La multinacional tecnológica ha decidido dar un paso de gigante en su hoja de ruta corporativa. Con la mirada puesta en el futuro inmediato, LG ha anunciado la puesta en marcha de una división especializada que centralizará todos sus esfuerzos en el ámbito de los autómatas, buscando unificar criterios y agilizar la llegada de soluciones al mercado global.
Esta nueva unidad, denominada Centro de Negocios de Robótica, nace con el objetivo de optimizar procesos que antes estaban repartidos por diferentes departamentos. Al depender directamente de la máxima dirección de la compañía, se asegura una capacidad de maniobra mucho más rápida en un sector que evoluciona a una velocidad de vértigo, donde la inteligencia artificial física es ya la gran prioridad.
Unificación de procesos bajo un mando directo

La estructura de este nuevo centro no es ninguna casualidad, ya que integra bajo un mismo techo el desarrollo de negocio, las ventas y toda la cadena de suministro. El liderazgo de esta unidad recae sobre Song Si-yong, un perfil con mucha experiencia en ingeniería de producción que tendrá la tarea de coordinar los recursos internos para que las ideas lleguen a la línea de montaje de la forma más eficiente posible.
Este movimiento organizativo se apoya fuertemente en el concepto One LG Solution. Se trata de una filosofía que busca que las distintas filiales del grupo, especialistas en software y gestión de datos, trabajen de forma coral para ofrecer paquetes tecnológicos cerrados y listos para ser implementados en cualquier entorno profesional o doméstico.
La factoría de datos: el cerebro de la inteligencia física

Uno de los pilares más innovadores de este anuncio es la creación de una infraestructura dedicada en exclusiva a la gestión de información masiva. Esta factoría de datos se instalará en el campus de I+D de Yangjae, en Seúl, y servirá para entrenar a los algoritmos con situaciones del mundo real, lo que permitirá a las máquinas aprender de forma autónoma y mejorar su desempeño.
La recopilación de información operativa de alta calidad es fundamental para lo que la empresa llama Modelo Fundacional Robótico. Al disponer de una planta de datos a gran escala, la marca podrá afinar la precisión de sus robots antes de que salgan a la calle, asegurando que su comportamiento sea fluido y seguro tanto en una fábrica como en el salón de una casa.
Tres pilares para la conquista del mercado
La hoja de ruta es clara y se divide en tres grandes áreas de actuación: el sector residencial, el comercial y el industrial. La idea es combinar sus propios desarrollos, como el robot doméstico de LG, con el músculo de Robostar en el ámbito fabril y la especialización de Bear Robotics en aplicaciones comerciales, cubriendo así todas las necesidades posibles de automatización que demanda la sociedad actual.
Además del diseño de los robots en sí, destaca la firme intención de fabricar sus propios actuadores. Al producir internamente estos componentes esenciales, la marca aprovecha sus seis décadas de conocimiento en motores eléctricos para no depender de terceros y garantizar un suministro constante que soporte su ambiciosa expansión internacional prevista para los próximos años.
Toda esta reestructuración interna marca el camino hacia un año 2026 que será clave para ver los frutos de esta inversión en inteligencia artificial física. Al controlar todo el ecosistema, desde el procesamiento de datos hasta el motor que mueve el brazo del robot, la compañía busca ofrecer soluciones mucho más competitivas y personalizadas, consolidando su nueva división como uno de los motores económicos que sostendrán el crecimiento del grupo a largo plazo.
