
Lo que muchos temĆan ha terminado ocurriendo tras varias semanas de avisos por parte de la cĆŗpula de Cupertino. Apple ha decidido actualizar al alza el coste de gran parte de sus dispositivos estrella en EspaƱa y el resto de Europa, una medida que han justificado por la escasez sin precedentes de chips de memoria. Esta situación ha pillado a contrapiĆ© a muchos usuarios que esperaban una estabilidad en los precios, pero la realidad de la cadena de suministro se ha vuelto demasiado pesada para que la empresa la siga asumiendo en solitario.
La subida no es algo puntual o un capricho para mejorar mĆ”rgenes, sino una respuesta directa a un mercado que se ha vuelto loco por culpa de la inteligencia artificial. Hasta hace nada, la compaƱĆa habĆa logrado esquivar estas subidas gracias a sus potentes contratos a largo plazo, pero la demanda masiva de componentes para centros de datos ha terminado por romper la baraja. Ahora, los clientes que busquen renovar su ordenador o su tableta se van a encontrar con que el presupuesto les va a dar para un poquito menos de lo previsto.
La inteligencia artificial como motor del encarecimiento

El problema real no estĆ” en las oficinas de Apple, sino en las fĆ”bricas de Corea del Sur y TaiwĆ”n que suministran la memoria RAM y el almacenamiento NAND. Resulta que las grandes tecnológicas estĆ”n comprando chips a manos llenas para entrenar sus modelos de IA, y eso ha dejado a los fabricantes de electrónica de consumo en una posición muy delicada. Tim Cook ha llegado a calificar esta situación como una inundación que ocurre una vez cada siglo**, algo que no habĆa visto en sus mĆ”s de cuatro dĆ©cadas de trayectoria profesional.
Este fenómeno ha provocado que el precio de la memoria se haya llegado a cuadruplicar en cuestión de meses, una auténtica locura para cualquier proceso de fabricación. Apple ha aguantado el tirón mÔs que la competencia, pero finalmente ha emitido un comunicado reconociendo que la situación se ha vuelto insostenible. Aunque han intentado proteger al consumidor final lo mÔximo posible, el coste de producción de los dispositivos ha subido tanto y tan rÔpido que el ajuste en tienda era el único camino que les quedaba.
Otras marcas como Samsung, Dell o Microsoft ya habĆan movido ficha hace tiempo, lo que dejaba a Apple en una posición algo extraƱa al mantener sus precios antiguos. Al final, la compaƱĆa se ha visto obligada a claudicar ante una inflación de componentes que los analistas bautizan ya como Ā«chipflationĀ». Los inversores han reaccionado con cierto nerviosismo, provocando que las acciones de la manzana cayeran cerca de un 5% tras conocerse la noticia del encarecimiento global.
Asà queda el catÔlogo de Apple en España tras las subidas
Entrando en el detalle de lo que nos toca pagar en caja, los portĆ”tiles son los que se llevan un buen pellizco. El MacBook Neo, que se lanzó como la opción mĆ”s económica para estudiantes y usuarios domĆ©sticos, ha pasado de los 699 a los 799 euros en nuestro paĆs. Por su parte, el MacBook Air de 13 pulgadas ahora tiene un precio de 1.429 euros, lo que supone un incremento de unos 230 euros respecto a su etiqueta anterior, mientras que el modelo de 15 pulgadas se planta en los 1.729 euros.
Los profesionales también van a notar que la cartera les tiembla un poco mÔs. El MacBook Pro de 14 pulgadas con el último chip ha dado un salto importante, situÔndose por encima de los 2.200 euros en su configuración base. En cuanto a los sobremesa, el Mac Studio con chip Ultra es el que mÔs se encarece en términos absolutos, llegando a subir mÔs de mil euros en sus versiones mÔs potentes, lo que demuestra que cuanta mÔs memoria lleva el equipo, mayor es el impacto de esta crisis de suministros.
Los iPads no se han librado de la quema y presentan subidas que oscilan entre el 15 y el 30% segĆŗn el modelo elegido. El iPad bĆ”sico, el que suele ser el rey de las ventas por su equilibrio, ahora cuesta 499 euros, dejando de ser esa opción asequible que tanto gustaba. Incluso accesorios y dispositivos del hogar han visto alterado su precio; el Apple TV 4K ha subido** hasta los 229 euros y los altavoces HomePod tambiĆ©n han visto cómo su etiqueta se incrementaba en varias decenas de euros de un dĆa para otro.
El iPhone se salva del primer ajuste de precios
Curiosamente, el producto estrella de la casa se ha quedado fuera de este movimiento, al menos por el momento. Apple ha decidido que el iPhone y el Apple Watch mantengan su precio, probablemente para no frenar las ventas de sus dispositivos mĆ”s populares en un momento en el que el consumo no estĆ” para muchos trotes. Sin embargo, los expertos advierten que esto podrĆa ser solo una tregua temporal, ya que los próximos lanzamientos previstos para final de aƱo vendrĆ”n con mĆ”s memoria RAM para mover funciones de inteligencia artificial, lo que encarecerĆ” su fabricación.
Se rumorea que los futuros modelos Pro podrĆan necesitar hasta 12 GB de RAM, lo que sumado al contexto actual, hace prever que el próximo iPhone podrĆa ser el mĆ”s caro de la historia si la situación de los componentes no mejora. AdemĆ”s, el esperado modelo plegable de la compaƱĆa tambiĆ©n llegarĆa al mercado con un precio condicionado por este escenario de escasez de memorias NAND y DRAM, algo que podrĆa complicar su adopción masiva.
De cara al futuro, las previsiones de firmas especializadas en el sector no son especialmente halagüeƱas. Se estima que este ciclo de precios altos en el almacenamiento y la memoria RAM podrĆa alargarse hasta el aƱo 2027, ya que la construcción de nuevas fĆ”bricas para satisfacer la demanda de la IA lleva tiempo y una inversión multimillonaria. Por lo tanto, parece que nos toca acostumbrarnos a ver etiquetas mĆ”s altas en los escaparates tecnológicos durante una buena temporada, ya que el equilibrio entre oferta y demanda estĆ” lejos de recuperarse.
Este panorama marca un punto de inflexión en la estrategia de la firma, que siempre ha presumido de una cadena de suministro blindada y capaz de absorber los vaivenes del mercado sin molestar al bolsillo del cliente. La realidad es que la fiebre por los centros de datos ha cambiado las reglas del juego para todos, obligando a Apple a realizar un ajuste que ya es efectivo en EspaƱa y que redefine lo que cuesta estar dentro de su ecosistema hoy en dĆa.
