Cuando pensamos en una PlayStation 5, lo primero que nos viene a la cabeza son los juegazos y los gráficos brutales, pero la realidad es que este aparato es mucho más que una máquina de gaming. Si te gusta maratonear series o pelis, te sorprenderá saber que tienes en tu salón un dispositivo de reproducción multimedia súper avanzado que puede hacer los papeles de un TV Box.
Es normal que mucha gente pase olímpicamente de estas funciones, sobre todo porque hoy en día casi todas las Smart TV traen sus propias aplicaciones instaladas. Sin embargo, para aquellos que todavía conservan un televisor más antiguo, especialmente ahora que Netflix deja sin soporte a dispositivos antiguos, o que simplemente prefieren centralizar todo en un solo sitio, la PS5 se convierte en un aliado inesperado y muy potente.
¿Realmente vale la pena usar la PS5 para streaming?
Si vamos a ser sinceros, la prioridad de Sony siempre ha sido el juego, pero han integrado la capacidad de ejecutar las plataformas de streaming más top del mercado sin despeinarse. Desde que salió al mercado, la consola ha permitido acceder a catálogos inmensos, lo que la hace una opción ideal si no te apetece gastar dinero en un Fire TV de Amazon o un Chromecast.
Entre las aplicaciones disponibles encontramos los pesos pesados: Netflix, Disney+, HBO Max, Prime Video y Apple TV. Pero no se queda ahí, ya que también puedes instalar opciones como Plex, Pluto TV o Crunchyroll para disfrutar de anime, asegurando que tengas todo el entretenimiento concentrado en un único mando.
Calidad de imagen y rendimiento visual
A la hora de hablar de la calidad, hay que tener en cuenta que no todo depende de la consola. Si tienes una tele vieja, es probable que el hardware del televisor sea el cuello de botella y no aproveches todo el potencial. Además, recuerda que la calidad final suele depender de tu plan de suscripción, ya que muchas plataformas te obligan a pagar más para desbloquear la máxima resolución.
Dicho esto, la PS5 es una bestia técnica. La mayoría de los servicios principales permiten reproducir contenido en 4K y aprovechar la tecnología HDR10 para que los colores sean más vivos y los negros más profundos. La única excepción notable es Prime Video, que no soporta HDR10 en la consola, pero aun así, la experiencia general es muy superior a la de muchos reproductores económicos.
Análisis de coste y sentido común
Aquí es donde debemos poner los pies en la tierra. Si ya tienes la consola en casa, usarla como TV Box es una decisión brillante. Pero, si estás pensando en comprar una PS5 solo para ver series, sería una locura total. Estamos hablando de un hardware que ronda los 500 euros en su versión más económica, un precio que solo se justifica si tienes intención de jugar a videojuegos.
Además, conviene recordar que la consola ya lleva unos años en el mercado y que estamos avanzando hacia nuevas generaciones. Hay rumores fuertes sobre dispositivos de sobremesa más potentes y hasta consolas portátiles que sigan la estela de la Nintendo Switch o la Steam Deck, por lo que comprar una ahora mismo es una decisión que debe basarse en el uso gaming.
Trucos y conectividad avanzada
Para aquellos usuarios más técnicos que intentan llevar la experiencia al límite, como usar aplicaciones externas tipo PsPlay en dispositivos Android, la configuración puede ser un poco tediosa. Problemas comunes como la configuración de puertos (port forwarding), el uso de VPNs que interfieren con la señal o los conflictos con routers mesh pueden causar dolores de cabeza al intentar conectar varios dispositivos en la misma red.
En estos casos, lo más recomendable es limpiar la caché de las aplicaciones y reiniciar tanto el router como la consola para refrescar la conexión. A veces, la registración manual de la consola en el dispositivo externo es la única forma de solucionar problemas de visibilidad en la red local, permitiendo que la PS5 actúe como el núcleo de tu centro multimedia.
Al final, si ya tienes la máquina en tu salón, no tiene sentido comprar otro cacharro. Tienes la posibilidad de disfrutar de tus películas favoritas en altísima resolución y acceder a casi cualquier plataforma de streaming actual, convirtiendo tu consola en el centro neurálgico de tu ocio audiovisual sin gastar un euro más.
