Samsung The Freestyle+: así es el nuevo proyector portátil con IA

  • The Freestyle+ llega como nueva generación del proyector portátil de Samsung, con más brillo y ajustes automáticos gracias a la inteligencia artificial.
  • AI OptiScreen y Vision AI Companion gestionan la corrección de imagen, el enfoque y la calibración de pared para poder proyectar en casi cualquier superficie sin complicarse.
  • Ofrece 430 lúmenes ISO, diseño cilíndrico con giro de 180 grados y sonido 360°, además de integración con Samsung TV Plus, servicios de streaming y Samsung Gaming Hub.
  • Se mostrará en el CES 2026 de Las Vegas y tendrá un lanzamiento global gradual durante la primera mitad del año, a la espera de precios y fechas concretas para Europa y España.

Proyector Samsung The Freestyle+

Samsung ha decidido darle una vuelta de tuerca a su proyector portátil más conocido con The Freestyle+, una nueva generación que apuesta fuerte por la inteligencia artificial, un brillo claramente superior y una configuración casi automática. La idea es sencilla: que cualquiera pueda plantar una imagen grande en pared, techo o suelo sin pelearse con menús ni depender tanto de una sala oscura, como ocurre con un miniproyector para móviles y tablets.

Este modelo mantiene la filosofía del original, con diseño cilíndrico compacto y soporte basculante, pero suma una batería de mejoras pensadas para el uso del día a día: más luz, mejor gestión de la imagen en superficies complicadas y plataforma de contenidos integrada con streaming, canales gratuitos y juegos en la nube. Todo ello llegará al mercado de forma gradual a partir de la primera mitad de 2026, tras su presentación en el CES de Las Vegas.

Un proyector portátil planteado como “pantalla que te sigue”

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Desde Samsung insisten en que The Freestyle+ nace con la intención de encajar en la forma real en la que nos movemos por casa y cambiamos de estancia. En lugar de una tele fija en un punto concreto, este equipo se plantea como “pantalla que se adapta al sitio”, intentando reducir al mínimo los ajustes cada vez que se recoloca.

Hun Lee, vicepresidente ejecutivo del negocio de pantallas visuales de la compañía, resume esta visión en la combinación de portabilidad auténtica con algoritmos de IA que entienden el entorno. El objetivo es que la calidad de imagen se mantenga estable aunque el proyector cambie de pared, ángulo o incluso habitación, algo muy habitual en pisos pequeños, viviendas compartidas o segundas residencias.

En la práctica, esto se traduce en un uso bastante flexible: ver una serie en la pared del salón, proyectar un juego en el techo del dormitorio o improvisar una pantalla en una casa rural sin tener que estar midiendo distancias ni nivelando el trípode cada vez. El producto quiere cubrir justo ese terreno medio entre el televisor fijo y los mini proyectores muy básicos, como algunas tablets con proyector.

Para usuarios en España y Europa, donde abundan los pisos con paredes de color, techos bajos y estancias polivalentes, este enfoque tiene sentido: un aparato ligero que se pueda mover sin pensar demasiado, pero que no obligue a apagar todas las luces para que la imagen sea aceptable.

Diseño cilíndrico Samsung The Freestyle+

AI OptiScreen: la IA se encarga del encuadre, enfoque y tamaño

El centro de toda la propuesta está en AI OptiScreen, el conjunto de funciones de optimización de pantalla que analiza la superficie de proyección y ajusta automáticamente la imagen. La promesa es clara: colocar, apuntar y empezar a ver sin andar afinando el rectángulo a mano.

Dentro de este sistema hay varios pilares. Por un lado, 3D Auto Keystone corrige la distorsión trapezoidal incluso en superficies irregulares o paredes en ángulo. Da igual que la imagen caiga sobre una esquina, una cortina o una pared ligeramente inclinada: el proyector busca que el resultado final sea lo más rectangular posible.

