Cuando hablamos de sacarle partido a un móvil Samsung Galaxy, la multiventana es una de esas funciones que marcan la diferencia porque permite usar dos aplicaciones en paralelo sin ir saltando de una a otra. La idea es sencilla pero potente: dividir el panel o abrir una app en ventana para trabajar, entretenerse o comunicarse con más fluidez, algo que se nota tanto en el día a día como en la productividad.
Es especialmente práctica cuando necesitas responder mensajes mientras navegas por Internet o tomar apuntes al mismo tiempo que ves un vídeo. Y lo mejor es que One UI ha ido puliendo esta experiencia con el paso de las versiones: desde los orígenes de Multi Window hasta mejoras tan curiosas como el modo 90:10 de One UI 8 y la vista emergente de One UI 7.
Qué es la multiventana en One UI y cómo ha evolucionado
La multiventana nació en los Galaxy mucho antes de que fuese tendencia: Samsung fue el primer gran fabricante en llevar la pantalla dividida a sus teléfonos allá por 2012, con Multi Window debutando en modelos como el Galaxy Note 2. Desde entonces, esta función ha recibido retoques continuos, y con One UI ha madurado para adaptarse a pantallas cada vez más grandes y a formas de uso más versátiles.
Con la llegada de One UI 8, la multitarea sube otro peldaño gracias a dos novedades que llegan inspiradas por avances de Android: ahora puedes arrastrar el borde de una ventana para ampliar el espacio que ocupa una aplicación, y además es posible alternar cuál de las dos apps tiene prioridad con un simple toque, siempre que una de ellas esté casi a pantalla completa. Son ajustes pequeños en apariencia, pero muy efectivos en el uso diario.
Estas mejoras hacen que, en la práctica, puedas tratar una de las apps casi como si estuviera a pantalla completa sin abandonar el modo de múltiples ventanas. La sensación es la de trabajar sin interrupciones, con la comodidad de tener a mano una segunda aplicación visible para consultar o controlar algo al vuelo.
One UI y su ecosistema: contexto que importa
Para entender por qué Samsung dedica tanto mimo a la multitarea, conviene recordar que One UI es la capa que da vida a más de mil millones de dispositivos. No se queda en los móviles: también llega a tablets, plegables, portátiles, relojes, televisores, monitores e incluso a pantallas profesionales, pizarras inteligentes, proyectores y electrodomésticos que irán recibiendo la actualización en el futuro.
One UI se apoya en distintas plataformas según el dispositivo: es la interfaz de usuario sobre Android, WearOS de Google, Microsoft Windows y Tizen. Esta amplitud de miras explica que la marca haya afinado la forma de trabajar con varias apps de maneras distintas: con pantalla dividida clásica, con ventanas flotantes y, más recientemente, con una variante especial que prioriza una app mientras mantiene otra a la vista.
One UI 7: la vista emergente que multiplica posibilidades
Una de las características más útiles de One UI 7 es la vista emergente, una alternativa a partir la pantalla en dos. Con esta opción, puedes abrir una aplicación en una ventana flotante, redimensionable y desplazable, que se superpone a la app que tengas a pantalla completa. Es ideal cuando necesitas consultar algo sin perder de vista lo que estás haciendo, o cuando te conviene tener una app minimizada y disponible al instante.
El acceso está algo escondido, pero es muy directo una vez lo interiorizas. Si usas gestos, basta con mantener el dedo tras el gesto de subir para ver apps recientes, tocar el icono de la app que te interesa y elegir Abrir en vista emergente. Desde ahí, verás una ventana con borde interactivo: la parte superior sirve para moverla y el borde inferior para ajustar su tamaño con precisión.
- Accede a recientes con el gesto de navegación (o el botón correspondiente, si lo usas).
- Toca el icono de la app que quieres en ventana y elige la opción de vista emergente.
- Arrastra el borde para cambiar el tamaño de la ventana y muévela por la pantalla cuando te convenga.
- Si quieres minimizarla, vuelve a inicio; podrás abrirla todas de golpe cuando lo necesites.
La gracia está en que esta vista emergente facilita tareas cotidianas: copiar y pegar entre apps sin dejar de ver lo importante, consultar datos en dos fuentes simultáneamente, o reproducir vídeos de cualquier servicio mientras usas otra aplicación en primer plano. Además, activar el ajuste de «Deslizar para vista emergente» lo convierte en un gesto rapidísimo, ideal cuando lo usas a menudo.
