El encuentro anual de AMETIC en Santander ha servido de escenario para que Samsung Electronics Iberia lance un mensaje claro: la inteligencia artificial debe bajar a la tierra. La compañía ha aprovechado la cita, que celebra su 40 aniversario, para presentar los datos de su último estudio, que refleja un notable escepticismo entre la población española.
Según el informe ‘La IA ante el Espejo’, elaborado por Ipsos, el 70% de los españoles considera que la IA promete más de lo que realmente aporta en su día a día. Ante esta brecha entre expectativas y realidad, la firma tecnológica ha defendido la necesidad de avanzar hacia una inteligencia artificial más práctica, natural y plenamente integrada en la vida cotidiana.
La visión de Samsung para una IA con utilidad real
David Alonso, vicepresidente y responsable del negocio de Mobile eXperience de Samsung Electronics Iberia, ha sido el encargado de exponer esta filosofía. Durante su intervención, Alonso ha subrayado que la verdadera innovación no consiste en acumular funciones, sino en lograr que la tecnología se vuelva más discreta, útil y confiable. «La próxima gran revolución de la IA llegará cuando dejemos de pensar en ella», ha sentenciado.
La compañía sostiene que el siguiente paso de la IA dependerá de su capacidad para convertirse en una herramienta cotidiana. Para ello, plantea tres prioridades claras: extender los beneficios de la IA a escala, impulsar experiencias abiertas y conectadas, y generar la confianza necesaria para que los usuarios la incorporen de forma natural. El objetivo es que la IA aporte una utilidad tangible, con la seguridad, la privacidad y el control del usuario en el centro de todo.
En la práctica, esto se traduce en funciones como el filtrado inteligente de llamadas, las alertas de privacidad o la asistencia contextual. La idea es que la tecnología se anticipe a las necesidades del usuario y reduzca los pasos necesarios para realizar cualquier tarea, en lugar de obligarle a buscar y aprender a usar cada nueva herramienta.
Tecnología con propósito y salud cerebral
Esta visión no se queda solo en el ámbito comercial. Samsung ha recordado su iniciativa ‘Tecnología con Propósito’, que en más de 13 años ha impulsado 31 proyectos y destinado más de 25 millones de euros a educación, accesibilidad, cultura y empleabilidad. Proyectos como TALK, para personas con ELA, o UNFEAR, centrado en el autismo, son ejemplos de cómo la IA puede tener un impacto social real.
Uno de los buques insignia de esta estrategia es The Mind Guardian, una herramienta gratuita desarrollada junto a la Universidad de Vigo. Lanzada en marzo de 2025, utiliza IA para explorar funciones cognitivas e identificar posibles señales de alerta sobre la salud cerebral en mayores de 55 años. Más de 100.000 personas ya la han utilizado, y destaca por su 97% de precisión, un dato que refuerza la apuesta por una IA que acompañe y amplíe las capacidades humanas.
Un foro para alinear el futuro digital
El contexto elegido para este anuncio no es baladí. AMETIC, la patronal de la industria digital en España, celebra estos días en Santander la 40 edición del ‘Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones’, en el marco de los cursos de verano de la UIMP. El evento reúne a más de 170 ponentes, incluyendo al ministro para la Transformación Digital, Óscar López; a la ministra de Ciencia, Diana Morant; y al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
Alonso ha valorado la importancia de estos foros para alinear a empresas, instituciones y sociedad en torno a una misma visión de futuro. «La innovación que impacta no surge del producto, sino de saber escuchar», ha afirmado, insistiendo en que la IA no debe sustituir a las personas, sino acompañarlas y ayudarles a tomar mejores decisiones.
La conclusión que deja el encuentro es que el sector tecnológico es consciente del escepticismo imperante. La apuesta de Samsung pasa por una IA que se adapte a las personas y no al revés, que sea invisible en su funcionamiento pero tangible en sus resultados. Con iniciativas como The Mind Guardian y una estrategia centrada en la confianza y la utilidad, la compañía busca cerrar la brecha entre lo que la IA promete y lo que realmente hace, un reto que, a juzgar por los datos, sigue muy presente en la sociedad española.