Nuevas gafas de Apple: caracterĆ­sticas esperadas y asĆ­ encajan con Vision Pro

  • Apple ha cambiado su hoja de ruta: frena Vision Air y acelera unas gafas inteligentes tipo Ray-Ban Meta conectadas al iPhone.
  • Las primeras gafas llegarĆ­an sin pantalla propia, centradas en cĆ”maras, audio, Siri avanzado y Apple Intelligence para uso diario.
  • MĆ”s adelante se esperan modelos con pantalla y realidad aumentada, junto a nuevas generaciones de Vision Pro con chip M5 y versiones mĆ”s ligeras.
  • Precio objetivo de las gafas inteligentes entre 400 y 600 euros y lanzamiento previsto alrededor de 2027 si se cumplen los plazos.

Gafas inteligentes de Apple

Las nuevas gafas de Apple se estÔn convirtiendo en el proyecto mÔs interesante de la compañía después del Vision Pro. No hablamos de otro casco voluminoso, sino de unas gafas que se parecen a unas convencionales, pero que esconden cÔmaras, micrófonos, altavoces e inteligencia artificial para competir de tú a tú con las Ray-Ban de Meta.

Este movimiento no llega por casualidad: Apple ha decidido reorganizar toda su estrategia de realidad extendida. El modelo ligero y barato de Vision Pro, conocido internamente como Vision Air, ha quedado en pausa para que los ingenieros se centren en estas gafas mƔs discretas, ligeras y pensadas para llevar puestas todo el dƭa, como quien lleva unas gafas de sol de toda la vida.

QuƩ estƔ preparando Apple: de Vision Pro a las nuevas gafas inteligentes

Hoja de ruta de Apple para gafas y visores

Apple lleva aƱos apostando fuerte por la realidad aumentada, virtual y extendida. El primer gran paso fue el Apple Vision Pro, un visor de realidad mixta presentado en la WWDC 2023 y lanzado en 2024 con un precio de 3.499 dólares, pensado mĆ”s como un ā€œordenador espacialā€ que como un simple casco de RV.

Sin embargo, el Vision Pro tiene varios obstÔculos evidentes: es caro, pesado y poco accesible para el usuario medio. Su adopción ha sido limitada y, aunque la tecnología es espectacular, el gran público no estÔ dispuesto a llevar un casco voluminoso por casa o la oficina durante horas.

Por eso, los rumores mÔs fiables apuntan a que Apple ha decidido priorizar unas gafas inteligentes de uso diario, mucho mÔs cercanas a unas gafas de calle, frente a nuevos modelos de visor masivo. El proyecto de una versión ligera del Vision Pro, el llamado Vision Air, con un lanzamiento que se barajaba para 2027, se habría detenido o al menos pospuesto.

Al mismo tiempo, los analistas señalan que Apple no abandona del todo la familia Vision Pro: habría una actualización con chip M5, mejoras de rendimiento y ligera mejor autonomía, ademÔs de una verdadera segunda generación para 2028, mÔs ligera y con hardware renovado.

Las futuras gafas inteligentes de Apple, de un vistazo

DiseƱo esperado gafas inteligentes Apple

Lo que prepara Apple no son unas simples gafas con Bluetooth, sino un accesorio pensado para ser la puerta de entrada masiva a la realidad asistida por IA. Aunque el proyecto sigue siendo muy secreto, los reportes filtrados permiten trazar un retrato bastante completo de cómo serían estas primeras gafas.

En la fase inicial se habla del modelo con nombre interno N50, unas gafas sin pantalla propia que dependerƔn del iPhone para la mayor parte del procesamiento. MƔs adelante llegarƭa una variante con pantallas integradas y capacidades de realidad aumentada mƔs complejas, destinadas a competir directamente con las Ray-Ban Display de Meta y con futuros modelos XR de Samsung, XREAL y compaƱƭa.

Los primeros datos coinciden en que estas gafas se centrarƔn en cƔmaras, audio e IA, no en proyectar interfaces complejas delante de los ojos. FuncionarƔn mƔs como un accesorio inteligente siempre conectado que como un visor al estilo Vision Pro, lo que encaja mucho mejor con un uso de calle, discreto y continuo.

AdemƔs, Apple parece decidida a colocarlas en un rango de precio mucho mƔs razonable, con un objetivo entre 400 y 600 euros, para que no queden relegadas a entusiastas y desarrolladores como ha ocurrido con el Vision Pro.