One UI 7, además, llegó repleta de añadidos con los que exprimir los Galaxy: ajustes de experiencia, funciones útiles y herramientas como la Now Bar en los modelos más recientes. Incluso con algún que otro contratiempo puntual de batería en ciertos casos, la capa brilla en lo que nos ocupa: una multitarea práctica que no estorba y que se nota cuando hay que ser ágil.
One UI 8: modo 90:10 y mejoras clave de Multi Window
La evolución no se queda ahí. En One UI 8 aparece una vuelta de tuerca que no encontrarás ni siquiera en otros Android muy populares: el modo 90:10. La idea es que, en vez de dividir 50:50 o 60:40, la app principal ocupe el 90% de la pantalla mientras la secundaria se queda en una franja del 10% siempre visible, lista para cambiar de lugar con un toque.
Este sistema es comodísimo porque elimina fricciones: la aplicación secundaria queda “aparcada” pero operativa, y con un simple toque en esa franja, las proporciones se invierten de inmediato. Pasas el control a la app pequeña, que ahora ocupa casi toda la pantalla, y devuelves el protagonismo con otro toque. Es tan rápido que termina resultando natural al poco de usarlo.
Hay, eso sí, un matiz importante: el intercambio con un toque solo funciona si una de las ventanas está extendida al máximo, aproximadamente al 90% de la pantalla. Cuando usas proporciones “intermedias” o simétricas, ese gesto no está disponible. Esta condición es la que hace posible que el modo 90:10 sea tan ágil y que puedas tratar la app principal como si fuera casi pantalla completa.
One UI 8 también facilita ajustar el tamaño arrastrando el borde de la ventana, de modo que pases con naturalidad de una división estándar a ese 90:10 en cuanto necesites priorizar una de las apps. En conjunto, estos retoques dan más versatilidad a la Multi Window, y además están inspirados en la evolución del propio Android, lo que ayuda a que todo se sienta consistente.
Cómo activar el modo 90:10 desde la pantalla dividida
Entrar en el modo 90:10 parte de la pantalla dividida de toda la vida. El proceso es intuitivo y te permite poner a punto la multitarea en segundos para que una app mande y la otra permanezca visible en una franja estrecha pero útil, lista para alternar cuando lo necesites.
- Abre la vista de aplicaciones recientes en tu Galaxy.
- Mantén pulsado el icono de la primera app y elige «Abrir en vista de pantalla dividida».
- Selecciona la segunda aplicación para completar la doble pantalla.
- Arrastra la barra central casi hasta el borde superior o inferior para que una app quede alrededor del 10% y la otra se expanda al 90%.
Una vez configurado, tocar la franja pequeña alterna automáticamente qué aplicación ocupa la mayor parte de la pantalla. Este gesto hace que copiar y pegar, revisar información o controlar música sea realmente cómodo, porque no hay menús adicionales ni gestos complejos: solo un toque y listo.
Casos reales donde brilla el 90:10 y la vista emergente
Un uso clarísimo es el de la música y los podcasts. Mientras lees un correo, navegas o repasas redes sociales, puedes dejar tu reproductor en la franja del 10% para ver qué suena y pausar o pasar de pista con rapidez. En cuanto necesitas un control más preciso, tocas esa franja, recuperas el reproductor a lo grande y vuelves atrás con otro toque.
Para tareas de oficina es oro. Estás organizando un viaje o cumplimentando un formulario: dejas la web principal al 90% y aparcas en el 10% una nota o un chat con datos que te hacen falta. Así puedes consultar y transcribir sin que el navegador se “duerma” o sin perder el foco. Cuando toca copiar y pegar, alternas prioridad con un toque, copias el texto y regresas igual de rápido.
En mensajería también convence. Si esperas algo importante en WhatsApp o Telegram pero no quieres que interrumpa, lo colocas en la franja pequeña. Eso te permite vigilar el chat sin que invada toda la pantalla ni sin depender de notificaciones intrusivas. Cuando llegue el mensaje, alternas con un toque, respondes y vuelves a lo tuyo enseguida.
La vista emergente de One UI 7, por su parte, es fantástica cuando necesitas una tercera vía: no quieres dividir pantalla, pero sí tener una ventana flotante siempre a mano. Ahí caben desde un vídeo que acompaña mientras trabajas hasta una calculadora o un bloc de notas que consultas sin cerrar nada. Moverla y redimensionarla sobre la marcha mantiene todo bajo control.
