Una vez más el valor más alto del euro frente al dólar volverá a suponer un perjuicio para los usuarios en nuestro continente, en este caso a la hora de comprar aplicaciones en la App Store de Apple: los de Cupertino han vuelto a subir el precio mÃnimo para sus apps (y con él todos los demás rangos de precio), asimilándolos en principio a los utilizados en Estados Unidos, pero haciendo en la práctica que sean más caras en Europa.
Ya estamos muy acostumbrados a que el mayor valor del euro frente al dólar nos juegue malas pasadas a los compradores a este lado del Atlántico, y en numerosas ocasiones hemos hablado de las conversiones directas (1 dólar = 1 euro), que no hacen justicia al cambio entre monedas y que acaba por suponer que paguemos más de lo que deberÃamos (o más al menos de lo que hacen en Estados Unidos).
Este es un problema del que hemos sido testigos frecuentemente en lo que se refiere a los dispositivos en sÃ: en el caso del iPad mini, por ejemplo, el modelo más asequible cuesta 329 dólares, lo que equivaldrÃa a unos 250 euros y, sin embargo, pagamos por él 329 euros; lo mismo sucede con el Nexus 7, cuyos 199 dólares deberÃan traducirse en 152 euros y no obstante lo hacen en 199 euros.

Hasta hace no mucho, al menos, tenÃamos el pequeño consuelo de que en el terreno de las aplicaciones la conversión de precios parecÃa ser algo más justa, pero progresivamente Apple está implantando la misma polÃtica en su App Store. Inicialmente el precio mÃnimo de una aplicación era 0,79 euros, lo que suponÃa una aproximación bastante razonable al precio mÃnimo de la App Store estadounidense (0,99 dólares).
Hace unos meses, sin embargo, se dio el primer paso para ir dirigiéndose a esta falsa equivalencia 1 dólar = 1 euro, y el precio mÃnimo paso a ser 0,89 euros. Ahora, finalmente, este proyecto ha culminado y el precio de 0,99 euros es ya oficial. Con él han aumentado, además, el resto de rangos de precios (que ahora serán 1,99, 2,99, etc.). De momento las aplicaciones con precios inferiores lo están pudiendo mantener, pero no cabe esperar que esta situación se prolongue demasiado.