Firefox deja de actualizarse en Windows 7, Windows 8 y Windows 8.1

  • Firefox 115 ESR será la última versión compatible con Windows 7, 8 y 8.1 y dejará de recibir parches de seguridad a finales de febrero de 2026.
  • Mozilla era el único gran navegador que seguía ofreciendo actualizaciones de seguridad en estos sistemas, tras el abandono previo de Chrome y Edge.
  • La fundación alega motivos de seguridad y costes de mantenimiento para dejar de dar soporte en sistemas Windows sin respaldo oficial de Microsoft.
  • Se recomienda actualizar a Windows 10 u 11, o plantearse migrar a Linux para seguir usando Firefox de forma segura.

Fin de actualizaciones de Firefox en Windows antiguos

Que en plena expansión de Windows 11 todavía haya ordenadores con Windows 7, Windows 8 o Windows 8.1 puede sorprender, pero siguen siendo más habituales de lo que parece, tanto en casas como en empresas. Muchos se mantienen por programas antiguos, por costumbre o simplemente por no cambiar un equipo que “todavía funciona”.

Esa inercia va a volverse más complicada para quienes usan Internet a diario: Mozilla ha confirmado que Firefox dejará de actualizarse en todos los sistemas anteriores a Windows 10. Con este movimiento, los usuarios de Windows 7, Windows 8 y Windows 8.1 se quedarán sin el último gran navegador que seguía recibiendo parches de seguridad en estas versiones ya descatalogadas de Windows.

Fecha límite: fin del soporte de Firefox 115 ESR

Firefox 115 ESR en Windows 7, 8 y 8.1

Mozilla llevaba tiempo avisando: Firefox 115 es la última versión compatible oficialmente con Windows 7, Windows 8 y Windows 8.1. Esta edición se distribuye a través del canal Extended Support Release (ESR), pensado para ofrecer estabilidad y parches de seguridad durante más tiempo, sobre todo en entornos profesionales.

Inicialmente, la fundación anunciaba que el soporte para Firefox 115 ESR en estos sistemas se cerraría en septiembre de 2024. Sin embargo, el gran número de usuarios que seguían en Windows 7 llevó a prolongar los plazos primero hasta febrero de 2025 y después hasta febrero de 2026.

Tras estas dos prórrogas, Mozilla ha actualizado su documentación oficial para fijar un punto final claro: las actualizaciones de seguridad de Firefox 115 ESR terminarán a finales de febrero de 2026. A partir de esa fecha, el navegador seguirá funcionando, pero ya no recibirá correcciones de vulnerabilidades ni nuevas funciones.

En la propia página de soporte se recoge el aviso para quienes todavía usan estos sistemas antiguos: la versión 115 es la última compatible y se han ido migrando automáticamente a la rama ESR mediante actualización de la aplicación, de manera que todos los usuarios afectados queden concentrados en ese canal antes del cierre definitivo.

Mozilla detalla que, una vez superado el plazo, los equipos con Windows 7, Windows 8 o Windows 8.1 dejarán de recibir cualquier tipo de parche de seguridad para Firefox. La recomendación es tajante: será necesario actualizar el sistema operativo si se quiere seguir navegando con este navegador de forma segura.

Windows 7, 8 y 8.1: sin soporte de Microsoft y sin navegadores al día

Navegadores y sistemas Windows sin soporte

El movimiento de Mozilla se suma a una tendencia que en el fondo ya estaba marcada. Microsoft dio por terminada la vida útil de Windows 7 en 2020, y de Windows 8 y 8.1 en 2023, dejando de publicar actualizaciones de seguridad para el sistema.

Los grandes navegadores comerciales siguieron el mismo camino (por ejemplo, Firefox para Windows 8 táctil fue cancelado). Google Chrome cortó el soporte para estas versiones en enero de 2025 con la llegada de Chrome 110, y Microsoft Edge también se centró en las ediciones de Windows aún respaldadas por el propio fabricante.

En ese contexto, Firefox se había quedado como la única opción importante que continuaba lanzando parches de seguridad para Windows 7, 8 y 8.1. Esa “última trinchera” llega ahora a su fin, dejando a estos sistemas sin navegadores con mantenimiento activo.

Mozilla argumenta su decisión en términos de seguridad y sostenibilidad: los sistemas operativos sin soporte arrastran vulnerabilidades conocidas que no se corrigen y, por tanto, se convierten en un entorno de alto riesgo para cualquier aplicación que se ejecute sobre ellos, especialmente un navegador conectado de forma permanente a Internet.

En su portal de ayuda, la fundación lo expresa con claridad: mantener Firefox en plataformas sin respaldo oficial de Microsoft “resulta costoso para Mozilla y arriesgado para los usuarios”. Cada vulnerabilidad que aparece en Windows sin parche oficial complica la tarea de garantizar que el navegador se comporte de forma segura sobre esa base.

Qué ocurrirá con Firefox en estos sistemas a partir de febrero de 2026

De cara al usuario, el cambio tiene matices importantes. Firefox no dejará de arrancar de un día para otro en Windows 7, 8 o 8.1; el programa seguirá abriéndose y permitiendo la navegación por webs como hasta ahora.

