Moto G Stylus: el nuevo gama media con lápiz inteligente de Motorola se pone serio

  • Lápiz activo con presión e inclinación, 100 horas en espera y recarga en 15 minutos
  • Pantalla AMOLED de 6,7 pulgadas, resolución 1.5K y brillo máximo de 5.000 nits
  • Batería de 5.200 mAh con carga rápida de 68 W y carga inalámbrica de 15 W
  • Cámara principal de 50 MP Sony Lytia 700C, vídeo 4K y resistencia IP68/IP69

Smartphone Moto G Stylus con lápiz

Motorola ha movido ficha en la gama media con la llegada del nuevo Moto G Stylus (2026), un móvil que apuesta gran parte de su atractivo en un lápiz óptico renovado. No se trata solo de un accesorio para hacer garabatos: la marca quiere convertirlo en una herramienta útil para productividad, estudio y creatividad, sin saltar a los precios de la gama alta.

Por ahora, el dispositivo se ha anunciado oficialmente para Estados Unidos y Canadá, con precio de partida de 499,99 dólares. Aunque la compañía aún no ha confirmado su desembarco en Europa o España, las características y el posicionamiento apuntan a que podría encajar bien en nuestro mercado si finalmente cruza el charco.

Moto G Stylus (2026): el lápiz da un salto de categoría

Detalle del lápiz activo Moto G Stylus

La gran novedad de esta generación es que el stylus pasa a ser activo, con sensibilidad a la presión y a la inclinación. Esto coloca al Moto G Stylus (2026) mucho más cerca de la experiencia de escribir o dibujar en papel que de los punteros capacitivos básicos que habíamos visto en modelos previos de la propia Motorola.

En aplicaciones compatibles, el lápiz es capaz de registrar cómo apoyamos la punta sobre la pantalla: se pueden conseguir trazos más finos o más gruesos, sombreados más naturales y un control mucho más preciso en comparación con los stylus pasivos. Es una mejora pensada tanto para quienes toman apuntes a mano alzada como para los que se animan con bocetos y dibujos rápidos.

Motorola afirma que el stylus ofrece hasta 100 horas de autonomía en espera y cerca de cuatro horas de uso continuado escribiendo o dibujando. Cuando se guarda de nuevo en el cuerpo del teléfono, se recarga por completo en unos 15 minutos, una cifra que, sobre el papel, debería ser más que suficiente para un uso intensivo en el día a día.

Otro detalle llamativo es la resistencia del propio lápiz: al igual que el teléfono, cuenta con certificaciones IP68 e IP69 frente a agua y polvo, algo nada habitual en un accesorio tan pequeño. Esto, unido a la protección del smartphone, busca reducir el miedo a que una caída o un chapuzón accidental arruinen el conjunto.

El stylus integra además un botón físico de acceso rápido que despliega un menú con las apps y funciones compatibles. Desde ahí se pueden lanzar atajos como arrastrar y soltar imágenes, usarlo como cursor de precisión o activar el conocido Circle to Search con Google rodeando cualquier elemento de la pantalla para buscar información al instante.

Funciones inteligentes: notas, IA y accesos rápidos

Aplicaciones de productividad con el Moto G Stylus

El lápiz no se queda en el hardware. Motorola ha reforzado el apartado de software con una app de notas integrada que centraliza apuntes manuscritos, bocetos y recordatorios. Sobre esta base se apoyan varias funciones impulsadas por inteligencia artificial.

Una de las más vistosas es Sketch to Image, que convierte dibujos sencillos en imágenes más elaboradas generadas mediante IA. La idea es que un esquema rápido pueda transformarse en un visual más pulido sin salir de la propia aplicación, algo útil tanto para presentaciones como para trabajos creativos ligeros.

La otra herramienta destacada es Handwriting Calculator, una calculadora que reconoce ecuaciones escritas a mano y las resuelve directamente. De este modo, para operaciones algo más complejas no es necesario cambiar a otra app ni teclear números, basta con escribirlos sobre la pantalla.

Junto a estas funciones, el stylus añade una serie de accesos rápidos orientados a mejorar la productividad y el uso cotidiano. Entre ellos se encuentran Quick Clip, que permite mandar texto de forma directa a la app de notas; Drag & Drop, con el que se pueden arrastrar imágenes a una nota sin complicaciones; y gestos de survuelo para ampliar o previsualizar contenido sin tocar la pantalla.

