Andy Rubin, actual vicepresidente de ingenierĆa de Google, ha mostrado su preocupación por el hecho de que el enorme crecimiento que estĆ” reportando Samsung pueda convertirse en una amenaza para el ecosistema Android. Actualmente ambas compaƱĆas tienen un enemigo comĆŗn en Apple y parece que la situación es estable por ahora, pero una influencia demasiado grande de los coreanos podrĆa comprometer la evolución del sistema operativo de los de Mountain View a largo plazo.
SegĆŗn explican en el Wall Street Journal, parte de la cĆŗpula de Google vive con cierta intranquilidad el exponencial crecimiento de Samsung en los Ćŗltimos aƱos. Se trata de una compaƱĆa que ha pasado de ser simplemente un fabricante importante (como muchos otros) a convertirse en el referente casi absoluto de la mayor plataforma en los dispositivos móviles de la actualidad, el sistema Android.
Hace no mucho ya tratamos el tema haciéndonos eco de unos datos que mostraban cómo Samsung era el responsable de 8 de los 10 equipos Android mÔs vendidos y, entre ellos, de los 6 primeros. Es algo que a nadie pilla por sorpresa y es que la confrontación directa con Apple parece estar favoreciendo a los coreanos y convirtiéndolos en la clara alternativa a la Manzana, hasta el punto de que muchos se preguntan si Samsung no empieza a transformarse en una especie némesis (o el igual opuesto) de todo cuanto ésta representa.

La compra de Motorola, segĆŗn indican en Cnet, tendrĆa mucho que ver con este temor de Google. Los de Mountain View quieren un contrapoder capaz de equilibrar el dominio de Samsung dentro de su propio ecosistema y, con esa finalidad, el Nexus X, estarĆa destinado disputarle el trono al Galaxy S IV, un terminal del que, a un mes de su lanzamiento, se esperan ventas estratosfĆ©ricas.
LG, Sony, HTC, o los fabricantes chinos ZTE y Huawei tambiĆ©n deberĆ”n jugar un importante papel en todo este Ā«relatoĀ» para evitar una posible canibalización de Android como marca por parte de Samsung. Si los coreanos, hoy por hoy, decidieran empezar a recorrer un camino diferente al de Google con su propio sistema, Tizen, es casi seguro que no conseguirĆan mantener la popularidad de la que hacen gala ahora mismo con su lĆnea Galaxy, y ese precisamente es el punto a evitar en el futuro.