Una de las causas más frecuentes de daños en un smartphone o tablet son las caídas, a pesar de que los dispositivos están cada vez mejor protegidos. Un ejemplo claro es el nuevo cristal de Corning, Gorilla Glass 4 cuya resistencia a las caídas es muy superior. Aun así, es imposible evitar que una de estas veces que el terminal cae al suelo, lo haga de mala forma y la pantalla acabe rompiéndose u cause otros desperfectos.
Apple tiene la fórmula para acabar con este problema, o al menos una idea que podría servir para evitar la gran mayoría de estos incidentes. La compañía de Cupertino ha registrado en la oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos un “mecanismo de protección para un dispositivo electrónico». Por imposible que parezca, este sistema que pasa por la mente de algunos de los trabajadores de Apple sería capaz de hacer una estimación de la parte de dispositivo que va a golpear el suelo, corrigiendo durante el vuelo la posición de forma que componentes como la cámara o la propia pantalla se mantengan a salvo.
Para llevarlo a cabo, y esto es lo mejor, no haría falta incluir nuevas piezas sino que utilizarían algunas de las que ya equipan los smartphones y tablets actuales. Utilizaría los sensores, acelerómetro, giroscopio y GPS para saber la posición inicial, a estos se les podrían fácilmente unir otros específicos como ultrasonidos que mejorarían los resultados. El procesador debería de monitorizar esta información, de tal manera que su respuesta será rápida y precisa en caso de que ocurra, el tiempo de respuesta será crucial para que todo funcione correctamente.
La segunda parte del proceso sería la más compleja. Cuando gracias a este sistema de alerta se detecta que el dispositivo está en caída libre, rápidos sobre la velocidad, orientación y tiempo estimado de impacto, comparando los datos con unas referencias almacenadas en la memoria del dispositivo que dan como resultado la respuesta.
El ejemplo utiliza un motor de masa excéntrica para variar la posición, pero lo cierto es que el motor de vibración que todos incluyen sería suficiente. Este sería accionado a una velocidad determinada de forma que se modifique el ángulo de caída y a ser posible acabe aterrizando con el lateral o la parte posterior, zonas normalmente más seguras. Incluso podría sobreprotegerse una de estas zonas, de forma que el riesgo sea mínimo. Una gran idea, aunque lo difícil será llevarla a cabo, ¿será una de las sorpresas del sucesor del iPhone 6?
Fuente: AppleInsider
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