En conjunto, Motorola intenta que el lápiz sea más que un simple accesorio para firmar PDFs. Si estas herramientas llegan completas y bien adaptadas a mercados como el español, el salto de utilidad respecto a generaciones anteriores podría ser considerable para quienes trabajan o estudian con el móvil.

Pantalla AMOLED 1.5K y brillo de hasta 5.000 nits

Pantalla AMOLED del Moto G Stylus

El Moto G Stylus (2026) monta una pantalla AMOLED de 6,7 pulgadas que apunta alto dentro de la gama media. La resolución se sitúa en torno a los 1.5K (2712 x 1220 píxeles), lo que debería traducirse en una buena nitidez para lectura, vídeo y navegación.

La tasa de refresco alcanza los 120 Hz, ya prácticamente imprescindibles en este rango de precio para una experiencia fluida en desplazamientos, juegos y animaciones. No hay noticias de tecnología LTPO, algo reservado a modelos más caros, pero para la mayoría de usuarios el salto principal sigue siendo pasar de 60 a 120 Hz.

Donde Motorola sí ha apretado es en el brillo: el panel llega a un pico de 5.000 nits, una cifra muy por encima de lo habitual en móviles de este segmento. Sobre el terreno, esto debería facilitar bastante el uso bajo sol directo, una situación que en España no es precisamente rara en buena parte del año.

El teléfono complementa este apartado con audio estéreo y soporte para Dolby Atmos, pensado para mejorar la experiencia multimedia sin necesidad de recurrir siempre a auriculares. A falta de pruebas, sobre el papel es una configuración que encaja bien con el tipo de usuario que consume mucho contenido en el móvil.

La pantalla está protegida por Gorilla Glass 3, una solución que ya tiene tiempo pero que sigue siendo habitual en la gama media. No es lo último del mercado, aunque debería ofrecer una defensa razonable frente a pequeños golpes y arañazos cotidianos.

Rendimiento: Snapdragon 6 Gen 3 y hasta 256 GB

Diseño y laterales del Moto G Stylus

En el interior, el Moto G Stylus (2026) repite con el procesador Qualcomm Snapdragon 6 Gen 3, un chip de gama media orientado a ofrecer un rendimiento equilibrado para el día a día. No es lo más potente del catálogo de Qualcomm, pero está pensado para aguantar sin problemas redes sociales, apps de productividad y juegos moderados.

El dispositivo se acompaña de 8 GB de memoria RAM, una cifra que se ha convertido en estándar cómodo para esta gama. En almacenamiento, habrá versiones de 128 y 256 GB, con tecnología UFS 3.1, y en algunos mercados se ofrecerá expansión mediante tarjeta microSD, algo cada vez menos frecuente pero todavía valorado por muchos usuarios.

El sistema operativo de serie es Android 16, acompañado de la capa propia de Motorola, conocida como Hello UX en algunos territorios. La marca suele apostar por una experiencia relativamente cercana a Android puro, con añadidos puntuales como gestos rápidos y funciones para el stylus.

El terminal incluye conectividad completa en su segmento: 5G, Wi‑Fi, Bluetooth, NFC para pagos móviles, USB‑C y mantiene el clásico conector de auriculares de 3,5 mm, un detalle que puede agradecer quien aún usa cascos con cable en el portátil y el móvil.

Aunque la configuración no rompe récords, la combinación de Snapdragon 6 Gen 3, 8 GB de RAM y almacenamiento rápido debería ser suficiente para usuarios que buscan un móvil de trabajo y ocio sin obsesionarse con los benchmarks, pero sí con que el sistema vaya fluido y sin tirones.

Cámaras con sensor Sony Lytia y vídeo 4K

Cámaras traseras del Moto G Stylus

En fotografía, Motorola apuesta por un módulo trasero dominado por un sensor principal de 50 megapíxeles Sony Lytia 700C con estabilización óptica de imagen (OIS). Esta combinación está pensada para mejorar las capturas en situaciones de poca luz y reducir el desenfoque por movimiento.

Junto a la cámara principal se encuentra una ultra gran angular de 13 megapíxeles que hace las veces de lente macro, permitiendo tanto disparos más amplios como acercamientos a pequeños detalles. Completa el conjunto un sensor para medición de luz que ayuda a ajustar mejor la exposición y el color en diferentes escenas.

