
La llegada de One UI 8.5 supone un salto importante en las funciones de inteligencia artificial de los móviles Samsung Galaxy. La compañía está aprovechando esta versión de su capa para llevar la IA más allá de un simple asistente y convertirla en una capa que atraviesa cámara, llamadas, notificaciones y productividad diaria.
Buena parte de estas nuevas capacidades se procesan directamente en el dispositivo, sin depender tanto de la nube, lo que tiene impacto directo en privacidad, velocidad de respuesta y consumo de datos. Eso sí, no todos los terminales disfrutarán de las mismas herramientas: el hardware marcará hasta dónde llega Galaxy AI en cada modelo.
IA en el dispositivo: qué cambia con One UI 8.5
Con One UI 8.5, Samsung apuesta claramente por una inteligencia artificial que se ejecuta de forma local en el móvil. El sistema reparte el trabajo entre el procesador principal y los aceleradores de IA integrados, controlando el impacto en batería y temperatura para que las nuevas funciones no penalicen demasiado la autonomía.
Este enfoque permite que muchas tareas se realicen de forma casi instantánea. La edición de fotos, las transcripciones de audio o las sugerencias de escritura dejan de depender de una conexión rápida a servidores externos y responden de forma más consistente, incluso en situaciones con mala cobertura.
Además, Samsung pone el foco en que los datos sensibles se queden en el teléfono. Imágenes personales, grabaciones de voz, documentos o mensajes se procesan en el propio dispositivo salvo que el usuario autorice lo contrario. Para reforzar esta idea, se incluye un panel de control en el que se puede ver qué funciones de IA están activas y qué tipo de información manejan.
En paralelo, la compañía ha trabajado en un equilibrio entre rendimiento y consumo energético. Cuando la batería baja de cierto nivel, el sistema es capaz de limitar de forma automática las tareas de IA más exigentes, priorizando funciones básicas del teléfono para evitar que el usuario se quede sin carga antes de tiempo.

Funciones clave de inteligencia artificial en One UI 8.5
La actualización llega con un catálogo amplio de funciones de IA orientadas a cámara, edición, llamadas y productividad. Algunas de ellas eran exclusivas de los últimos buques insignia y ahora se extienden a más modelos gracias a One UI 8.5.
En el apartado multimedia, la galería y la cámara reciben un impulso notable. La herramienta de edición inteligente de imágenes permite eliminar objetos no deseados de las fotos con un solo gesto o mediante comandos de texto sencillos. El sistema analiza el entorno de la imagen y rellena el hueco para que el resultado sea lo más natural posible.
También se refuerza el trabajo con audio y vídeo. Con Advanced Audio Eraser, el usuario puede separar voz, ruido ambiente, viento o música en una grabación y ajustar el volumen de cada capa por separado. Esta función es especialmente útil para quienes graban contenido en exteriores o en entornos ruidosos, ya que la IA detecta los elementos y sugiere ajustes en cuestión de segundos.
En el terreno creativo, One UI 8.5 incorpora Creative Studio y Photo Assist. El primero permite generar imágenes y stickers a partir de descripciones en lenguaje natural o aplicar estilos y efectos a fotos ya existentes. El segundo se centra en la edición guiada: basta con escribir instrucciones como “difuminar el fondo” o “quitar a esta persona” para que el sistema aplique los cambios de forma automatizada.
La productividad cotidiana también se beneficia. El sistema incluye un asistente de escritura con sugerencias contextuales, resúmenes automáticos de textos largos y una búsqueda visual mejorada capaz de identificar con más precisión objetos, lugares o productos captados con la cámara. En mensajes, se ofrecen respuestas sugeridas basadas en el contexto de la conversación para agilizar la interacción.
Llamadas más inteligentes: Call Screening y notificaciones con IA
Una de las incorporaciones que más titulares está generando es Call Screening, una función que utiliza inteligencia artificial para atender llamadas en nombre del usuario. Cuando está activada, la IA pregunta quién llama y con qué intención, mostrando en pantalla una transcripción en tiempo real.
