
Si pasas el día con un montón de pestañas abiertas, la nueva vista dividida de Google Chrome puede cambiar por completo tu forma de trabajar. Esta función te permite colocar dos webs en la misma ventana, una al lado de la otra, sin hacer malabares con ventanas flotantes ni estar maximizando y minimizando todo el rato.
Hasta hace nada era una opción experimental algo escondida en las famosas chrome://flags de Chrome, pero ya se está desplegando de forma estable en escritorio. Aun así, conviene conocer bien cómo activarla, cómo usarla con trucos como atajos de teclado, arrastrar y soltar, o el nuevo icono de vista dividida de la barra de direcciones, además de compararla con lo que ofrecen otros navegadores como Edge, Brave, Opera o Vivaldi.
Qué es exactamente la vista dividida de Chrome y para qué sirve
La llamada vista dividida, pantalla dividida o Split View de Chrome es una función que muestra dos pestañas simultáneamente dentro de una sola ventana del navegador, organizadas en paneles verticales que comparten el mismo marco y la misma barra de pestañas.
De esta manera, no necesitas abrir dos ventanas separadas para ver dos páginas a la vez, algo que hasta ahora era casi obligatorio si querías comparar información, seguir una retransmisión en directo mientras trabajas o consultar documentación mientras escribes.
En esta configuración, cada panel corresponde a una pestaña concreta, que sigue apareciendo en la barra superior pero ahora agrupada dentro de un conjunto de vista dividida. Las dos páginas se muestran como si fueran dos columnas: puedes interactuar con ambas, mover el separador y ajustar el espacio que ocupa cada una.
Esta idea no es nueva: la pantalla dividida existe desde hace años en Windows, macOS, Linux, Android, iPadOS y ChromeOS, donde se utiliza para colocar dos apps lado a lado. Lo que hace ahora Chrome es llevar ese concepto directamente al navegador, que al final es la aplicación donde pasamos gran parte del día.
Lo interesante es que la vista dividida está pensada para tareas muy prácticas: comparar precios en dos tiendas, copiar y pegar texto entre documentos, consultar fuentes mientras redactas, tener una app de IA en un lado y tu trabajo en el otro, o seguir una videollamada o un streaming mientras tomas notas en otra pestaña.
Cómo funciona la vista activa y la vista inactiva
Cuando activas la vista dividida, Chrome distingue claramente entre vista activa y vista inactiva dentro de la misma ventana, algo importante para entender qué botones afectan a cada panel.
La vista activa se reconoce porque su borde es más grueso y porque todos los controles de la barra de herramientas (botones Atrás, Adelante, Inicio, barra de direcciones, iconos como Traducir o Imprimir, modo lectura, etc.) se aplican únicamente a esa parte de la pantalla.
En cambio, la vista inactiva se muestra con un borde más fino; puedes desplazarte por ella con la rueda del ratón o el trackpad sin que pase a ser activa, lo que viene genial para echar un vistazo rápido al contenido sin perder el contexto ni cambiar de panel principal.
Si haces clic con el ratón en la parte inactiva, esa columna pasa a ser la vista activa de inmediato, y la otra se convierte en inactiva. En la esquina inferior derecha, Chrome muestra una referencia al sitio de la vista inactiva para que siempre sepas qué página tienes aparcada en el otro lado.
Además, los paneles laterales como Marcadores, Historial o listas de lectura se comportan de forma coherente: permanecen abiertos aunque cambies de vista activa, mientras que los paneles ligados a una pestaña concreta, como el Modo lectura, se contraen al cambiar de panel para evitar duplicar elementos en pantalla.
Icono de vista dividida y controles básicos
Cuando Chrome detecta que tienes dos pestañas en vista dividida, aparece un icono específico a la izquierda de la barra de direcciones. Ese icono representa también qué lado está activo en cada momento, ayudando a orientarte cuando tienes muchas cosas abiertas.
Al pulsar sobre este icono, se despliega un pequeño menú con las opciones fundamentales de gestión de la vista dividida: separar vistas, cerrar el panel izquierdo o derecho e invertir la posición de las dos páginas, moviendo la vista activa de un lado a otro.
Si eliges separar vistas, las dos pestañas vuelven a mostrarse como pestañas normales en una sola columna, sin perder ninguna de las páginas abiertas, simplemente saliendo del modo de pantalla partida.
También puedes cerrar solo uno de los dos paneles, es decir, cerrar la pestaña de la izquierda o de la derecha desde el menú del icono de vista dividida, lo que te permite mantener abierta la otra página ya a ancho completo sin pasos intermedios.
La opción de invertir vista es especialmente cómoda cuando quieres cambiar qué página queda en el lado principal sin arrastrar pestañas, ya que Chrome intercambia las posiciones de los dos paneles en un clic.
