Las estafas a través de aplicaciones de mensajería se han convertido en una amenaza creciente para los usuarios españoles. En las últimas semanas, tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil han emitido alertas por un incremento de fraudes en los que los delincuentes se hacen pasar por familiares o amigos para solicitar transferencias urgentes.
El engaño se basa en la confianza que depositamos en nuestros contactos, y puede provocar pérdidas económicas importantes. Las autoridades insisten en que una simple llamada de verificación puede evitar la mayoría de estos timos.
El auge de las estafas por mensajería
Los fraudes por mensajería instantánea se han disparado en España, y las fuerzas de seguridad han detectado un patrón común: el delincuente suplanta la identidad de una persona conocida para pedir dinero con carácter urgente. Este método, conocido como estafa del hijo en apuros, se apoya en la relación de confianza entre la víctima y el supuesto remitente.
Los canales más utilizados son WhatsApp y los SMS, aunque también se han registrado casos en otras plataformas. En la mayoría de las ocasiones, el estafador alega una situación de emergencia, un problema bancario o cualquier otra excusa que justifique la necesidad inmediata de realizar una transferencia a una cuenta diferente de la habitual.

Cómo actúan los ciberdelincuentes
El modus operandi suele comenzar con el acceso no autorizado a la cuenta de mensajería de la víctima. Una vez dentro, el estafador contacta con sus allegados haciéndose pasar por ella. La urgencia y la confianza son las claves del engaño, ya que los mensajes proceden aparentemente de un número conocido.
Una vez que tienen el control, revisan las conversaciones recientes y lanzan peticiones de dinero a los contactos más cercanos. Como el mensaje llega desde el número habitual, los receptores no sospechan y acaban realizando pagos que van a parar a cuentas controladas por los estafadores. Las pérdidas pueden ser considerables.
Recomendaciones de las autoridades
Ante esta oleada de fraudes, la Policía Nacional y la Guardia Civil han difundido una serie de consejos para evitar caer en la trampa. La principal recomendación es verificar siempre la identidad del remitente mediante una llamada telefónica u otro medio distinto antes de realizar cualquier pago. Si alguien te pide dinero por mensajería, desconfía y confirma la petición por otra vía.
Además, es fundamental mantener actualizados tanto el sistema operativo como las aplicaciones, activar la verificación en dos pasos en las cuentas de mensajería y no facilitar nunca códigos recibidos por SMS ni contraseñas. También conviene revisar el modo de bloqueo estricto de WhatsApp y el apartado de dispositivos vinculados para cerrar cualquier sesión que no reconozcas.
Si detectas que se han enviado mensajes desde tu cuenta sin autorización, avisa inmediatamente a tus contactos, cierra las sesiones desconocidas y conserva capturas de pantalla como prueba. En caso de haber realizado una transferencia, contacta cuanto antes con tu entidad bancaria y presenta una denuncia ante las autoridades.
La prevención y el sentido común son las mejores armas contra este tipo de estafas. No dejes que la urgencia te nuble el juicio: una llamada de cinco minutos puede ahorrarte un buen disgusto.
