Así son las primeras gafas inteligentes con Gemini de Google y Samsung

  • Google y Samsung preparan las primeras gafas inteligentes con Gemini dentro de la plataforma Android XR, con modelos de solo audio y futuros modelos con pantalla.
  • Las primeras monturas, diseñadas junto a Gentle Monster y Warby Parker, llegarán este otoño a mercados seleccionados, aún sin precio confirmado.
  • Gemini permitirá navegación guiada, traducción en tiempo real, gestión de llamadas y mensajes, así como tareas complejas y captura de fotos y vídeo.
  • El proyecto compite directamente con las Ray-Ban de Meta y otras propuestas de realidad extendida, con énfasis en diseño discreto, uso diario y manos libres.

gafas inteligentes con Gemini

El proyecto se apoya en Android XR y en un diseño mucho más discreto, con modelos que, a simple vista, se parecen a unas gafas convencionales. Las primeras colecciones llegarán este otoño a ciertos mercados, todavía sin lista definitiva de países ni precios, y estarán firmadas por dos nombres muy reconocidos en óptica y moda: Gentle Monster y Warby Parker.

Unas gafas, dos enfoques: audio primero y pantalla después

gafas con Gemini Android XR

Google ha decidido agrupar este producto bajo el concepto de “intelligent eyewear” dentro de Android XR, en lugar de la habitual etiqueta de smart glasses. La compañía diferencia claramente dos familias: unas gafas de audio, que serán las primeras en ponerse a la venta, y unas monturas con una pequeña pantalla en la lente que llegarán en una segunda fase.

Las gafas de audio serán el modelo de lanzamiento: no mostrarán datos visuales delante de los ojos, sino que se apoyarán en altavoces situados en las patillas para susurrar respuestas y avisos directamente al oído, de forma relativamente privada. Es un planteamiento similar al de las Ray-Ban de Meta: aspecto cotidiano, conexión con el móvil y control casi total mediante la voz.

En paralelo, Google y Samsung trabajan en un segundo tipo de gafas con pantalla integrada, capaces de superponer texto o pequeños widgets sobre el campo de visión. Esta variante está aún en desarrollo y, por ahora, se limita a un programa de pruebas con desarrolladores, sin fecha concreta de salida ni prototipos finales listos para el gran público.

La estrategia es escalonada: primero un dispositivo de uso diario, más sencillo y ligero, centrado en el audio y la interacción por voz, y más adelante un modelo visualmente más ambicioso, donde entran en juego cuestiones como autonomía, peso, calor, privacidad y coste que complican la ecuación.

Diseño de Gentle Monster y Warby Parker para que parezcan gafas normales

Uno de los mensajes insistentes de Google y Samsung es que estas monturas no quieren parecer un “gadget en la cara”. Para rebajar el rechazo que generaron las Google Glass y otros experimentos anteriores, el diseño se ha puesto en manos de dos firmas con públicos muy distintos pero consolidados.

Gentle Monster, nacida en Seúl en 2011, es conocida por sus colecciones llamativas y su tirón entre un público joven en Asia. Por su parte, Warby Parker, fundada en Nueva York en 2010, mantiene un perfil más clásico, con monturas sobrias y un modelo de negocio muy asentado en la venta online en Estados Unidos.

La idea es que, tanto en la calle como en la oficina, las nuevas gafas con Gemini se integren sin llamar demasiado la atención, huyendo de la estética voluminosa de visores como Apple Vision Pro o Quest 3. Primero deben convencer como gafas corrientes, y solo después como dispositivo tecnológico.

Durante la presentación en el Google I/O, Shahram Izadi, responsable de Realidad Extendida en Google, mostró dos de los primeros diseños de la colección y adelantó que llegarán más variantes más adelante, manteniendo siempre ese equilibrio entre moda, comodidad y electrónica integrada.

Gemini como asistente permanente: voz, cámara y manos libres

El núcleo de estas gafas es Gemini, el asistente de inteligencia artificial multimodal de Google. El acceso se activa mediante el comando de voz “Hey Google” o tocando la patilla, de forma muy parecida a lo que ya ocurre con algunos auriculares inalámbricos.

Una vez en marcha, Gemini puede responder preguntas sobre lo que el usuario está viendo gracias a la cámara integrada en la montura. La idea es que se pueda preguntar por un cartel confuso, por el menú de un restaurante o por un edificio cercano, y que la IA interprete el contexto visual y dé una respuesta útil sin necesidad de sacar el móvil.

En el día a día, las gafas funcionarán como un compañero del smartphone, no como su sustituto. Permitirán gestionar llamadas, enviar mensajes, escuchar música y recibir notificaciones resumidas de forma discreta, de manera que muchas tareas habituales se resuelvan con comandos de voz y respuestas en audio.

El audio sale por altavoces colocados sobre la oreja que, según Google, ofrecen un sonido claro y relativamente privado. No son auriculares in-ear, pero prometen suficiente aislamiento como para mantener conversaciones con Gemini sin que el entorno escuche cada detalle, algo clave si el producto aspira a normalizarse en espacios públicos.

Además de las funciones básicas, Google ha mostrado la integración con su sistema de generación y edición de imágenes Nano Banana. En la demostración en California, una empleada usó las gafas para tomar una instantánea del público y pidió a la IA que la transformara en un dibujo animado con un gran globo con el texto “Google I/O 2026”, sin tocar el móvil.