Cómo activar la vista dividida en Google Chrome
Según la versión que tengas instalada, la vista dividida de Chrome puede venir ya operativa por defecto o seguir escondida como función experimental en las flags, así que conviene revisar un par de cosas antes de desesperarse.
Para empezar, lo primero es comprobar si tu navegador está actualizado. Entra en el menú de Chrome, ve a Configuración y después a la sección Información de Chrome para forzar la búsqueda de nuevas versiones y reiniciar el navegador si hay una descarga pendiente.
Si después de actualizar sigues sin ver ninguna opción de vista dividida al hacer clic derecho en las pestañas, es muy probable que tengas que activar manualmente la función en chrome://flags, la zona de pruebas donde Google esconde sus experimentos.
En la barra de direcciones escribe chrome://flags/#side-by-side o simplemente chrome://flags y, ya dentro de la página de pruebas, usa el buscador para localizar las funciones relacionadas con Split View, Side-by-side o Vista dividida, que aparecen como banderas desactivadas por defecto.
Una vez localizadas, despliega el menú de cada una y selecciona la opción Enabled o Activado para forzar que Chrome cargue la vista dividida. Cuando termines, reinicia el navegador desde el propio aviso que se mostrará en la parte inferior y, al volver a abrirlo, la nueva función estará lista para usarse.
Cómo abrir pestañas en vista dividida
Con la función habilitada, Chrome ofrece varias maneras de colocar dos pestañas en vista dividida para que elijas la que más se ajusta a tu forma de trabajar en cada momento.
Una de las opciones más rápidas es usar el menú contextual de las pestañas. Si haces clic derecho sobre una pestaña activa, verás la opción Añadir pestaña a la nueva vista dividida, que crea un segundo panel vacío donde podrás escribir una dirección, abrir un marcador o usar el buscador.
Si en lugar de hacerlo en la pestaña activa, haces clic derecho en una pestaña inactiva que ya tengas abierta, podrás elegir Nueva vista dividida con la pestaña actual, lo que agrupa ambas en una única ventana dividida en dos, sin necesidad de duplicar ventanas.
Otra forma muy intuitiva de trabajar es recurrir al arrastrar y soltar (drag-and-drop) de pestañas: basta con coger una pestaña con el ratón y llevarla hacia el lado derecho o izquierdo de la ventana hasta que Chrome muestre la guía de división, soltándola entonces para crear la vista dividida.
Hay que tener en cuenta que Chrome permite únicamente dos pestañas en vista dividida dentro de una misma ventana, algo más limitado que otros navegadores como Opera o Vivaldi, que admiten tres o cuatro, pero suficiente para la mayoría de usos habituales en escritorio.
Cómo abrir enlaces directamente en vista dividida
Además de trabajar con pestañas ya abiertas, Chrome facilita la vida cuando quieres previsualizar un enlace sin abandonar la página principal, ideal para explorar resultados, notas o referencias sin perder el hilo.
Para lograrlo, solo tienes que hacer clic derecho sobre el enlace que te interese y seleccionar la opción Abrir enlace en vista dividida, con lo que la web actual se quedará en uno de los paneles y el destino del enlace se abrirá automáticamente al lado.
Si ya tienes la vista dividida activada, también puedes arrastrar y soltar enlaces hacia uno de los lados de la ventana. Chrome detectará el gesto y abrirá ese enlace directamente en el panel donde lo sueltes, sin alterar el contenido del otro lado.
Esta forma de uso resulta especialmente útil para previsualizar artículos, comparar fichas de producto o mantener un buscador abierto en un panel mientras vas abriendo resultados en el otro, cerrando o separando vistas según lo que realmente necesites conservar.
Si decides que te interesa mantener el enlace como una pestaña independiente, puedes separar vistas desde el icono de vista dividida, devolviendo cada página a su pestaña normal sin perder lo que estabas leyendo o consultando.
Atajos de teclado para la vista dividida
Para quienes prefieren el teclado al ratón, Chrome incluye combinaciones de teclas específicas que abren la vista dividida desde la pestaña activa sin necesidad de menús contextuales o iconos.
En Windows y Linux, puedes crear la vista dividida en la pestaña activa usando Mayús + Alt + N, lo que dispara el modo de pantalla dividida y te permite después elegir la otra pestaña que quieras acoplar.
En Mac, el atajo equivalente es Cmd + Opción + N, repitiendo la misma mecánica: lanzar la función desde la pestaña visible y luego seleccionar la pestaña compañera que se mostrará a su lado.
En dispositivos Chromebook, el atajo cambia a Ctrl + Alt + N, alineándose con la filosofía de accesos directos de ChromeOS, que ya está bastante volcada en la multitarea con ventanas y escritorios virtuales.
