Pasar archivos a alguien que usa un iPhone ha dejado de ser un quebradero de cabeza. Hasta hace poco, enviar una foto o un documento entre distintos sistemas operativos solía terminar en un enlace externo, un mensaje por WhatsApp o el clásico «te lo paso luego», debido a que Quick Share y AirDrop operaban en mundos totalmente aislados.
Sin embargo, Google ha decidido derribar este muro tecnológico. Gracias a una actualización implementada a finales de 2025, ciertos dispositivos Android ya pueden comunicarse de forma nativa con el sistema de Apple, permitiendo que los usuarios de Android aparezcan en la lista de dispositivos disponibles para recibir o enviar contenido sin complicaciones.
Modelos compatibles y despliegue del sistema
No todos los terminales Android han recibido esta mejora todavía. El despliegue está siendo progresivo y se centra en equipos de gama alta y versiones de software recientes. En el ecosistema de Google, la función ya está operativa en la familia Pixel 10 (incluyendo el 10a) y en la serie Pixel 9, aunque curiosamente el Pixel 9a ha quedado fuera de los primeros listados. También se ha incluido el Pixel 8a en algunas versiones.
Por su parte, Samsung ha integrado esta capacidad en su serie Galaxy S26 y a través de la beta de One UI 8.5, lo que extiende la compatibilidad a los móviles Samsung que podrán enviar archivos a iPhone, incluyendo los modelos Galaxy S25, S24 y los plegables Z Fold y Z Flip de las generaciones 6 y 7. Fuera de los dos gigantes, marcas como OPPO y vivo ya permiten esta interoperabilidad en sus modelos más potentes, como el Find X9 Ultra y el X300 Ultra respectivamente.
Cómo configurar el envío de archivos
Para que esto funcione, no basta con tener el móvil compatible; hay que dar un pequeño paso en la configuración. En los dispositivos Samsung, por ejemplo, es necesario ir a Ajustes, Dispositivos conectados y, dentro de Quick Share, marcar la casilla de «Compartir con dispositivos Apple». En otros modelos, la ruta suele pasar por el menú de Conexiones y Más conexiones.
Una vez activado, el proceso es muy sencillo: basta con seleccionar el archivo, pulsar compartir y elegir Quick Share. Por el lado de Apple, el receptor debe tener AirDrop configurado en la opción «Todos durante 10 minutos» para poder detectar el terminal Android. Es fundamental que ambos equipos tengan el Bluetooth y el WiFi activados y se encuentren físicamente cerca para que la conexión sea estable.
Seguridad y futuro de la herramienta
En cuanto a la privacidad, Google ha asegurado que las transferencias se realizan directamente entre dispositivos. Esto significa que los archivos no pasan por servidores externos ni se registra el contenido de lo que se envía, manteniendo la confidencialidad de la información. No obstante, Samsung ha advertido que el rendimiento puede variar según la región o si el punto de acceso móvil está activo.
El camino no termina aquí, ya que durante 2026 se espera que la compatibilidad se extienda a una cantidad mucho mayor de fabricantes. Google ya ha confirmado que se sumarían marcas como OnePlus, Xiaomi y HONOR. Además, se rumorea la llegada de una función llamada «Tap to share», que permitiría iniciar la transferencia simplemente acercando los dos teléfonos, imitando la experiencia de NameDrop de Apple.
La integración de estas tecnologías elimina una fricción histórica entre usuarios de diferentes marcas. Al final, lo que importa es que los archivos lleguen rápido y con la calidad original, sin depender de nubes o aplicaciones de terceros, haciendo que el ecosistema móvil sea un lugar un poco más abierto y práctico para todos.
