
Parece que en las oficinas de Suwon no se han quedado quietos ante la sombra del futuro iPhone plegable y han decidido que es hora de agitar el avispero. El próximo evento Galaxy Unpacked que se celebrará en julio promete ser uno de los más moviditos de los últimos años, no solo por el hardware que veremos sobre el escenario, sino por el lÃo de nombres que Samsung está preparando para sus dispositivos estrella. La idea es clara: quieren que su catálogo sea lo más robusto posible antes de que Apple suelte su propia bestia en el mercado de los dispositivos que se doblan.
Tradicionalmente, estábamos acostumbrados a una evolución lineal, pero este año la cosa cambia de tercio. En lugar de limitarse a mejorar lo que ya tenÃan, la firma surcoreana va a desdoblar su apuesta para que nadie se quede con ganas de más. Se trata de un movimiento estratégico para diferenciar gamas y, de paso, intentar que el usuario no se pierda entre tantas opciones, aunque el cambio de nomenclatura al principio pueda dejarnos a todos un poco a cuadros.
Un cambio de cromos: del modelo Wide al Ultra
La filtración más sonada, que viene de la mano del conocido Ice Universe, apunta a que el dispositivo que todos esperábamos como el sucesor natural del Fold actual recibirá un ascenso en su denominación. AsÃ, el terminal con mejores prestaciones se llamará finalmente Galaxy Z Fold 8 Ultra, heredando ese apellido que tan bien le ha funcionado a Samsung en su serie S para identificar lo mejor de lo mejor. No es solo una cuestión de márketing, sino una forma de dejar claro que ahà dentro hay potencia de sobra.

Lo curioso del asunto es lo que ocurre con el nombre que queda libre. El modelo que hasta ahora conocÃamos internamente como ‘Wide’ por su formato más ancho y parecido a un pasaporte, adoptará el nombre de Galaxy Z Fold 8 a secas. Con este truco, Samsung pretende que el diseño más cómodo para muchos sea visto como el nuevo estándar de la casa, dejando el formato tradicional para aquellos que busquen la experiencia más premium y completa bajo el sello Ultra.
Este baile de nombres tiene su miga, ya que obligará a los usuarios en España y el resto de Europa a reaprender la jerarquÃa de la marca cuando vayan a su tienda de confianza. Al final, el objetivo es que el modelo con pantalla ultraancha no parezca un experimento raro, sino la opción por defecto para el gran público, mientras que el Ultra se queda para los que no reparan en gastos y quieren el máximo hardware disponible.
ArtillerÃa pesada para frenar al iPhone plegable
No es ningún secreto que Apple tiene entre manos su propio dispositivo plegable y Samsung no quiere que le pillen con el pie cambiado. Para que el Galaxy Z Fold 8 Ultra esté a la altura de las expectativas, se rumorea que contará con una baterÃa de 5.000 mAh, una cifra que los fans de la marca llevaban tiempo reclamando para poder aguantar el trote diario sin mirar el enchufe. Por su parte, el modelo estándar se quedarÃa un pelÃn por debajo con unos respetables 4.800 mAh.

En el apartado fotográfico también habrá tela que cortar. Mientras que el modelo Ultra mantendrÃa un sistema de triple cámara con teleobjetivo para no perder detalle, el nuevo Fold 8 de formato ancho podrÃa simplificar sus sensores traseros a solo dos. Es una forma de segmentar el mercado y ofrecer diferentes precios, atacando varios frentes a la vez para que el posible comprador tenga donde elegir según su bolsillo y sus necesidades reales de fotografÃa.
Además, se está hablando mucho de una evolución en la cámara para selfies bajo la pantalla. Al parecer, Samsung ha logrado que el sensor frontal sea mucho más pequeño y discreto, mejorando la inmersión cuando estamos viendo vÃdeos o trabajando con el dispositivo abierto. Es un detalle técnico que podrÃa marcar la diferencia frente a la competencia y que seguramente veremos aplicado en otros modelos de la marca en un futuro no muy lejano.
La llegada de estos dispositivos a los escaparates europeos está prevista para poco después del Unpacked de julio, y aunque todavÃa no hay confirmación oficial sobre los precios, todo apunta a que Samsung quiere ser muy agresiva con el coste del modelo estándar. Al dotar al modelo más ambicioso del nombre Ultra, la compañÃa se cubre las espaldas para justificar un precio superior, dejando el nombre de toda la vida para una versión que, aunque con menos extras, promete conquistar a quienes buscan un formato de pantalla más práctico y manejable en el dÃa a dÃa sin renunciar a la última tecnologÃa de paneles plegables.


