
Quien haya paseado alguna vez por los pasillos del Museo del Prado sabrĆ” de sobra que lo de sacar el móvil para hacerse un selfie frente a las obras estĆ” totalmente fuera de lugar. Es una de las pocas pinacotecas del mundo que mantiene a rajatabla la prohibición de realizar fotografĆas en sus salas, una medida que busca fomentar que el visitante se centre en lo que tiene delante y no en la pantalla, evitando ademĆ”s los tapones de gente que se forman en otros museos internacionales. Pero claro, en pleno siglo XXI, el gusanillo de querer un recuerdo digital es difĆcil de ignorar para muchos.
Para solucionar este dilema, Samsung y el Museo Nacional del Prado han unido fuerzas para presentar Photo Prado. Se trata de una herramienta que, mediante el uso de algoritmos avanzados de inteligencia artificial, permite a los visitantes llevarse a casa una instantÔnea personalizada junto a sus cuadros favoritos. Lo mejor de todo es que se hace de forma ordenada y sin molestar a nadie, ya que la aplicación estÔ diseñada para usarse en puntos muy concretos del edificio, manteniendo la paz necesaria para disfrutar del arte en el resto del recorrido.
Un photocall virtual con sello de autenticidad
La aplicación no es simplemente un editor de fotos al uso, sino que se lo han currado bastante para que el resultado sea realista. El sistema utiliza una tecnologĆa de segmentación que detecta la silueta de la persona con precisión, recortĆ”ndola e integrĆ”ndola en el escenario elegido, ya sea una sala del museo o incluso dentro de los paisajes de los propios cuadros. AdemĆ”s, para darle ese toque de exclusividad, cada imagen generada incluye un sello digital con la fecha de la visita y los datos de la obra, convirtiĆ©ndose en una especie de entrada conmemorativa totalmente personalizada y gratuita.

Este proyecto se ha lanzado coincidiendo con la exposición āPrado s.XXIā, que repasa los Ćŗltimos veinticinco aƱos de la institución. SegĆŗn han explicado los responsables durante la presentación, la idea es que la tecnologĆa no sea un estorbo, sino un complemento que mejore la experiencia cultural. Al usar la geolocalización del dispositivo, la app solo se activa cuando detecta que estamos en los tótems habilitados, por lo que no verĆ”s a gente haciendo malabarismos con el telĆ©fono frente a Las Meninas o el jardĆn de las delicias, algo que se agradece un montón si vas buscando un poco de tranquilidad.
Obras disponibles y funcionamiento de la app
El catĆ”logo de obras en las que podemos Ā«colarnosĀ» es de lo mĆ”s variado y toca casi todos los palos de la colección permanente. Los usuarios pueden elegir entre diferentes categorĆas para crear su recuerdo digital:
- Obras Maestras: Permite posar en salas emblemĆ”ticas junto a piezas como āLas meninasā de VelĆ”zquez, el āTrĆptico del JardĆn de las deliciasā de El Bosco, el āPerro semihundidoā de Goya o āEl lavatorioā de Tintoretto.
- Sección ParaĆsos: AquĆ la IA nos mete directamente dentro de los paisajes pintados por artistas como Joachim Patinir o Jan Brueghel el Joven.
- Selfie ArtĆstico: Ideal para los que van solos, ofreciendo fondos inspirados en la estĆ©tica de los bodegones espaƱoles o en los mundos imaginarios de El Bosco.

El funcionamiento es de lo mĆ”s sencillo para que nadie se lĆe. Una vez descargada la app (disponible para Android e iOS), basta con acercarse a uno de los puntos habilitados en el Hall de Jerónimos o en la zona de la tienda. El móvil detectarĆ” el tótem mediante GPS y abrirĆ” una interfaz similar a la de cualquier cĆ”mara, guiĆ”ndonos para que nos coloquemos a la distancia justa. DespuĆ©s de disparar, solo queda elegir el fondo que mĆ”s nos guste y la inteligencia artificial de Samsung harĆ” el resto del trabajo sucio para que la iluminación y la escala encajen a la perfección.
Ventajas exclusivas para la familia Galaxy
Aunque la aplicación estĆ” abierta a todo el mundo que visite el museo, Samsung se ha guardado un as bajo la manga para sus propios usuarios. Aquellos que utilicen un dispositivo de la marca coreana tendrĆ”n acceso a contenidos y fondos exclusivos que no aparecen en la versión estĆ”ndar. Por ejemplo, solo ellos podrĆ”n hacerse la foto con āLa familia de Carlos IVā de Goya o disfrutar de un fondo especial inspirado en el bodegón espaƱol, dĆ”ndole ese puntito de distinción a quienes apuestan por su ecosistema y sus aplicaciones la potencia del S Pen.

Esta colaboración no es algo nuevo, ya que Samsung lleva siendo socio tecnológico del Prado desde hace mĆ”s de una dĆ©cada. Con Photo Prado, demuestran que la innovación responsable aplicada al patrimonio puede ser divertida y prĆ”ctica a la vez. Es una forma inteligente de dar respuesta a esa necesidad tan humana de decir Ā«yo estuve allĆĀ» sin que ello suponga un riesgo para la conservación de las pinturas ni una molestia para el resto de los amantes del arte que buscan sumergirse en las obras sin distracciones.

La llegada de esta plataforma marca un antes y un después en cómo interactuamos con las pinacotecas tradicionales en España, demostrando que es posible abrazar la era digital sin cargarme las normas de respeto que hacen grande a una institución como el Prado. Al final, lo que nos llevamos es un recuerdo de gran calidad que podemos compartir en redes sociales al instante, dejando las salas libres de flashes y palos selfie para que la contemplación directa de la pintura siga siendo la verdadera protagonista de la jornada cultural.