Llevamos una buena temporada escuchando campanas sobre el posible fracaso de Valve con su nueva apuesta de hardware. Desde que se anunció aquel retraso que dejó a muchos con la miel en los labios, el runrún en los foros no ha cesado, apuntando a que el alto precio de la RAM y las especificaciones internas podrÃan sentenciar al producto incluso antes de pisar las tiendas. Sin embargo, el panorama ha dado un giro inesperado ahora que han empezado a moverse las primeras unidades de prueba entre bambalinas.
La liebre ha saltado debido a un descuido en una conocida plataforma de pruebas, donde ha asomado un dispositivo bautizado como Valve Freemont que encaja perfectamente con lo que esperamos de una Steam Machine. Aunque la compañÃa de Gabe Newell suele guardar sus cartas con recelo y no ha soltado prenda sobre el hardware definitivo, esta filtración en los registros de Geekbench nos permite echar un vistazo a lo que se cuece bajo el capó de este esperado sistema operativo SteamOS.
Análisis de los números obtenidos en Geekbench
Si nos ponemos quisquillosos con las cifras, los datos compartidos recientemente muestran que este prototipo alcanza los 7316 puntos en multi-núcleo y unos discretos 2334 puntos en la prueba de un solo hilo. A simple vista, estas puntuaciones han dejado un sabor agridulce entre los entusiastas de la potencia bruta, especialmente si las comparamos con lo que ofrecen otros equipos compactos actuales que circulan por el mercado europeo.
Para que nos hagamos una idea, si ponemos al lado un portátil moderno con procesador AMD de gama media-alta, vemos que la Steam Machine se queda un paso por detrás en términos de capacidad de proceso pura. El chip de 6 núcleos y 12 hilos que parece montar la máquina de Valve rinde considerablemente menos que las soluciones móviles más punteras, lo que ha levantado algunas cejas sobre si será capaz de aguantar el tipo con los lanzamientos más exigentes de la próxima hornada.
Expectativas gráficas y resolución 4K
No obstante, la chicha de una consola o PC de salón suele estar en la tarjeta gráfica, y ahà todavÃa nos movemos en el terreno de las suposiciones. Aunque todavÃa no hay rastro de pruebas sintéticas de la GPU en las bases de datos, los expertos sugieren que el rendimiento gráfico podrÃa equipararse al de una AMD Radeon RX 7600, lo cual serÃa una noticia bastante más esperanzadora para los jugadores.
Con esa configuración, Valve pretende cumplir su promesa de ofrecer una experiencia fluida a resolución 4K mediante escalado, buscando alcanzar esos ansiados 60 fotogramas por segundo que tanto valoramos hoy en dÃa. Si bien es cierto que no será un 4K nativo en los tÃtulos más pesados, la tecnologÃa de optimización de la casa podrÃa obrar el milagro para que los juegos se vean de escándalo en el televisor del salón.
La cercanÃa de un lanzamiento inminente
A pesar de que el rendimiento del procesador no haya roto moldes, lo más relevante de todo este asunto es que Valve ya está enviando unidades de prueba a analistas y medios especializados. Esto suele ser la señal inequÃvoca de que el diseño está cerrado y que la producción en masa no deberÃa andar muy lejos, a falta de que pulan los últimos flecos del software para que todo ruede como la seda.
Es muy probable que algún analista despistado se haya olvidado de desactivar la conexión a la red al pasar los tests, lo que ha provocado que los resultados suban automáticamente a la nube. Sea como fuere, esta filtración nos pone sobre la pista de un lanzamiento bastante cercano, aunque queda por ver si el desempeño final en los juegos reales consigue despejar las dudas que han dejado estos primeros benchmarks sintéticos.
A estas alturas de la pelÃcula, lo único que queda es aguardar a que las primeras crÃticas honestas salgan a la luz una vez que el dispositivo esté en las estanterÃas. Lo que parece claro es que la Steam Machine tendrá que pelear duro para demostrar que su hardware personalizado es suficiente para justificar el desembolso, equilibrando esa potencia ajustada del procesador con un rendimiento gráfico optimizado que convenza a la comunidad de jugadores más exigente.