En el frontal, el Moto G Stylus (2026) integra una cámara de 32 megapíxeles, pensada para selfies detallados y videollamadas de calidad. Un punto interesante para creadores de contenido es que todas las cámaras pueden grabar vídeo en resolución 4K, algo que da margen para ediciones más cuidadas sin depender de equipos adicionales.

La propuesta fotográfica no busca competir con los buques insignia, pero sobre el papel resulta bastante completa para un móvil con vocación de herramienta versátil de trabajo y ocio, donde tanto el lápiz como las cámaras tienen que estar a la altura en el día a día.

Batería, carga y resistencia: pensado para aguantar el ritmo

Moto G Stylus resistencia y batería

Uno de los puntos donde Motorola no se ha quedado corta es la autonomía. El Moto G Stylus (2026) llega con una batería de 5.200 mAh, una capacidad superior a la media de su categoría, combinada con un procesador eficiente y pantalla AMOLED, lo que sobre el papel debería traducirse en una jornada larga de uso sin agobios.

La carga rápida por cable alcanza los 68 W, mientras que la carga inalámbrica se queda en 15 W. Son cifras que permiten recuperar buena parte de la batería en poco tiempo, algo especialmente práctico si se utiliza el móvil para trabajar o estudiar fuera de casa y no siempre hay enchufes a mano durante mucho rato.

Motorola ha puesto el foco también en la durabilidad a largo plazo. La marca promete que la batería puede soportar hasta 1.600 ciclos de carga antes de descender por debajo del 80 % de su capacidad inicial, un compromiso poco habitual en las fichas técnicas y que, si se cumple, alargaría bastante la vida útil del dispositivo.

En cuanto a resistencia física, el terminal presume de doble certificación IP68 e IP69, una combinación que implica protección frente a inmersión prolongada en agua y frente a chorros de agua a presión, además de resistencia frente al polvo. Algunos modelos también añaden certificaciones de grado militar, reforzando la sensación de que el móvil está pensado para aguantar cierto trote diario.

Para el usuario europeo medio, que cada vez alarga más los ciclos de renovación del teléfono, estos detalles de autonomía y protección pueden pesar tanto como la potencia pura o el número de cámaras a la hora de decidirse por un modelo u otro.

Diseño, colores y disponibilidad

En lo estético, el Moto G Stylus (2026) mantiene la línea continuista de la familia, con un cuerpo en plástico y un acabado que imita al cuero en la parte trasera. La marca repite colaboración con Pantone para la paleta de colores, ofreciendo variantes como Coal Smoke (un tono oscuro sobrio) y Lavender Mist (lila suave), que se alejan un poco de la típico negro o gris genérico.

El diseño integra el hueco para alojar el lápiz en la parte inferior del chasis, algo que ya es seña de identidad en esta serie. A nivel de ergonomía, el formato de 6,7 pulgadas sigue siendo grande, pero la combinación de bordes relativamente contenidos y peso ajustado apunta a un uso manejable para la mayoría, siempre que se esté dispuesto a convivir con un móvil de dimensiones generosas.

Motorola ha fijado el lanzamiento en Estados Unidos para el 16 de abril, con un precio de salida de 499,99 dólares para la versión base. En algunos mercados se ofrecerán promociones de lanzamiento con packs de accesorios, como etiquetas de localización Moto Tags, auriculares o reloj inteligente, especialmente en las configuraciones de mayor almacenamiento.

Por ahora, la disponibilidad en Europa y España no se ha detallado. Viendo el historial de la marca, no sería extraño que una variante del Moto G Stylus (2026), con o sin cambios menores en memoria o conectividad, termine llegando a nuestro país, donde la gama media con valor añadido suele tener buena acogida.

Con este Moto G Stylus (2026), Motorola refuerza una apuesta algo distinta dentro del saturado mercado de móviles de gama media: en lugar de centrarse solo en potencia o cámaras, pone el foco en un lápiz activo más capaz, una pantalla muy brillante y una batería generosa, tratando de convencer a quienes alternan trabajo, estudio y ocio en el mismo dispositivo y buscan algo más que un smartphone “del montón”.

LG Stylus 2 Plus Motorola Moto G4 Plus
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