Con esa información, el propietario del móvil puede decidir si responde, envía un mensaje rápido o cuelga, lo que resulta especialmente útil frente a intentos de estafa, llamadas comerciales agresivas o simplemente cuando no es buen momento para hablar. Muchos usuarios han señalado que los interlocutores sospechosos suelen colgar en cuanto perciben la intervención automática.
Esta herramienta se integra en la aplicación de teléfono dentro del apartado de asistencia en llamadas, donde es posible ajustar el idioma y los criterios de activación. El objetivo es reducir al mínimo las interrupciones no deseadas sin que el usuario tenga que estar pendiente constantemente de bloquear números.
En paralelo, One UI 8.5 renueva el sistema de notificaciones con ayuda de la IA. El panel pasa a clasificar y priorizar avisos según la rutina y las preferencias del usuario: los mensajes de trabajo o de contactos frecuentes se muestran en primer plano, mientras que las alertas de juegos, promociones u otras apps menos relevantes se agrupan en secciones secundarias.
La idea es que la pantalla de bloqueo y el panel de notificaciones estén menos saturados de información irrelevante, reduciendo el tiempo que se pierde revisando avisos que no aportan nada. Este filtrado se va ajustando con el uso, aprendiendo qué considera el usuario importante y qué suele ignorar.

Privacidad visual y seguridad reforzada
Más allá del tratamiento de datos, One UI 8.5 introduce mecánismos de privacidad ligados a la cámara frontal. El sistema es capaz de detectar cuándo hay miradas ajenas sobre la pantalla y actúa para proteger contenido sensible, algo especialmente útil en transporte público u oficinas compartidas.
Si el móvil detecta rostros desconocidos cerca, puede ocultar automáticamente mensajes, información bancaria u otros datos delicados, reduciendo el riesgo de que alguien lea por encima del hombro. El contenido vuelve a mostrarse con normalidad cuando desaparece esa presencia o cuando el usuario recupera el control visual de la pantalla.
En el plano del software, el fabricante combina estas funciones con un sistema de cifrado reforzado para la información procesada localmente. Documentos, imágenes o conversaciones que pasan por los algoritmos de IA no se envían a los servidores de Samsung sin consentimiento expreso, alineando la estrategia con las exigencias de privacidad del mercado europeo.
Además, quienes prefieran un enfoque más conservador pueden desactivar parcial o totalmente las funciones de IA desde el nuevo panel de control dedicado, manteniendo un uso más clásico del smartphone. Este enfoque da margen a usuarios preocupados por la recopilación de datos o que simplemente no desean automatizar tanto su experiencia.
Interfaz, rendimiento y experiencia visual
Las funciones de inteligencia artificial llegan acompañadas de una puesta al día general de la interfaz. Samsung ha trabajado las animaciones para que sean más fluidas y consuman menos recursos gráficos, lo que se traduce en una navegación más suave incluso en modelos que no son de gama alta.
Las transiciones entre aplicaciones son ahora más rápidas y la gestión de procesos en segundo plano se ha optimizado para evitar cierres inesperados de apps que el usuario vuelve a abrir con frecuencia. Estas mejoras se notan en el día a día, con menos tiempo de espera al alternar entre cámara, redes sociales, correo y otras funciones habituales.
También se ha afinado el diseño de elementos como la barra de estado y los controles de navegación, que se integran mejor en la pantalla para dar más protagonismo al contenido. A medida que el usuario se desplaza por aplicaciones o páginas web, ciertos componentes pueden ocultarse de forma contextual, proporcionando una sensación de mayor espacio útil.
La accesibilidad gana peso en la actualización. One UI 8.5 incorpora nuevos gestos de navegación pensados para personas con movilidad reducida y ajustes en los modos de lectura que reducen la fatiga visual en usos prolongados. Esto incluye cambios en el contraste, gestión del brillo y comportamiento de desplazamiento.
Creative Studio, Photo Assist y creación de contenidos
La apuesta de Samsung por la IA también se nota en la parte más creativa del sistema. Con One UI 8.5, los móviles compatibles pueden generar contenido visual desde el propio teléfono sin recurrir obligatoriamente a aplicaciones de terceros.
Creative Studio permite al usuario escribir una descripción sencilla —por ejemplo, el tipo de escena o estilo que quiere lograr— y deja que la IA genere imágenes o pegatinas en distintos estilos. También es posible tomar una foto ya existente y transformar su aspecto con efectos, fondos o elementos adicionales, todo ello controlado desde la galería.