La diferencia estará en el “invisible” mantenimiento de fondo: no llegarán nuevas versiones de Firefox 115 ESR para corregir fallos de seguridad ni mejorar su funcionamiento. Con el tiempo, eso implica un aumento del riesgo frente a ataques y posibles incompatibilidades con páginas modernas.

Ya hoy en día, seguir utilizando un sistema operativo sin soporte oficial entraña cierto peligro. Si a ello se le suma un navegador que deja de recibir actualizaciones, la combinación se vuelve especialmente delicada para tareas como banca online, compras por Internet o gestión de datos personales.

Desde la propia Mozilla se insiste en que, aunque en ocasiones anteriores se amplió el plazo de soporte para estos sistemas, ahora la fecha de cierre está claramente marcada para finales de febrero de 2026. Una nueva prórroga se considera posible, pero poco probable, precisamente por el coste que supone seguir manteniendo una base de usuarios cada vez más reducida y con más riesgos asociados.

La consecuencia práctica es que, pasados unos meses sin parches, el navegador quedará progresivamente expuesto a vulnerabilidades públicas que los atacantes podrían aprovechar, mientras que los usuarios de sistemas más recientes seguirán recibiendo actualizaciones automáticas con correcciones.

Opciones para usuarios en España y Europa: actualizar o cambiar de sistema

Para quienes en España o en cualquier país europeo sigan dependiendo de un PC con Windows 7, Windows 8 o Windows 8.1, la recomendación generalizada es clara: dar el salto al menos a Windows 10, o preferiblemente a Windows 11 si el hardware lo permite.

Aunque Windows 10 se acerca también al final de su ciclo de vida, todavía continúa recibiendo parches de seguridad y, sobre todo, sigue siendo plenamente compatible con las versiones actuales de Firefox y del resto de navegadores. Eso permite mantener el equipo operativo con un nivel de protección razonable en el corto y medio plazo.

En muchos entornos profesionales aún se mantiene Windows 7 por la dependencia de aplicaciones heredadas, equipos industriales o software específico que no se ha actualizado. En estos casos, la situación es especialmente delicada: trabajar a diario con un sistema sin soporte y un navegador desactualizado multiplica las posibilidades de sufrir incidentes de ciberseguridad.

Para usuarios particulares que solo usan el ordenador para tareas básicas (correo, redes sociales, gestiones con la Administración europea o española), puede ser un buen momento para valorar la sustitución del equipo por un dispositivo más moderno, ya sea un portátil con Windows 11, un ordenador con Linux preinstalado o incluso una tableta si las necesidades son muy básicas.

En cualquier caso, la clave es dejar de utilizar, en la medida de lo posible, sistemas que se han quedado fuera de las políticas de actualización de Microsoft y de los propios navegadores. Seguir navegando a diario desde Windows 7 con un Firefox congelado en la versión 115 ESR irá siendo cada vez menos recomendable según pase el tiempo.

Alternativas para equipos que no soportan Windows 10

Hay un escenario bastante habitual en Europa: ordenadores antiguos que no cumplen los requisitos para instalar Windows 10 u 11, pero que siguen funcionando con relativa soltura en tareas sencillas. Para estos casos, Mozilla apunta expresamente a las distribuciones Linux como principal alternativa.

Muchas de estas variantes de Linux, como Ubuntu o Linux Mint, incluyen Firefox como navegador predeterminado y proporcionan actualizaciones regulares y gratuitas tanto del sistema como de las aplicaciones. Además, suelen aprovechar mejor el hardware veterano que las últimas versiones de Windows.

El cambio no deja de requerir cierta adaptación: la interfaz es distinta y algunos programas de Windows no tendrán equivalente directo. Sin embargo, para usos básicos como navegar, consultar el correo o usar servicios en la nube, Linux puede alargar la vida de un PC antiguo con mayor seguridad.

En el caso de organizaciones o pequeñas empresas españolas que todavía dependen de software específico para Windows 7, una posible vía intermedia pasa por aislar esos equipos de Internet, utilizándolos únicamente para la aplicación antigua y dejando la navegación diaria a otros dispositivos actualizados.

Sea cual sea la solución elegida, la advertencia principal que lanza Mozilla es clara: no es buena idea seguir usando Firefox en Windows 7, 8 o 8.1 para conectarse a Internet una vez que se agote el soporte de la versión 115 ESR. La prioridad debe ser limitar la exposición a amenazas que aprovechan fallos conocidos en sistemas sin mantenimiento.

Con este paso, Mozilla completa el alineamiento con el resto de la industria tecnológica: los sistemas anteriores a Windows 10 quedan definitivamente fuera del mapa de soportes oficiales para los grandes navegadores. Para los usuarios, el mensaje es inequívoco: tocará actualizar el sistema, plantearse la migración a Linux o renovar equipo si se quiere seguir utilizando Firefox (o cualquier navegador moderno) con un mínimo de garantías de seguridad y estabilidad en los próximos años.

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