A esto se suma el enfoque en tiempo real, que va reajustando la nitidez mientras se mueve o se gira el proyector. De esta forma se intenta evitar ese clásico momento de imagen borrosa cada vez que tocas el aparato para recolocarlo, algo especialmente molesto si lo usas para partidas rápidas o para seguir una clase de ejercicio en vídeo.

También entra en juego Screen Fit, encargado de adaptar de forma automática el tamaño de la imagen al área de una pantalla compatible o de un accesorio específico. Si se utiliza una tela o pantalla de proyección, el aparato detecta el contorno y ajusta el encuadre para que quede dentro de los bordes sin necesidad de ir probando distancias.

Por último, la función de calibración de pared analiza el color y el patrón de la superficie para minimizar dominantes y distracciones visuales. En viviendas con paredes crema, grises suaves o incluso con cierta textura, este ajuste ayuda a que los colores resulten más naturales y el contraste sea algo más consistente, dentro de las limitaciones lógicas de proyectar sobre una pared que no es blanca pura.

Todo este sistema se apoya en Vision AI Companion, la plataforma de IA de Samsung para pantallas, que integra una versión mejorada de Bixby junto con servicios de IA de socios externos. La idea es permitir interacciones por voz más naturales con el contenido, tanto para búsquedas como para control básico del proyector.

Uso del proyector Samsung The Freestyle+

Más brillo con 430 lúmenes ISO y diseño giratorio de 180 grados

Una de las críticas habituales al primer Freestyle fue el brillo. En este punto, The Freestyle+ llega con una especificación mucho más clara: 430 lúmenes ISO, una cifra que, según Samsung, supone casi el doble de luz respecto a la generación anterior. El uso del estándar ISO, más homogéneo entre fabricantes, facilita además comparar su rendimiento con otros modelos portátiles del mercado europeo.

Este incremento de brillo no convierte al Freestyle+ en un proyector pensado para salas totalmente iluminadas, pero sí debería mejorar la visibilidad en condiciones habituales de salón: lámparas encendidas, algo de luz entrando por la ventana o paredes de tono claro. En pisos donde no se pueda oscurecer del todo, este salto resulta especialmente relevante.

En cuanto al aspecto físico, Samsung mantiene el formato cilíndrico compacto con soporte que permite una rotación de 180 grados. Eso hace posible apuntar cómodamente al techo, al suelo o a una pared lateral sin necesidad de soportes adicionales. El usuario puede dejarlo sobre una mesa, una estantería o incluso el suelo y ajustar el ángulo con un gesto.

El conjunto está pensado para que se pueda llevar de una habitación a otra, meter en una mochila y usar en viajes o escapadas, similar a propuestas como la phablet con proyector. No se ha detallado una batería integrada, por lo que la portabilidad total sigue dependiendo de enchufes o de powerbanks compatibles, pero el formato y el peso van en la línea de un dispositivo que se puede mover sin demasiadas complicaciones.

A nivel de resolución, la información disponible apunta a que se mantiene la proyección en Full HD (1080p), en la línea de la generación anterior. No hay datos oficiales sobre mejoras en contraste nativo o en la gestión del HDR, así que, por ahora, el foco de la actualización está claramente en la parte de brillo y en la automatización de ajustes.

Plataforma de contenidos integrada: streaming, canales y juegos en la nube

Más allá de la imagen, uno de los puntos donde Samsung quiere marcar diferencias es en la parte de entretenimiento integrado. The Freestyle+ no se limita a funcionar como “pantalla tonta”, sino que llega con plataforma Smart TV propia basada en Tizen y una selección de servicios ya integrada de serie.

Entre las opciones confirmadas está Samsung TV Plus, el servicio de canales gratuitos en streaming que la marca ya ofrece en sus televisores y que también se ha ido extendiendo a otros dispositivos. A él se suman plataformas de vídeo bajo demanda certificadas (no se detallan todas en las notas iniciales) y Samsung Gaming Hub, el punto de acceso a juegos en la nube que la compañía utiliza como centro para servicios de terceros.

