A pesar del arrollador éxito de la gama Galaxy S y de las buenas críticas y las altas expectativas de ventas para su última generación, si hay un punto polémico de estos dispositivos para expertos y aficionados a la tecnología, es la calidad de sus materiales y diseño y, como ya sabréis, la polémica se puede resumir en una palabra: plástico. Podría parecer que Samsung no presta atención a estas quejas, dada su insistencia en usar este material incluso para dispositivos de gama alta, pero, al contrario, según las últimas informaciones, los surcoreanos se habían planteado ya cambiar esto con el Galaxy S4 y podrían hacerlo definitivamente con su Galaxy Note 3.
No es que vaya a afectar demasiado a las ventas de su nuevo phablet estrella, pero es innegable que, aunque no todo el mundo le da la misma importancia, la acogida al hecho de que, una vez más, Samsung haya apostado por el plástico para el Galaxy S4 no fue especialmente buena. Parece, sin embargo, que no ha sido una simple cuestión de cabezonería, ni de que Samsung ignore estas quejas sino que, según informa SamMobile, los surcoreanos estaban dispuestos a mejorar las calidades de su smartphone estrella reconvertido en phablet pero, desafortunadamente, no podrían haber alcanzado el volumen de producción necesario a tiempo.
Una cuestión interesante, en cualquier caso, es qué fue lo que les hizo cambiar de opinión a los surcoreanos después de varias generaciones de Galaxy S y de otra enorme cantidad de dispositivos estrella en su catálogo en los que habían apostado por el plástico, y parece que sin que afectara en absoluto a sus cifras de ventas. Pues parece ser que el detonante no ha sido otro que el HTC One, hecho de aluminio, y al que considerarían un rival bastante temible. Mientras que en lo que se refiere al software, Samsung confía en estar muy por encima de la competencia, en lo que concierne al diseño, parecen estar bastante menos seguros de si mismos.

Aunque la incorporación de mejoras en diseño y materiales finalmente no pudo llegar al Galaxy S4, no hay que pensar que Samsung haya pospuesto el cambio de estrategia hasta la próxima generación: según las mismas fuentes, el primer beneficiado de esta nueva política de los surcoreanos, será la próxima generación de sus clásicos phablets. El Galaxy Note 3, como vemos, se va a acabar beneficiando de muchas mejoras con las que los problemas de tiempo impidieron que el Galaxy S4 contara (por ejemplo, se espera que todos los modelos cuenten con Exynos 5 Octa) y todo apunta a que será un dispositivo realmente espectacular gracias a ellas.