Diseño, materiales y personalización: tecnología que también es moda

DiseƱo y estilos de las gafas de Apple

Si el Apple Watch dejó clara una cosa, es que para Apple cualquier dispositivo que llevas encima todo el día es tanto gadget como accesorio de moda. Con estas gafas la filosofía serÔ la misma: tienen que combinar con tu estilo tanto como funcionar bien.

Se espera que Apple ofrezca monturas en distintos materiales y acabados, desde aluminio ligero hasta plƔsticos de alta calidad, con una gama amplia de colores, formas y tamaƱos. La idea es que haya modelos tipo gafas de vista, gafas de sol y estilos mƔs deportivos o urbanos, igual que hoy eliges correas para el Apple Watch o fundas para el iPhone.

El reto técnico es considerable, porque la montura tiene que esconder una batería, un chip tipo Apple Watch, cÔmaras, micrófonos, altavoces y sensores, todo ello sin que pesen como una piedra ni parezcan un prototipo enorme. Algunos informes mencionan que Apple estÔ probando fabricación con impresión 3D para ciertos componentes, lo que facilitaría la personalización sin disparar demasiado los costes.

Otro punto clave es el de las lentes: se prevén versiones estÔndar, de sol y compatibilidad con lentes graduadas, aprovechando la colaboración ya existente con Zeiss que se usa en el Vision Pro. Igual que en otros dispositivos con cÔmara integrada, habrÔ un LED visible que indique cuÔndo se estÔ grabando o tomando fotos, para evitar polémicas de privacidad.

QuƩ caracterƭsticas tendrƭan las gafas inteligentes de Apple

Funciones esperadas en gafas Apple

Apple suele lanzar sus primeras generaciones con un conjunto de funciones muy enfocado pero muy pulido, y va ampliando posibilidades con el tiempo. No parece que estas gafas vayan a ser una excepción, asĆ­ que lo esperable es que lleguen sin todo lo que se nos puede ocurrir… pero con lo bĆ”sico muy bien resuelto.

Entre las capacidades que se han filtrado con mƔs insistencia destacan las siguientes funciones principales, pensadas para el dƭa a dƭa:

  • FotografĆ­a y vĆ­deo: captura de fotos y grabación de vĆ­deo, incluyendo vĆ­deo espacial, con controles mediante gestos sencillos en las varillas (toques, deslizamientos) y comandos de voz con Siri.
  • Audio integrado: altavoces en las patillas que permiten escuchar mĆŗsica, podcasts, audiolibros y usar el manos libres para llamadas sin tener que sacar el iPhone del bolsillo.
  • Navegación asistida: indicaciones por voz para moverte por la ciudad o conducir, sustituyendo al clĆ”sico ir mirando la pantalla del móvil a cada rato.
  • Visual Intelligence / Apple Intelligence: las cĆ”maras enviarĆ­an lo que ven al sistema de IA para identificar objetos, lugares, plantas, animales o productos, devolviendo respuestas contextuales sobre lo que tienes delante.
  • Traducción en tiempo real: interpretación prĆ”cticamente instantĆ”nea de conversaciones en otro idioma, apoyĆ”ndose en la IA y en el audio de las gafas, al estilo de lo que ya promete Apple con los AirPods.
  • MensajerĆ­a bĆ”sica: envĆ­o y recepción de mensajes mediante voz, lectura discreta de notificaciones importantes y opciones de respuesta rĆ”pida sin usar las manos.
  • Integración con el ecosistema Apple: compatibilidad con Buscar, Apple Music, funciones de localización del propio dispositivo y, potencialmente, datos de salud y actividad si se aƱaden sensores adecuados.

Todo esto encaja bastante bien con la idea de que las gafas actĆŗen como un ā€œcompaƱero de bolsilloā€ del iPhone, centrado en la cĆ”mara y el audio, y con la IA como pegamento entre lo que ves, lo que oyes y lo que necesitas saber en cada momento.

Arquitectura interna: chip, dependencia del iPhone y sin pantalla en la primera generación

La primera hornada de gafas no apostarĆ­a por una pantalla integrada en los cristales, al menos segĆŗn los reportes mĆ”s sólidos. En su lugar, Apple habrĆ­a decidido lanzar un modelo sin display, mĆ”s ligero y con menos complejidad, y reservar la realidad aumentada visual ā€œpura y duraā€ para una segunda versión.