Combinando ambas opciones —90:10 y vista emergente— consigues una experiencia de multitarea que se siente propia de One UI: flexible, directa y pensada para reducir pasos. Usas la opción que mejor encaje según la situación: franja pequeña para alternar al vuelo o ventana flotante cuando te interesa superponer una herramienta puntual.
Consejos, límites y pequeños trucos a tener en cuenta
El detalle más importante que no debes olvidar es el requisito del intercambio con toque: solo funciona cuando una de las dos apps está en ese estado de «casi maximizada» (aproximadamente 90% de pantalla). Si te quedas con divisiones más equilibradas, el cambio con un toque no se activa, así que conviene empujar la barra hasta casi el borde para habilitarlo.
Si tiendes a usar mucho la vista emergente, merece la pena activar el ajuste de «Deslizar para vista emergente», porque te ahorra pasos y lo convierte en un gesto natural. Recuerda también que, al minimizar estas ventanas, puedes recuperarlas de golpe, lo que hace muy cómodo tener varias utilidades preparadas sin abarrotar la pantalla.
A nivel de contexto, One UI 7 supuso una buena puesta a punto del software de Samsung: trae funciones útiles para exprimir el hardware, integra Galaxy AI (no se manifiesta igual en todos los modelos) y añade herramientas como Now Bar en los más recientes. Aunque hubo quien señaló algún problema de batería, la capa ha sido diseñada para que la multitarea se sienta más ágil y menos intrusiva.
En One UI 8, además del modo 90:10 y la posibilidad de arrastrar bordes para ajustar ventanas, hay un detalle diferenciador: el cambio con un toque entre app grande y app en franja. No es un gesto universal en Android y, de hecho, no está presente en otros dispositivos populares, algo que subraya el enfoque de Samsung por darle identidad propia a su experiencia multitarea.
Pantalla dividida en One UI: guía rápida para tener dos apps a la vez
Si quieres volver a la base y usar la pantalla dividida tradicional, el método es el de siempre y te será familiar si ya has usado la multitarea en One UI. Partes de recientes, eliges la primera app para dividir y seleccionas la segunda; luego ajustas el separador a tu gusto para repartir el espacio como prefieras o convertirlo en un 90:10 si buscas alternar con toques.
- Abre apps recientes con el gesto o el botón.
- Pulsa el icono de la app y elige «Abrir en vista de pantalla dividida».
- Selecciona la segunda app para completar la división.
- Ajusta el separador para repartir el espacio o crear la franja del 10% cuando te convenga.
Una vez en marcha, recuerda que puedes ampliar o reducir cualquiera de las dos partes arrastrando el separador, y que el modo 90:10 desbloquea el intercambio con un toque. Ese gesto, junto a la vista emergente, es lo que termina aportando un punto de velocidad y comodidad difícil de igualar si te acostumbras a trabajar así.
Si prefieres la idea de superponer una herramienta sin partir el panel, la vista emergente es tu aliada. La activas desde recientes al tocar el icono de la app, eliges la opción de ventana y la adaptas con el borde. Y cuando quieras retirarla sin cerrarla, minimizas y la recuperas cuando la necesites, manteniendo el flujo de trabajo limpio y ordenado.
Conviene interiorizar cuándo usar cada opción: pantalla dividida cuando necesitas dos contenidos visibles con la misma importancia, 90:10 cuando una app domina y otra acompaña con intercambios rápidos, y vista emergente para disponer de una utilidad sobre la marcha sin reordenar el resto.
Por último, si vienes de versiones anteriores, notarás que One UI 8 hace más natural la priorización de una app dentro de Multi Window. Ese «un toque y cambio» evita recurrir a gestos más complejos, y el simple hecho de arrastrar el borde para dar más espacio a una app te anima a usar la multitarea más a menudo porque no sientes que pierdes control ni visibilidad.
La multiventana en Samsung One UI no solo está bien integrada; también se adapta a distintos estilos: quien quiera dividir la pantalla lo tiene fácil, quien prefiera ventanas flotantes también, y quien busque un término medio con el modo 90:10 encontrará un punto dulce para hacer más con menos toques. Un par de gestos, algún ajuste en recientes y listo: dejas tu Galaxy a tu manera.
Lo más valioso es que estas opciones cubren situaciones muy distintas, desde responder un mensaje sin romper el ritmo hasta copiar datos entre apps o controlar lo que suena mientras haces otra cosa. Gracias a las mejoras de One UI 7 y One UI 8 —vista emergente, modo 90:10, intercambio con un toque y ajuste de bordes—, la multitarea de Samsung se siente más simple y a la vez más potente, una combinación que te empuja a usarla cada día.