La espera ha terminado y el evento anual WWDC de Apple ha servido de escenario para desvelar el futuro de nuestras tablets. Tras un año donde la versión anterior supuso una reconstrucción desde los cimientos, esta nueva iteración llega para pulir cada rincón del software, centrando sus esfuerzos en que la experiencia de uso sea lo más fluida posible sin perder esa esencia táctil que tanto nos gusta.
No ha sido una presentación cualquiera, ya que el desarrollo se ha volcado en la estabilidad del sistema operativo y en una integración de la inteligencia artificial que promete cambiar las reglas del juego. Sin embargo, para los que vivimos en este lado del charco, la noticia viene con un sabor agridulce debido a las particularidades legislativas que afectan a las funciones más punteras en territorio europeo.
Velocidad y fluidez: lo que ocurre bajo el capó

Una de las obsesiones de los ingenieros de Cupertino para esta entrega ha sido la respuesta inmediata. Se nota que han metido mano a fondo en la gestión de recursos, logrando que las aplicaciones se abran un 30% más rápido gracias a un sistema de precarga inteligente. No es solo marketing; la sensación al saltar entre tareas pesadas parece haber dado un salto cualitativo importante que agradecerán especialmente los usuarios de modelos con unos años a sus espaldas.
El manejo de archivos también ha recibido una cura de adelgazamiento en sus tiempos de espera. Ahora, mover documentos dentro de la app Archivos es hasta cinco veces más veloz, y el protocolo AirDrop ha mejorado su tasa de transferencia en un 80%. Es ese tipo de mejoras invisibles que, en el dÃa a dÃa, hacen que trabajar con el iPad sea mucho menos engorroso y más parecido a lo que esperarÃamos de un equipo profesional.
En cuanto al diseño, la interfaz conocida como Liquid Glass se ha renovado para ofrecer un aspecto más etéreo y personalizable. Ahora contamos con un control deslizante de transparencia que nos permite ajustar a nuestro gusto cómo se fusionan las ventanas con el fondo de pantalla. Además, se han añadido capas de profundidad a los iconos para que la navegación visual sea más intuitiva y agradable a la vista, sin llegar a ser una distracción.
Para los que usan el iPad como herramienta de trabajo principal, hay pequeños detalles que son oro puro. Por ejemplo, la posibilidad de mantener la barra de menús siempre visible o el hecho de que el nombre de la aplicación activa aparezca en la barra de estado. Incluso las apps diseñadas originalmente para el iPhone ahora se pueden redimensionar con total libertad, eliminando esas limitaciones tan molestas de versiones anteriores.
Siri AI y la revolución de la inteligencia artificial

El plato fuerte, sin duda alguna, es la transformación de Siri. El asistente ha dejado de ser una simple voz para convertirse en un chatbot avanzado gracias a la colaboración con Google Gemini. Esta nueva Siri AI cuenta con su propia aplicación dedicada, permitiéndonos mantener conversaciones fluidas, revisar el historial de consultas y pedirle tareas complejas que requieren entender qué estamos haciendo en ese preciso momento en la pantalla.
La tecnologÃa de Visual Intelligence permite que el iPad «vea» lo que nosotros vemos. Si estás viendo la foto de un monumento o un menú en otro idioma, puedes preguntarle directamente al asistente y este te ofrecerá información contextualizada sin que tengas que salir de la aplicación. Es una integración profunda que utiliza modelos de lenguaje de última generación para que el dispositivo sea capaz de redactar correos, resumir textos o incluso editar fotos de forma automática.
En el apartado creativo, la herramienta Image Playground ha subido de nivel. Utilizando modelos especializados, ahora es posible generar imágenes mucho más realistas desde cero o ampliar fotografÃas existentes mediante IA generativa. Esta función, denominada Reframe, permite ajustar el ángulo de una toma o completar el paisaje más allá de los márgenes originales de la foto, algo que hasta hace poco parecÃa magia negra en un dispositivo móvil.
Safari tampoco se queda atrás en esta oleada tecnológica. El navegador ahora es capaz de organizar las pestañas automáticamente por temáticas, ideal para esos momentos en los que acumulamos decenas de sitios abiertos sin orden ni concierto. La inteligencia artificial analiza el contenido de cada web y las agrupa para que encontrarlas sea cuestión de un segundo, ahorrándonos ese scroll infinito buscando aquella web que leÃmos hace dos horas.
El muro europeo y la Ley de Mercados Digitales
A pesar de todo este despliegue técnico, hay un elefante en la habitación para los usuarios españoles. Debido a las exigencias de la Ley de Mercados Digitales (DMA) en la Unión Europea, Apple ha confirmado que las funciones de Siri AI y Apple Intelligence no estarán disponibles en nuestro territorio en el momento del lanzamiento. La compañÃa alega que las propuestas de los reguladores ponen en riesgo la privacidad y la seguridad de sus sistemas.
Esto significa que, aunque podremos instalar la nueva versión y disfrutar de las mejoras de rendimiento y diseño, las funciones más «inteligentes» se quedarán bloqueadas hasta que se llegue a un acuerdo. Es una situación bastante frustrante para quienes esperaban usar los modelos de lenguaje, aunque desde Cupertino aseguran que siguen dialogando de forma constructiva para traer estas novedades a Europa lo antes posible, sin dar una fecha concreta.
Por otro lado, donde sà veremos mejoras inmediatas en España es en el control parental. Apple ha reforzado las herramientas para las familias, permitiendo que los padres autoricen contactos en iMessage o aprueben las aplicaciones que los menores desean descargar directamente desde una notificación. Es un paso adelante necesario para que los más pequeños de la casa naveguen por un entorno digital mucho más seguro y controlado por sus tutores.
Dispositivos compatibles y fecha de llegada
Como suele ocurrir cada año, la llegada de una nueva versión supone que algunos modelos veteranos se queden por el camino. Apple ha ajustado la lista para asegurar que el sistema corra con soltura. Los iPad compatibles con esta versión son los siguientes:
- iPad Pro: Modelos de 11 y 13 pulgadas con chip M2, M4 y el nuevo M5, además de los Pro de 12,9″ desde la 4.ª generación.
- iPad Air: Versiones con chip M2, M3 y M4, asà como los Air de 4.ª y 5.ª generación.
- iPad mini: Modelo con chip A17 Pro y la 6.ª generación.
- iPad estándar: Modelos de 10.ª y 11.ª generación.

La hoja de ruta para poder probar este software ya está trazada. La beta para desarrolladores ya está circulando, mientras que la beta pública llegará en julio para aquellos valientes que quieran probar las novedades asumiendo algún que otro fallo de juventud. El lanzamiento definitivo para todo el mundo se producirá en septiembre, coincidiendo con la llegada de la nueva hornada de dispositivos de la marca, momento en el cual podremos comprobar si este iPadOS 27 logra convencer tanto como promete sobre el papel.
Estamos ante una actualización que prioriza la robustez y la potencia bruta del iPad, preparando el terreno para una inteligencia artificial que, aunque se hará de rogar en Europa, marca el camino a seguir por Apple en los próximos años. La mejora en la gestión de ventanas y la velocidad de respuesta sitúan a la tablet más cerca que nunca de la experiencia de un ordenador, pero manteniendo esa agilidad táctil que la hace única, a la espera de que los reguladores y la empresa de la manzana se pongan de acuerdo para liberar todo el potencial del sistema en nuestro continente.