Utilizar estos atajos a diario hace que la vista dividida se convierta en algo tan natural como abrir una nueva pestaña, evitando depender de menús y clics cuando vas con prisa o trabajas con muchas ventanas a la vez.
Gestión de vistas desde la barra de herramientas y el menú
Además de los menús contextuales y los atajos, Chrome ofrece controles claros desde la propia interfaz del navegador para que no tengas que aprenderte nada de memoria.
Siempre que estés en una página, puedes ir a la izquierda de la barra de direcciones y pulsar el icono de Vista dividida, que indica visualmente qué lado está activo en ese momento gracias a su diseño, y que sirve también de acceso directo a las opciones principales.
Desde este icono, tienes varias acciones: separar la vista dividida para volver a pestañas normales, cerrar solo una de las dos vistas o invertir la posición de los paneles, moviendo de un lado a otro la página activa sin arrastrar pestañas por la barra superior.
Adicionalmente, en cada uno de los paneles aparece en la parte inferior derecha un pequeño botón de cerrar vista que te permite abandonar la vista dividida desde dentro del propio panel, sin tener que acudir al icono de la barra de direcciones.
Lo bueno de esta aproximación es que los controles básicos están siempre a mano, tanto a nivel de pestañas como de ventana, por lo que manejar la vista dividida acaba siendo algo bastante intuitivo incluso para usuarios poco acostumbrados a funciones avanzadas.
Fijar el icono de vista dividida y usarlo como lanzador
Cuando utilices con frecuencia esta característica, puede interesarte mantener el icono de vista dividida siempre visible y fijado en la barra de herramientas para convertirlo en un auténtico lanzador rápido.
Para ello, abre una pestaña en vista dividida, sitúate en la esquina izquierda de la barra de direcciones y haz clic derecho sobre el icono de Vista dividida; en el menú contextual que aparece, selecciona la opción Fijar.
A partir de ese momento, aunque no estés usando la pantalla partida en esa ventana, podrás pulsar directamente en ese icono para iniciar una nueva vista dividida y elegir rápidamente qué otra pestaña quieres añadir al conjunto.
Esta posibilidad convierte al icono en un acceso directo universal dentro de Chrome, de forma que no tengas que recordar atajos ni menús concretos según dónde estés haciendo clic.
Si en algún momento prefieres que el icono vuelva a comportarse de manera discreta, basta con repetir el clic derecho sobre él y desmarcar la opción de fijarlo, devolviéndolo a su estado original en el que solo aparece mientras la vista dividida está operativa.
Configurar el arrastrar y soltar en la vista dividida
El comportamiento de arrastrar pestañas al borde para activar la pantalla partida viene habilitado de fábrica en las versiones modernas de Chrome, pero puede que no te convenza si sueles desplazar pestañas a otras ventanas.
Para ajustar este detalle, entra en el menú de Chrome, ve a Configuración y después a la sección de Aspecto o Diseño según la traducción de tu versión del navegador, donde encontrarás un parámetro específico relacionado con la vista dividida.
Ahí verás la opción llamada Permitir arrastrar y soltar en la vista dividida en el borde izquierdo o derecho de la ventana, que puedes desactivar si no quieres que Chrome cree vistas divididas al acercar pestañas a los lados.
Si en el futuro cambias de idea y quieres recuperar esa comodidad, basta con volver a esta misma pantalla de ajustes y activar de nuevo la función de arrastrar y soltar la vista dividida, recuperando el gesto como disparador rápido.
Esta flexibilidad hace que cada usuario pueda adaptar la experiencia de pantalla dividida a su forma de organizar pestañas, evitando acciones accidentales en entornos de trabajo con muchas ventanas abiertas.
Usos prácticos y trucos para sacarle partido
Más allá de la teoría, la gracia de esta función está en cómo puede mejorar tu productividad diaria de una forma muy simple, sin necesidad de instalar extensiones o recurrir a soluciones de terceros.
Una de las ideas más útiles es crear conjuntos de aplicaciones web fijas, combinando por ejemplo Google Calendar y Google Docs, o un gestor de tareas con tu correo, anclando esas pestañas para tener siempre disponible tu «centro de mando» en la parte izquierda de la barra.
También es muy cómodo dedicar un panel a una aplicación de inteligencia artificial que actúe como asistente permanente: dejas el chatbot en una columnita y usas el otro lado para escribir documentos, programar, revisar correos o preparar informes, consultando la IA cuando te haga falta.
Otro uso recurrente es el de previsualizar enlaces sin perder la página original, sobre todo cuando estás leyendo un artículo lleno de referencias, investigando o comprando; abres el enlace en vista dividida, decides si merece la pena conservarlo y, si no, lo cierras sin tocar la pestaña principal.