Navegación, traducción y tareas complejas con Android XR

Las capacidades de navegación son uno de los puntos fuertes del proyecto. Al combinar la ubicación del usuario, la dirección de la mirada y los mapas de Google, las gafas podrán ofrecer indicaciones giro a giro y sugerencias en tiempo real. Por ejemplo, se podrán añadir paradas a una ruta o pedir una cafetería cercana mientras se camina.

Gemini será también el motor de la traducción simultánea de voz y texto. Las gafas prometen traducir conversaciones con un audio que imita el tono y timbre de la persona que habla, así como interpretar y traducir menús, carteles o señales de tráfico visibles en el campo de visión. Este tipo de funciones encaja especialmente bien en un dispositivo que siempre está mirando lo mismo que el usuario.

El sistema se apoyará en Android XR, la plataforma de realidad extendida que Google desarrolla junto a Samsung y Qualcomm. Esta base común está pensada para cascos, gafas y otros dispositivos inmersivos, y permite que Gemini funcione con mayor fluidez en tareas que exigen contexto espacial, como la orientación o la interacción con el entorno.

Más allá de la consulta rápida, la IA podrá encargarse de tareas de varios pasos en segundo plano. En las demostraciones se mostró cómo, partiendo de una simple petición de café, Gemini era capaz de abrir una app de reparto en el móvil, recorrer las pantallas necesarias y dejar listo un pedido para que la persona solo tuviera que confirmarlo.

Google también ha mencionado la integración con aplicaciones de terceros como Uber o Mondly, lo que permitiría pedir un vehículo, gestionar reservas o practicar idiomas directamente desde las gafas. Todo ello manteniendo el teléfono en el bolsillo, con la voz como interfaz principal.

Compatibilidad, hardware de Samsung y uso con Android o iOS

En esta alianza, Samsung es la encargada de la ingeniería de hardware y la integración con el ecosistema Galaxy, mientras que Google aporta Android XR, Gemini y la conexión con su catálogo de servicios (Maps, Fotos, Calendar, etc.). Las monturas se basan en chips optimizados junto a Qualcomm para soportar cargas de IA en segundo plano.

Un detalle importante es que las gafas no estarán limitadas a móviles Android. Google ha confirmado que también se podrán emparejar con iPhone, aunque Samsung pone el foco en la experiencia más pulida cuando se usan con teléfonos Galaxy, donde se espera una sincronización más profunda con notificaciones y funciones exclusivas.

En cuanto a especificaciones concretas, las compañías aún se guardan casi todo: no hay datos oficiales sobre autonomía, capacidad de almacenamiento, resistencia al agua o resolución de la cámara. Tampoco se han anunciado detalles finos sobre parámetros como la latencia en traducción o la calidad de los micrófonos en entornos ruidosos.

Sí se ha confirmado que los primeros modelos de audio integrarán cámara para fotos y vídeo y permitirán editar esas capturas con Nano Banana desde el propio ecosistema de Google. En las versiones futuras con pantalla, se espera que parte de esa información visual pueda mostrarse directamente ante los ojos.

En Europa y España, al igual que en otras regiones, la disponibilidad concreta sigue en el aire. Google se limita, por ahora, a hablar de lanzamiento en otoño en “mercados seleccionados”, y remite a los próximos meses para conocer el listado de países donde se podrán comprar las primeras colecciones.

Un regreso marcado por la sombra de Google Glass y por la competencia

El anuncio de estas gafas con Gemini llega inevitablemente acompañado de recuerdos de Google Glass, presentadas en 2013 y retiradas pocos años después. Aquel proyecto chocó con un precio muy alto y fuertes críticas por la posibilidad de grabar a otras personas sin que se dieran cuenta, lo que terminó lastrando su expansión comercial.

En esta nueva etapa, Google parece moverse con más cautela y menos espectáculo. La propuesta se apoya en una IA mucho más madura, en una base de usuarios ya acostumbrada a interactuar por voz con sus dispositivos y en un diseño que prioriza que las gafas parezcan, ante todo, un accesorio cotidiano.

Aun así, la cuestión de la privacidad sigue sobre la mesa. La presencia de una cámara siempre encendida en un objeto tan visible puede reavivar debates parecidos a los que ya rodean a las Ray-Ban de Meta, donde se han dado casos de personas grabadas en lugares públicos y privados sin ser conscientes de ello hasta que el contenido aparecía en internet.

El contexto competitivo es muy distinto al de hace una década. Meta asegura haber vendido millones de unidades de sus Ray-Ban con IA, Snap trabaja en nuevas versiones de sus gafas, Apple explora su propio camino en realidad extendida y fabricantes como Xiaomi empiezan a llevar monturas conectadas a mercados como el español.

Para Google y Samsung, estas primeras gafas con Gemini son una pieza más dentro de una carrera más amplia, en la que muchos gigantes tecnológicos parecen coincidir en que las gafas podrían convertirse en la siguiente interfaz relevante tras el smartphone, o al menos en un complemento importante en el ecosistema de dispositivos personales.

Sin precio confirmado, sin ficha técnica completa y con dudas razonables sobre privacidad, aceptación social y utilidad real en el día a día, el proyecto se lanza con una promesa clara: llevar la inteligencia artificial multimodal al formato de unas gafas que se puedan llevar todo el día, sin que parezcan un prototipo experimental. De si consiguen ese equilibrio entre diseño, comodidad, funciones prácticas y protección de datos dependerá que estas primeras gafas inteligentes con Gemini se queden en una curiosidad pasajera o se conviertan en un nuevo habitual del paisaje urbano también en Europa y España.

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