Photo Assist funciona como un editor inteligente integrado. En lugar de tener que manipular herramientas complejas, basta con dar instrucciones en lenguaje natural, como pedir que se recorte a una persona, se enderece el horizonte o se cambie el fondo. El sistema interpreta la orden y ejecuta los cambios conservando, en la medida de lo posible, la calidad original.
Estas características apuntan tanto a usuarios que crean contenido para redes sociales como a quienes simplemente quieren mejorar sus fotos del día a día sin invertir tiempo en ediciones manuales. Al ejecutarse de forma local, además, las imágenes personales no necesitan salir del dispositivo para ser procesadas.
Call Screening, Audio Eraser y otras funciones que no llegan a todos
Aunque One UI 8.5 llega a una buena parte del catálogo Galaxy, no todas las funciones de inteligencia artificial estarán disponibles en todos los modelos. El mejor ejemplo es la familia Galaxy S23, que recibirá la actualización pero con recortes importantes en las herramientas de Galaxy AI.
Filtraciones recientes apuntan a que en el S23 podrían quedarse fuera funciones como Call Screening, Creative Studio o el Audio Eraser mejorado, además de ciertas novedades en notificaciones inteligentes. Samsung no ha dado una explicación oficial, pero todo indica que las limitaciones de la NPU y otros componentes marcan la diferencia con generaciones más recientes.
Esto encaja con la estrategia general de la marca: las características de IA más avanzadas se reservan para hardware optimizado para ejecutarlas de forma fluida y sin sobrecalentamientos. Aun así, los S23 y otros modelos de años anteriores seguirán recibiendo mejoras en animaciones, gestión de batería, controles de privacidad y una parte de las funciones de IA adaptadas a su capacidad.
Para muchos usuarios europeos, el hecho de que un móvil de gama alta de hace unos años siga incorporando una versión actual de One UI se interpreta como una extensión real de la vida útil del dispositivo, en un contexto de subida de precios y mayor sensibilidad hacia la obsolescencia prematura.
Galaxy S25 como referencia y despliegue en Europa
Dentro de la gama actual, el Galaxy S25 se sitúa como el principal escaparate de las funciones de IA de One UI 8.5. Llega al mercado con la actualización preinstalada y acceso completo al paquete de herramientas inteligentes, desde las opciones de cámara hasta la integración con el ecosistema de dispositivos Galaxy.
La sincronización entre el S25 y accesorios como Galaxy Buds, Galaxy Watch o Galaxy Tab se apoya en protocolos más eficientes que reducen el consumo de batería y facilitan el salto de tareas entre dispositivos. Empezar un documento, una sesión de edición o una lista de reproducción en el móvil y continuarla en la tableta o el reloj resulta más sencillo y estable que en versiones anteriores.
En cuanto al calendario, Samsung ha optado por un despliegue escalonado por regiones y modelos. La serie S25 tiene prioridad, seguida de los plegables más recientes y de las gamas S y A de los últimos años. En Europa, el despliegue se coordina con operadores y mercados locales, por lo que las fechas concretas pueden variar entre países y entre terminales adquiridos libres o mediante contrato.
La compañía recomienda a los usuarios comprobar desde el propio teléfono si la actualización está disponible, entrando en el apartado de actualización de software en los ajustes del sistema. Cuando One UI 8.5 llega a un modelo concreto, la descarga suele rondar varios gigabytes y se aconseja realizar el proceso conectado a una red Wi‑Fi y con suficiente batería.
Con este movimiento, Samsung consolida una estrategia en la que la inteligencia artificial pasa a ser el eje de la experiencia en One UI 8.5. Desde la gestión de llamadas hasta la edición de fotos, pasando por la privacidad en espacios públicos y la priorización de notificaciones, la IA se integra en casi todos los rincones del sistema. El alcance real de estas funciones dependerá del modelo y del hardware de cada dispositivo, pero la dirección está clara: los próximos años en el ecosistema Galaxy girarán alrededor de cómo la IA puede hacer que el móvil sea más útil, más discreto y algo más fácil de manejar en el día a día.