Quienes trabajan con documentos largos o comparando datos encontrarán especialmente útil el hecho de poder mover el separador al gusto e intercambiar las vistas en un clic, adaptando el espacio al contenido que en cada momento requiere más atención.
Experiencia de uso frente a otros navegadores
La llegada de la pantalla dividida a Chrome era algo casi obligado, sobre todo viendo que otros navegadores basados en Chromium llevaban ventaja en este terreno desde hace tiempo, ofreciendo implementaciones muy pulidas.
Microsoft Edge, por ejemplo, combina desde hace años pestañas verticales con una función de pantalla dividida realmente bien integrada, algo que muchos usuarios valoran para aprovechar mejor el espacio en monitores panorámicos y organizar mejor sus flujos de trabajo.
Brave, también basado en Chromium, ha ido activando por defecto la vista dividida de forma bastante temprana, sirviendo en muchos casos como adelanto de lo que luego acaba llegando al propio Chrome, ya que su filosofía es mantenerse bastante alineado con las novedades de Google.
Por otro lado, navegadores como Opera y Vivaldi han ido más allá: permiten dividir la pantalla en dos, tres o incluso cuatro paneles, con opciones de distribución tanto vertical como horizontal e incluso un modo de mosaico cuadriculado en el caso de Vivaldi.
En ese sentido, la solución de Chrome es más minimalista: solo admite dos pestañas en paralelo y se centra en una interfaz sencilla, con un icono claro, un separador arrastrable y controles básicos desde la barra de herramientas, suficiente para la mayoría de usuarios pero sin las florituras de sus competidores más avanzados.
Pantalla dividida en Opera y Vivaldi: alternativas más avanzadas
Aunque la vista dividida de Chrome cubre lo esencial, es interesante ver cómo otros navegadores han explorado esta idea con más opciones y variantes, especialmente si trabajas con muchas pestañas a la vez.
Opera ofrece una pantalla dividida capaz de mostrar dos, tres o cuatro pestañas simultáneamente, y además deja elegir entre un reparto vertical u horizontal, de forma que puedes tener columnas o filas según el tipo de contenido que estés consultando.
Para activarlo en Opera, basta con usar la opción de agrupar pestañas y arrastrar una de ellas hasta que aparezcan las zonas de destino en la ventana principal, soltándola en la parte superior, inferior, izquierda o derecha según el diseño que quieras montar.
Vivaldi, por su parte, incorpora una de las implementaciones más completas gracias a su vista en mosaico cuadriculado, que divide la ventana del navegador en cuatro rectángulos interactivos donde cada pestaña se comporta como una página independiente.
Desde la barra de estado de Vivaldi puedes alternar entre diferentes tipos de mosaico, cambiar la distribución, añadir o quitar pestañas y reorganizar el espacio sin salir de la misma ventana, algo muy apreciado por usuarios avanzados.
Estas soluciones demuestran que hay margen para que Chrome siga evolucionando la pantalla dividida más allá de lo que ofrece ahora mismo, especialmente si decide incorporar vistas múltiples o nuevas formas de gestionar conjuntos de pestañas en el futuro.
Limitaciones actuales y funciones que todavía echamos en falta
A pesar de lo bien que funciona en la práctica, la vista dividida de Chrome todavía arrastra algunas limitaciones importantes que conviene conocer para ajustar expectativas.
La principal es que solo permite dos pestañas simultáneas en una misma ventana, sin posibilidad de añadir un tercer o cuarto panel como sí ocurre en Opera o Vivaldi, algo que muchos usuarios avanzados podrían echar en falta.
Otro punto pendiente es la ausencia de pestañas verticales oficiales en Chrome, una función que, combinada con la pantalla dividida, resolvería muchos problemas de espacio en pantallas panorámicas y que Edge, por ejemplo, ha sabido explotar muy bien.
Es cierto que existen extensiones para simular barras de pestañas verticales, pero ninguna puede ocultar la barra superior original ni integrarse tan bien como una solución nativa, lo que deja la sensación de estar ante un apaño más que ante una característica real.
Por último, aunque la vista dividida funciona con bastante estabilidad, todavía se sigue afinando y en algunos casos depende de flags o de activación manual, de modo que no todos los usuarios la encuentran disponible por igual en todas las plataformas de escritorio.
Aun con todo, la realidad es que la pantalla dividida de Chrome ya es una herramienta madura, muy estable y fácil de usar, que reduce al mínimo la fricción a la hora de trabajar con dos webs a la vez y que, combinada con atajos, arrastrar y soltar y el icono fijado, puede convertirse en una de esas funciones que usas casi sin darte cuenta siempre que estás delante del ordenador.
