La llegada de la RC de iOS 26.5 ha puesto el foco en un aspecto muy concreto del sistema: los nuevos fondos de pantalla que Apple ha preparado para esta versión. No se trata de un simple cambio cosmético, sino de una colección pensada para integrarse con la nueva estética de iOS y exprimir las posibilidades de las pantallas del iPhone.
En esta ocasión, Apple ha apostado por una serie de wallpapers vinculados al Mes del Orgullo y al lenguaje visual Liquid Glass, con efectos de profundidad, animaciones sutiles y un alto nivel de personalización. La idea es que, nada más encender el móvil, se note que el dispositivo está a la última versión del sistema.
Nuevos fondos Pride en iOS 26.5: diseño y variantes
El principal reclamo visual de iOS 26.5 son los fondos de pantalla Pride con acabado tipo cristal líquido. En lugar de recurrir a ilustraciones planas, Apple ha diseñado composiciones de franjas y formas de colores que parecen fluir y mezclarse, jugando con luces, sombras y transparencias.
La colección llega con once variantes predefinidas, cada una con combinaciones cromáticas distintas pensadas para encajar bien con la interfaz general del sistema. Esas mezclas de tonos se adaptan tanto al modo claro como al modo oscuro, de forma que el aspecto del iPhone cambia según la iluminación o la hora del día sin perder legibilidad.
Además del color, estos wallpapers aprovechan la profundidad de la pantalla de bloqueo. El sistema separa capas y sitúa la hora y los widgets de forma que se integran con el fondo, evitando que el texto se pierda sobre los tonos más intensos. El resultado es una pantalla de inicio más coherente y menos recargada, pese al despliegue de color.
Cuando se desbloquea el iPhone, los fondos muestran animaciones discretas que acompañan la transición. No es un movimiento exagerado, pero sí suficiente para que el cambio de bloqueo a pantalla de inicio se note más fluido y moderno. En el día a día, estos detalles son los que marcan la sensación de tener un sistema actualizado.
Constructor de colores: personaliza tu propio fondo
Más allá de los once diseños cerrados, iOS 26.5 incorpora un constructor de fondos de pantalla que permite elegir manualmente los colores. Es una especie de editor integrado en el menú de fondos, pensado para quienes quieren afinar el aspecto hasta el último matiz.
En este constructor se pueden seleccionar desde un solo tono hasta doce colores diferentes. El sistema mezcla automáticamente esas tonalidades aplicando el efecto Liquid Glass para generar la textura final del fondo, sin necesidad de que el usuario se complique con ajustes avanzados.
Esta herramienta abre la puerta a fondos muy distintos entre sí: desde combinaciones minimalistas con pocos tonos suaves hasta fondos más llamativos llenos de contrastes. La clave está en que, pese a esa libertad, el resultado mantiene la misma estética general que el resto de iOS 26, así que no desentona con iconos, menús o widgets.
Para quienes usan la pantalla siempre encendida, el sistema atenúa automáticamente el fondo cuando entra en modo Always-On, dejando una versión más oscura y discreta que ayuda a ahorrar batería y evita distracciones. Al tocar la pantalla o levantar el iPhone, el wallpaper vuelve a su brillo y color habituales.
Integración con Liquid Glass y el nuevo lenguaje visual
Estos nuevos fondos no llegan aislados, sino en el contexto del rediseño general de iOS 26 con Liquid Glass. Iconos, widgets y menús tienen ahora efectos traslúcidos y sombras que reaccionan a lo que hay detrás, por lo que el wallpaper cobra más importancia que en versiones anteriores.
En la práctica, el fondo de pantalla actúa como una especie de lienzo sobre el que se apoya toda la interfaz. Cambiar el wallpaper Pride puede modificar la sensación de profundidad de los menús, la forma en que se perciben las notificaciones o el aspecto de la barra inferior de Safari y otras apps, sin alterar sus funciones.
Apple ha intentado que el comportamiento sea consistente: los mismos patrones visuales se repiten en iPhone y iPad, de forma que los fondos Pride y sus variantes también están disponibles en iPadOS 26.5 RC. Para quienes usan varios dispositivos, esto facilita mantener un estilo unificado en todo el ecosistema.
Otra consecuencia de esta integración es que las transiciones entre bloqueo y desbloqueo, o entre apps, se apoyan en los efectos de color del fondo. El objetivo es dar una sensación de fluidez y continuidad entre pantallas, sin saltos bruscos ni cambios de tono demasiado agresivos.
Fondos dinámicos, animaciones y modo Always-On
Los wallpapers de iOS 26.5 no se quedan en ser imágenes estáticas. Aprovechan las capacidades gráficas del sistema para ofrecer efectos dinámicos al interactuar con la pantalla. Al desbloquear el iPhone, al deslizar para consultar notificaciones o al activar la cámara desde la pantalla de bloqueo, el fondo acompaña con pequeños movimientos y cambios de luz.
