una de las formas elegidas por la empresa para retribuir a sus inversores, junto al dividendo.
Con este mix de reparto —pago periódico y programa de recompra de gran tamaño—, la firma envía una señal clara al mercado sobre su solidez financiera y su visión a largo plazo, al tiempo que mantiene margen para seguir invirtiendo en innovación, nuevas gamas de producto y expansión de servicios, tanto en Estados Unidos como en Europa y el resto de regiones clave.
En conjunto, los últimos resultados reflejan una Apple apoyada en el tándem formado por el auge del iPhone 17 y la expansión de los servicios, con Europa y especialmente China contribuyendo con crecimientos robustos, una base de dispositivos activos en máximos y una política de retribución al accionista que se refuerza en un contexto de beneficios y caja en niveles récord.