Estas gafas montarían un chip personalizado derivado de la arquitectura del Apple Watch, suficiente para controlar sensores, audio, cÔmara y algunas funciones locales, pero buena parte del procesamiento pesado (IA, reproducción avanzada, etc.) se delegaría en el iPhone conectado.

Es un enfoque continuista con el que tuvo el primer Apple Watch, que tambiƩn dependƭa muchƭsimo del iPhone para casi todo. La ventaja es clara: las gafas pueden ser mƔs finas, ligeras, con mejor autonomƭa y mƔs baratas que si tuvieran que albergar un chip del nivel de un iPhone o un iPad.

En cuanto a conectividad, se da prĆ”cticamente por hecho que necesitarĆ”n enlace permanente con el iPhone vĆ­a Bluetooth y posiblemente Wi‑Fi para algunas tareas, con comunicación inalĆ”mbrica de bajo consumo. Esto harĆ” que el móvil actĆŗe como cerebro principal, con las gafas como interfaz de cĆ”mara, audio y sensores siempre a mano (y a la vista).

El papel central de Siri y la nueva Apple Intelligence

Si el control principal del dispositivo va a ser por voz y gestos sencillos, Siri se convierte en pieza absolutamente crƭtica. Y aquƭ es donde Apple sabe que tiene mƔs trabajo que hacer, porque la Siri actual no estƔ a la altura de lo que exigen unas gafas que llevan la IA siempre delante de tus ojos.

La compañía ya ha reconocido que estÔ reconstruyendo Siri con modelos de lenguaje de nueva generación, para conseguir conversaciones mÔs naturales, comprensión del contexto y capacidad para encadenar tareas complejas. Los planes apuntan a una Siri renovada a partir de la primavera de 2026, con Apple Intelligence como eje de toda la experiencia.

En el contexto de las gafas inteligentes, Siri tendría que ser capaz de entender lo que ves a través de las cÔmaras, traducir idiomas al vuelo, recordarte información importante, guiarte mientras realizas una tarea, controlar tu música, gestionar notificaciones y responder a preguntas complejas sin que tengas que tocar nada.

Sin esa mejora profunda del asistente, las gafas serƭan poco mƔs que un juguete caro, asƭ que el calendario de lanzamiento estƔ muy condicionado por la madurez de esta nueva Siri y de la plataforma Apple Intelligence que la soporta.

Fechas de presentación y lanzamiento previstas

En lo referente al calendario, las fuentes no siempre coinciden al milĆ­metro, pero sĆ­ dibujan un escenario relativamente coherente: anuncio en torno a 2026 y lanzamiento comercial en 2027 para el primer modelo sin pantalla.

Mark Gurman (Bloomberg) y Ming-Chi Kuo, dos de las voces mÔs fiables sobre Apple, han ido ajustando sus predicciones. Primero se hablaba de un posible estreno en 2026, pero con el tiempo se ha ido asentando la idea de separar la presentación del inicio de las ventas, al estilo de lo que ocurrió con el Apple Watch (presentado en 2014 y vendido en 2015).

Con un iPhone plegable muy rumoreado para otoño de 2026, a Apple le interesa espaciar los grandes lanzamientos para que no se pisen entre sí. Podría encajar una presentación de estas gafas a finales de 2026 e inicio de ventas en los primeros meses de 2027, o incluso un anuncio en la WWDC de 2027 si la compañía quiere centrar el evento en su ecosistema de realidad extendida.

Todo esto tiene lógica si contamos con que la nueva Siri basada en modelos grandes de lenguaje debería estar lista en primavera de 2026. Apple necesitaría al menos unos meses para pulir la integración con las gafas antes de lanzarlas al gran público.

Precio estimado y posicionamiento frente a Meta y otros rivales

Uno de los puntos que mƔs va a marcar el Ʃxito o el fracaso de este producto es, inevitablemente, el precio. Las Ray-Ban Meta arrancan en torno a los 319 euros, y parece claro que Apple no puede dispararse demasiado si quiere competir de verdad en este segmento.

Las filtraciones sitúan el precio objetivo en un rango de 400 a 600 euros, probablemente con distintos acabados y quizÔ funciones algo diferenciadas según modelo. Estaríamos hablando de una franja mÔs cercana a la de unos AirPods Max o un Apple Watch bien equipado que a la de un dispositivo ultra premium como el Vision Pro.