En los modelos de iPhone con pantalla siempre encendida, el sistema aplica un modo reducido de brillo y saturación mientras el dispositivo está bloqueado y en reposo. Esto permite seguir reconociendo el diseño del fondo, pero sin el consumo energético de tener todos los efectos activos en segundo plano.
También se ha cuidado la compatibilidad con el modo oscuro del sistema. Cuando el usuario activa este modo, el wallpaper adapta parte de su paleta, bajando la intensidad de ciertos colores y potenciando otros para evitar que la pantalla deslumbre en entornos de baja luz. No es un cambio radical, pero sí perceptible si se compara con el modo claro.
En el día a día, todo esto se traduce en una experiencia más agradable para quienes consultan el móvil muchas veces al cabo de la jornada. La repetición constante de las mismas animaciones podría resultar pesada, pero en este caso se ha optado por movimientos cortos y bastante contenidos, pensados para no cansar con el paso del tiempo.
Optimización, rendimiento y modelos compatibles
Uno de los temores habituales cuando se introducen fondos con efectos y animaciones es el posible impacto en la autonomía. En iOS 26.5, Apple ha trabajado para que la carga gráfica adicional no penalice el rendimiento, al menos en los modelos de iPhone oficialmente compatibles con esta versión.
Según las pruebas realizadas durante el ciclo de betas y la RC, el sistema gestiona los efectos de movimiento y los cambios de color de forma bastante eficiente. La tasa de refresco y las animaciones siguen siendo estables, y no se han detectado caídas de rendimiento significativas vinculadas al uso de estos fondos.
La actualización mantiene la lista de iPhone compatibles con iOS 26 ya conocida, que abarca desde los modelos más recientes hasta varias generaciones anteriores. En los terminales más veteranos dentro de esa lista, los wallpapers pueden ejecutar menos efectos o bajar ligeramente la calidad de ciertos detalles para priorizar la fluidez, pero sin que el usuario tenga que tocar ningún ajuste.
Desde el punto de vista de la experiencia de uso, estos cambios visuales se suman a un paquete de mejoras que incluye correcciones de errores, parches de seguridad y ajustes de estabilidad. Aunque el protagonismo se lo lleven los fondos Pride, iOS 26.5 llega también para dejar el sistema más pulido de cara a futuras versiones.
Dónde encontrar y cómo activar los nuevos fondos
Acceder a los nuevos fondos en iOS 26.5 sigue un camino bastante sencillo dentro de los ajustes del sistema. No hace falta instalar apps externas ni recurrir a descargas adicionales, ya que todos los diseños vienen integrados en la propia actualización.
Para probarlos, basta con entrar en Ajustes > Fondo de pantalla y pulsar en la opción de añadir un nuevo fondo. Dentro de las colecciones preinstaladas se encuentra la serie Pride con efecto Liquid Glass, así como la opción del constructor personalizado que permite elegir los colores a medida.
Antes de aplicar cualquier wallpaper, el sistema muestra una previsualización de cómo se verán la hora, los widgets y las notificaciones. De este modo, se puede comprobar si el contraste es suficiente y si el resultado es cómodo de leer, algo especialmente útil para quienes reciben muchas alertas a lo largo del día.
En el caso de quienes actualicen desde una versión anterior de iOS 26, los fondos que ya estuvieran configurados se mantienen, pero el menú de selección incorpora la nueva colección Pride y las herramientas adicionales de personalización, de forma que el cambio es totalmente opcional.
RC de iOS 26.5 y disponibilidad para el gran público
Los nuevos fondos de pantalla están disponibles desde la Release Candidate de iOS 26.5, la fase previa a la versión final que Apple suele lanzar unos días antes para los usuarios inscritos en el programa de betas.
En la práctica, esta RC suele coincidir casi al 100 % con la actualización que se publica después para todos los usuarios. Salvo que aparezca un fallo de última hora, quienes se adelanten e instalen esta versión disfrutarán exactamente de los mismos wallpapers que llegarán vía OTA al resto.
El proceso para acceder a la RC es el habitual: hay que estar registrado en el programa de betas de la compañía y, desde el iPhone, seleccionar el canal de beta pública en el apartado de actualización de software. A partir de ahí, iOS 26.5 aparece disponible para descarga e instalación igual que cualquier otra versión.
Si más adelante se prefiere volver únicamente a versiones estables, basta con regresar a los ajustes de actualización y desactivar la recepción de betas. Cuando la versión definitiva de iOS 26.5 esté disponible, se instalará sobre la RC sin necesidad de restaurar el dispositivo, manteniendo fondos, apps y datos.
Con esta actualización, Apple refuerza la idea de que incluso las versiones intermedias pueden tener un impacto visible en el día a día del usuario. Los nuevos fondos de pantalla de iOS 26.5 combinan identidad, personalización y coherencia con el nuevo diseño Liquid Glass, convirtiendo algo tan cotidiano como encender la pantalla del iPhone en una forma sencilla de notar que el sistema sigue avanzando sin necesidad de grandes revoluciones técnicas.