Google ha dado un importante paso hacia adelante para hacer los wearables una realidad y quizĆ”s abrir una nueva era en la informĆ”tica personal. Android Wear ha sorprendido dado que aporta una seguridad en esta tecnologĆa que los esfuerzos individuales de algunas compaƱĆas no podĆan garantizar. El respaldo de la plataforma principal para dispositivos móviles y los acuerdos con diferentes fabricantes son una base solida para evolucionar y para soƱar. Mientras tanto, muchos amantes de la tecnologĆa se preguntan Āædonde estĆ” Apple?
Android Wear de momento se centra en relojes inteligentes, con dos modelos anunciados que prometen mucho. Especialmente el Moto 360 de Motorola ha recibido un aplauso general, por encima del reconocimiento dado al LG G Watch, quizƔs por la interesante apuesta de utilizar un diseƱo mƔs conservador en lo formal que puede hacer de puente entre lo nuevo y lo viejo.

PodrĆamos intentar comparar estos relojes con ejemplos anteriores como Pebble y Samsung Gear, con los que tienen bastante en comĆŗn en cuanto a las funciones que podemos hacer, pero, como pasa siempre en la vida, Ā buena parte de la importancia estĆ” en el cómo.
Lo fascinante de Android Wear es que le han dado una nueva dimensión a este tipo accesorio al convertirlo en los oĆdos yĀ la voz de su asistente personal Google Now. Es darle realidad a lo que hacĆa el famoso Michael Night en El coche fantĆ”stico hablĆ”ndole por el reloj. Nos hace soƱar con futuros similares a los que nos plantea la deliciosa pelĆcula Her de Spike Jonze, con las mismas preguntas sobre cómo afectarĆ” a la construcción de la individualidad y, por ende, a la sociedad.
Una tecnologĆa que traerĆ” cambios
Sólo las tecnologĆas rompedoras provocan ese soƱar sobre el futuro, junto a las dudas sobre cómo cambiarĆ” nuestra identidad.
Si echamos la vista atrĆ”s, el momento mĆ”s reciente donde se produjo un cambio de las reglas del juego fue cuando Steve Jobs presentó el iPhone. El telĆ©fono se convirtió en nuestro compaƱero ideal, en una especie de asistente personal al que hay que decirle siempre lo que hay que hacer pero que es muy eficiente. PodĆa ocuparse de nuestra correspondencia personal y social, resolver nuestras dudas con velocidad, organizar nuestra agenda e incluso entretenernos un rato.
El iPad ayudó a afirmar esas sensaciones en la gran masa. Fue esa categorĆa intermedia o esa tercera vĆa que debĆa reconciliar el nuevo mundo que se abrĆa con el antiguo mundo del PC y vaya si lo ha hecho. Las tablets son hoy un Ć©xito total y se comen las ventas de PC.
Hay gente que dirƔ que BlackBerry estaba antes con algo parecido, pero no igualmente fascinante y convincente. Por eso, podemos decir que Apple trajo ese cambio. Su estatus como empresa innovadora y como marca mƔs apreciada tiene que ver con ese momento.
Un asistente personal para el que estamos preparados
Pero la balanza cae ahora del otro lado. Google nos ha sorprendido recientemente con dos tecnologĆas que podrĆan entrar en la misma categorĆa de rompedoras que el iPhone. Primero fueron las Google Glass, que introdujeron la idea de tener un asistente personal casi dentro de nosotros o, mejor dicho, entre nosotros y el mundo.

QuizÔs son y serÔn una opción demasiado radical para los tiempos que corren. El debate sobre la intrusión, la privacidad y la desnaturalización de nuestra conducta ha resonado en los medios especializados y generalistas. QuizÔs haya que acotar su uso a ciertos contextos y esperar a un tiempo mÔs favorable.

Android Wear y sus relojes inteligentes son una versión mÔs suave de la propuesta radical de las gafas inteligentes. Igualmente seguirÔ trabajando para nosotros en la sombra, se adelantarÔ a nuestras necesidades de información, incluso supervisarÔ nuestras constantes vitales para ayudarnos con nuestra salud y entrenamiento, pero estarÔ en un lugar familiar y opcional, nuestra muñeca, el lugar del reloj tradicional. Cuando miremos a su pantalla, las personas a nuestro alrededor podrÔn verlo y, aunque empecemos a hacer cosas raras, como dar órdenes hablando hacia el reloj, podremos ponderarlas con la reacción de nuestros comunes.
EstĆ” claro que es el inicio de algo nuevo, de una manera nueva de relacionarlos con el mundo a travĆ©s de la tecnologĆa y el acceso constante a información que supone Internet. Capitanear este gran paso, con todas las marcas importantes cooperando, es un lugar privilegiado.
La oportunidad perdida de Apple con iWatch
El iWatch lleva sobrevolando nuestras cabezas mucho tiempo. Rumores, patentes y comentarios de analistas alimentaban la expectativa y parecĆan apuntar a que Apple volverĆa a mostrar el camino con una nueva tipologĆa de producto. La aparición de Pebble, de Samsung Galaxy Gear o los SmartWatch de Sony no nos hacĆan entender que la oportunidad hubiera desaparecido.

Recientemente, Tim Cook reconocĆa en una entrevista que estaban cerca de saltar a una nueva categorĆa de productos y muchos pensamos que se referĆan al iWatch, dado que Ć©l mismo descartaba la iPhablet. Puede que este producto acabe llegando, incluso este mismo aƱo, pero parece claro que no quedarĆ” en el imaginario colectivo como el primero, tan primero como fue el iPhone.