Con este planteamiento, la idea es que no haga falta conectar un reproductor externo, una consola o un stick HDMI para poder ver series, películas o echar alguna partida rápida. En entornos donde se quiere reducir cables y aparatos, como dormitorios pequeños o apartamentos de alquiler, este enfoque resulta especialmente práctico.

El control se apoya tanto en mando físico como en asistentes de voz integrados, con Bixby reforzado por capas de IA. En Europa, donde coexisten múltiples plataformas de streaming y servicios locales, este tipo de interfaz puede facilitar las búsquedas cuando se combina con recomendaciones y comandos naturales.

Este enfoque convierte al Freestyle+ en algo más cercano a una “televisión portátil todo en uno” que a un simple proyector: llega con su propio sistema operativo, sus apps de contenido y su apartado de juegos, y se puede desplazar de estancia manteniendo esa experiencia sin necesidad de volver a conectar dispositivos externos en cada habitación.

Sonido 360 grados y compatibilidad con Q-Symphony

El audio es otro de los apartados donde Samsung repite fórmula, pero intentando sacar más partido al formato compacto. El proyector incorpora un altavoz integrado de 360 grados, diseñado para llenar la habitación con sonido envolvente a pesar de las dimensiones reducidas del equipo.

Este tipo de solución resulta útil cuando se usa el proyector en dormitorios, habitaciones juveniles o pequeños salones donde no haya barras de sonido ni sistemas de altavoces. El usuario puede encender el Freestyle+ y tener tanto imagen como audio listos sin tener que configurar nada más.

Para quienes ya tengan equipo de audio de la marca, The Freestyle+ suma compatibilidad con Q-Symphony, la tecnología que sincroniza el sonido del proyector con barras de sonido Samsung compatibles. De esta forma, ambos se combinan para generar una escena sonora más amplia y con mayor presencia, algo que puede ser interesante en salones principales o en usos más “de cine en casa”.

Por ahora, la compañía no ha entrado en detalles finos como la potencia en vatios del altavoz integrado, los códecs de audio compatibles o las opciones avanzadas de ecualización, pero sí deja claro que el planteamiento es evitar que la compra del proyector obligue automáticamente a invertir en un sistema de sonido aparte.

Presentación en CES 2026, lanzamiento global y dudas pendientes

The Freestyle+ se presentará de forma oficial en el CES 2026, que tendrá lugar del 6 al 9 de enero en Las Vegas. Samsung ha adelantado que el dispositivo tendrá un despliegue global gradual durante la primera mitad del año, aunque sin concretar todavía mercados y fechas exactas.

En lo que respecta a Europa y, en particular, a España, lo razonable es esperar que el modelo llegue dentro de ese calendario general, dado que el Freestyle original y su sucesor anterior se comercializaron en el mercado español. Aun así, no hay confirmación oficial de precio ni de disponibilidad concreta para nuestro país en las primeras comunicaciones.

Si se toma como referencia la generación previa, que se lanzó en el entorno de los segmentos de precio premium dentro de los proyectores portátiles, todo apunta a que The Freestyle+ se mantendrá en una franja elevada frente a alternativas más económicas de otros fabricantes. A cambio, ofrece una integración más profunda con el ecosistema Samsung, tanto a nivel de software como de audio.

Quedan también por aclarar algunos detalles técnicos que interesan especialmente a los usuarios avanzados: parámetros de contraste, comportamiento real del brillo en distintos modos, rendimiento del input lag para juegos o nivel de ruido del ventilador. Son aspectos que previsiblemente se conocerán con más precisión tras las primeras demostraciones en feria y las pruebas independientes.

The Freestyle+ se perfila como una evolución clara sobre el modelo original: más luz, mucha más automatización en los ajustes de imagen y un enfoque firme en ser un centro de entretenimiento autónomo, pensado para un uso flexible en viviendas actuales y en contextos donde una tele fija no siempre encaja. Para quienes buscan una pantalla grande que se pueda mover con libertad por casa o llevar de viaje sin montar un sistema complejo, este proyector se coloca como una de las propuestas más completas dentro del catálogo de Samsung.