
El ecosistema de las máquinas de juego portátiles no descansa y parece que ASUS tiene planeado dar un golpe sobre la mesa. Todo apunta a que la firma taiwanesa podría aprovechar el marco de la Computex 2026, que se celebrará entre el 2 y el 5 de junio, para dar a conocer un nuevo dispositivo de su línea gaming.
La chispa de este rumor la ha encendido Steam Dad, un creador de contenido alemán muy especializado en este sector. Aunque no ha soltado los platos own, ha insinuado la llegada de un equipo portátil de nueva generación, sugiriendo que en un par de semanas tendremos más noticias, lo que encaja perfectamente con las fechas del evento en Taipéi.
¿Hablamos de una ROG Ally 2 o de un simple lavado de cara?

Aquí es donde la cosa se pone interesante. No sabemos si estaremos ante una ROG Ally 2 totalmente renovada o si simplemente se trata de una revisión técnica de los modelos actuales. Para ponernos en situación, ya tenemos en el mercado la ROG Xbox Ally y la versión X, que vienen armadas con Windows 11 y la experiencia de consola de Microsoft, ofreciendo una integración muy potente con los servicios de Microsoft.
Si ASUS quiere presentar algo que realmente se sienta como un salto generacional, el hardware es la pieza clave. Actualmente, AMD no parece tener listos los chips Ryzen Z3 para fechas tan próximas, lo que obligaría a la marca a hacer un «refrito» de la serie Z2 o a buscar alternativas. Una opción plausible sería que ASUS haya cerrado un pacto con Intel para implementar los nuevos procesadores Intel Arc G3 Extreme, similares a los que ya usa la competencia.
De no ser así, el lanzamiento podría quedarse en una actualización menor, quizás añadiendo un panel OLED o mejorando la autonomía de la batería, aunque esto último difícilmente podría etiquetarse como un producto de «próxima generación».
La presión de la competencia y el mercado europeo

ASUS no está sola en esta carrera. MSI ya tiene en el punto de mira la Claw 8 EX AI+, una bestia con 32 GB de RAM y pantalla de 8 pulgadas que, según filtraciones, podría llegar a Europa con un precio cercano a los 1.599 euros. Es un coste elevado, casi al nivel de un portátil gaming de gama alta, pero se justifica por la miniaturización del hardware.
En este contexto, la firma taiwanesa debe decidir si apuesta por un precio competitivo o por una potencia bruta que deje atrás a Lenovo y sus planes para la Legion Go 2 y MSI. El mercado de las handhelds se mueve rapidísimo y cualquier retraso en la innovación puede costar caro en cuota de mercado, especialmente cuando los usuarios buscan un equilibrio real entre rendimiento y horas de juego sin cables.
A día de hoy, no hay datos oficiales sobre la memoria RAM, el almacenamiento SSD o el precio final para el territorio español. Lo único cierto es que ASUS estará presente en Computex y que el timing es el adecuado para lanzar una bomba informativa que sacuda el sector de las consolas portátiles con Windows.
En definitiva, todo depende de si ASUS llega con un hardware disruptivo basado en Intel o si opta por una evolución conservadora de sus chips AMD. Mientras tanto, la expectativa crece ante la posibilidad de ver un dispositivo que refine la experiencia de juego portátil y se sitúe como la referencia a batir en 2026.