Si la compaƱƭa consigue mantener el modelo base por debajo de los 500 euros, el potencial de ventas puede ser enorme, especialmente si las gafas se perciben como un complemento prĆ”ctico del iPhone y no como un ā€œcapricho de nichoā€. El objetivo es claramente alejarse de la imagen de producto elitista que arrastra el Vision Pro.

El gran rival directo serÔ Meta, que ya ha demostrado con sus Ray-Ban que existe una demanda real de gafas con cÔmara, audio e integración con IA. La respuesta de Apple llega algo mÔs tarde, pero con la ventaja de su ecosistema y de la integración estrecha con iPhone, Apple Music, Mensajes y el resto de servicios.

Cómo encajan estas gafas en la hoja de ruta completa de Apple XR

Las nuevas gafas inteligentes no llegan solas: forman parte de una estrategia mƔs amplia de productos XR (realidad extendida) que Apple planea desplegar hasta, al menos, 2028.

Según el roadmap filtrado por analistas de referencia, el plan incluye varios hitos clave: actualización del Vision Pro con chip M5, lanzamiento de las primeras gafas sin pantalla, aparición posterior de unas gafas de realidad aumentada con display integrado y una segunda generación del Vision Pro verdaderamente nueva hacia 2028.

En este esquema, las gafas inteligentes que dependen del iPhone serƭan el paso intermedio para acostumbrar al usuario a llevar ordenadores en la cara sin la barrera de un casco pesado y caro. Servirƭan tambiƩn para que los desarrolladores empiecen a experimentar con experiencias asistidas por IA y audio, antes de dar el salto a interfaces visuales completas en cristales transparentes.

A la vez, Apple sigue trabajando en el Vision Pro, aunque ya no sea su prioridad absoluta. EstÔ previsto que la nueva versión con chip M5 mejore la tasa de refresco (hasta 120 Hz), la autonomía y las capacidades de IA para tareas como Personas (avatares realistas) o conversión de fotos a contenido espacial. Todo ello mientras se avanza lentamente hacia una segunda generación mÔs ligera, con mejores materiales y un chip de Mac de última hornada.

Recordatorio: asĆ­ son hoy las Apple Vision Pro

Mientras llegan las gafas inteligentes, el producto XR visible de Apple sigue siendo el Vision Pro. Se trata de unas gafas de realidad mixta que mezclan realidad aumentada, virtual y extendida, con las que puedes superponer apps y contenidos digitales sobre tu salón o sumergirte en entornos totalmente virtuales.

El visor tiene una estĆ©tica muy similar a unas gafas de esquĆ­ de alta gama, con un frontal de cristal laminado, un chasis de aluminio y un sistema de bandas textiles que reparte el peso en la cabeza. En el interior hay dos pantallas micro‑OLED con una resolución brutal, sumando alrededor de 23 millones de pĆ­xeles por ojo, y un campo de visión amplio que se combina con una corona digital (similar a la del Apple Watch) para controlar el grado de inmersión.

En la primera generación, el corazón del sistema lo componen dos chips: el M2 y el R1. El M2 se encarga del procesamiento general, mientras que el R1 estÔ dedicado a procesar las señales de todas las cÔmaras, sensores y micrófonos en apenas milisegundos, para que la experiencia sea lo mÔs inmediata posible.

Para quienes usan gafas graduadas, Apple ofrece lentes específicas de Zeiss que se acoplan magnéticamente. La energía llega desde una batería externa conectada por cable que puedes llevar en el bolsillo o colgada del cinturón, con alrededor de dos horas de uso estÔndar o algo mÔs si solo ves vídeo.

Control, pantallas, cƔmaras y sensores en Vision Pro

Uno de los puntos mÔs llamativos del Vision Pro es que no requiere mandos físicos. Todo se controla con la mirada, los gestos de las manos y la voz. Las cÔmaras internas siguen tus ojos para saber a qué parte de la interfaz estÔs prestando atención, y un ligero gesto de pinza con los dedos basta para seleccionar elementos o desplazarte por pantallas virtuales.

