Encender una tablet es una operación, a priori, sencilla: sólo necesitamos presionar el botón de encendido y esperar a que el sistema arranque. Sin embargo, podemos vernos en una situación en la que, por mucho que lo intentemos, no consigamos que la tableta funcione realizando esta operación. Si es un problema de hardware, la única solución será llevar el equipo al servicio técnico, sin embargo, si el origen del contratiempo se encuentra en el software, hay una serie de procedimientos para resolver la contingencia.
Problemas de batería
Empecemos por lo más sencillo y frecuente: es posible que, por diversos motivos, nuestra tablet Android se encuentra absolutamente vacía de carga. Si al conectarla al cargador intentamos encender y no funciona, qué no nos venza el pánico: los móviles y tabletas necesitan tener algo de energía para poner en marcha el mecanismo de carga, con lo cual, es necesario dejarlos un tiempo (15-20 minutos) antes de iniciarse la recuperación.

Si aún así no obtenemos resultado, recomendamos probar en otra toma de corriente y con otro cargador. Lo primero es más infrecuente que falle, pero los cables de carga tienen una vida útil y el nuestro puede estar dañado por algún punto.
Romper el ciclo de la corriente
Como cualquier sistema operativo, en ocasiones Android puede entrar en un bucle que impida su correcto funcionamiento. Si tenemos un smartphone con batería extraíble, romper el bucle «perverso» de la corriente para forzar un ‘hard reset’, o reinicio duro, sólo requiere quitar la batería durante varios segundos.

No obstante, en la absoluta mayoría de las tabletas la pieza está pegada al resto de los componentes y se encuentra inaccesible. En este caso, lo que debemos hacer es, con el equipo apagado, mantener pulsado durante 30 segundos o más el botón de encendido y soltar. De esta forma conseguiremos el mismo efecto de romper el bucle; al igual que si cortáramos por completo el flujo de corriente del equipo.
Devolver al sistema la configuración de fábrica
Se trata de una cuestión un tanto delicada, pues en este caso perderemos la información que tengamos almacenada en la memoria de nuestra tablet. Por tanto, y aunque parezca que todo está funcionando a la perfección, es absolutamente recomendable que nos acostumbremos a utilizar algún que permita hacer copia de seguridad de nuestras fotos y vídeos en la nube, nunca se sabe cuándo el sistema nos dará un susto. Dropbox, Google Drive o SkyDrive son los más conocidos en su especie.
Este procedimiento lo aplicaremos cuando la tablet encienda, pero no llegue a arrancar. Cada equipo tiene una forma específica de iniciar el modo Recovery. Puede ser, por ejemplo, pulsando el botón de encendido y el del volumen hacia arriba al mismo tiempo o cualquier otra, así pues, os recomendamos hacer una búsqueda en Google vuestro modelo de tableta más ‘recovery mode’ para conocer la combinación efectiva.

Una vez lo tengamos, arrancamos en este modo y esperamos hasta que salga el dibujo del androide tumbado boca arriba con un triángulo rojo asomando de sus entrañas. Pulsamos de nuevo el botón de encendido y el volumen hacia arriba y nos encontramos con un menú donde seleccionaremos wipe data/factory reset, yes – delete all user data y esperamos a que se complete el proceso. Tendremos nuestra tablet operativa de nuevo, pero habremos perdido toda la configuración y los datos que guardaba con anterioridad.