Las pantallas interiores tienen tal densidad de píxeles que resulta imposible distinguirlos a simple vista. Cada panel ronda los 3.660 x 3.200 píxeles en apenas unos 27,5 x 24 mm, lo que da lugar a densidades superiores a los 3.300 ppp, sobrepasando con creces la resolución efectiva de un televisor 4K por ojo.

AdemÔs, el visor integra una pantalla exterior llamada EyeSight que puede mostrar una representación de tus ojos a las personas que te rodean, indicando si estÔs mÔs o menos inmerso. Es una forma de suavizar la barrera social que implica llevar un casco opaco en la cara.

A nivel de sensores, el Vision Pro monta 12 cÔmaras, seis micrófonos y cinco sensores gestionados por visionOS. Incluye cÔmaras 3D para fotos y vídeos espaciales, cÔmaras de seguimiento del entorno, cuatro cÔmaras dedicadas al movimiento de los ojos, un módulo TrueDepth para escanear tu cara, un sensor LiDAR y varias unidades de medición inercial para seguir tus movimientos físicos con precisión.

Optic ID, baterĆ­a y disponibilidad del Vision Pro

Para la autenticación, Apple ha creado Optic ID, un nuevo sistema biométrico basado en el iris. El visor escanea el patrón único de tus ojos para desbloquear el dispositivo, autorizar compras o acceder a contraseñas, con todos los datos cifrados y confinados en el Secure Enclave.

La baterĆ­a externa ronda los 3.166 mAh y ofrece unas dos horas de uso general, que pueden llegar a unas dos horas y media en reproducción de vĆ­deo 2D. Si lo conectas a la corriente mediante USB‑C, puedes usar el Vision Pro sin lĆ­mite de tiempo, lo que tiene mĆ”s sentido en entornos de trabajo o en casa.

El precio oficial en Estados Unidos parte de los 3.499 dólares antes de impuestos, y en algunos países europeos donde se ha puesto a la venta la cifra sube hasta unos 3.699 euros. Por ahora, el producto no se comercializa en España y nada apunta a que esta primera generación vaya a llegar, por lo que lo mÔs probable es que tengamos que esperar a una revisión futura.

Por el momento, el Vision Pro estÔ disponible en una lista limitada de mercados como Estados Unidos, China, Hong Kong, Japón, Singapur, Australia, CanadÔ, Francia, Alemania, Reino Unido, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos y TaiwÔn, entre otros seleccionados.

Uso real del Vision Pro: trabajo, ocio y marketing

Apple vende el Vision Pro como un ordenador espacial capaz de sustituir a un iPad o incluso un monitor de sobremesa. Las aplicaciones de productividad de Apple y de terceros (Safari, Mapas, Mensajes, Freeform, la suite de Microsoft, etc.) se han adaptado para abrirse como ventanas flotantes en tu entorno fĆ­sico.

En el trabajo, el dispositivo permite reuniones tridimensionales con FaceTime, con los interlocutores representados en mosaicos y un sonido espacial que sitúa a cada persona en un punto del espacio virtual. También se puede usar como pantalla gigante para tu Mac, escribiendo en el teclado físico mientras ves un monitor virtual enorme delante de ti.

En educación y formación, las posibilidades pasan por aulas inmersivas, simulaciones de maquinaria, recorridos virtuales y entornos de aprendizaje mucho mÔs visuales. Desde anatomía humana a mapas geogrÔficos, prÔcticamente cualquier contenido se puede enriquecer con modelos 3D.

En ocio, el Vision Pro se apoya en Apple TV+, Apple Arcade y plataformas de streaming para ofrecer cine y juegos VR inmersivos. Se habla de mƔs de 100 tƭtulos compatibles de Apple Arcade, soporte para mandos de consola y experiencias pensadas expresamente para realidad mixta.

Con todo lo que se estÔ moviendo, el panorama de Apple en realidad extendida pinta mÔs completo que nunca: por un lado, un Vision Pro que actúa como laboratorio de innovación y producto puntero; por otro, unas futuras gafas inteligentes mÔs ligeras, discretas y asequibles que apuntan al usuario de a pie. Si la compañía acierta con la combinación de diseño atractivo, precio razonable e integración profunda con Siri y Apple Intelligence, es bastante probable que estas gafas terminen siendo el verdadero punto de inflexión que el Vision Pro todavía no ha logrado alcanzar.

Minecraft Reality para iOS
ArtĆ­culo relacionado:
Minecraft Reality para iOS lleva tus creaciones del juego al mundo real