En cuestión de días, UpScrolled ha pasado de ser una desconocida a liderar las descargas en Estados Unidos dentro de las principales tiendas de aplicaciones, alimentando el debate sobre el futuro de las redes sociales de vídeo corto y la búsqueda de alternativas como Bluesky. El movimiento llega en un momento especialmente delicado para TikTok, envuelta en polémicas por su relación con las autoridades estadounidenses y por las sospechas de censura de contenidos sensibles.
El auge de esta aplicación con sello australiano no responde solo a la curiosidad por una nueva red social, sino al malestar de miles de usuarios que perciben que, en TikTok, la conversación pública ya no es tan libre como antes. Entre cambios en la gestión de datos, nuevas normas de moderación y caídas técnicas generalizadas, una parte relevante de la comunidad ha empezado a buscar refugio en plataformas que prometen más transparencia y menos interferencias.
Un contexto convulso: TikTok se reorganiza en Estados Unidos
El despegue de UpScrolled se entiende mejor al mirar qué está pasando alrededor de TikTok en el mercado estadounidense. La aplicación china anunció recientemente un acuerdo valorado en unos 14.000 millones de dólares para poner en marcha una filial específica en Estados Unidos, encargada de la protección de datos locales, la seguridad de sus algoritmos y la moderación de contenidos. Este movimiento busca satisfacer las exigencias de Washington y evitar, al menos por ahora, una prohibición total en el país.
Tras esta reestructuración, parte de la comunidad empezó a denunciar cambios sospechosos en la visibilidad de determinados vídeos. Usuarios y creadores acusaron a TikTok de limitar contenido político, sobre todo publicaciones críticas con las políticas migratorias estadounidenses o con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). También se señalaron supuestas restricciones en piezas informativas sobre protestas en ciudades como Minneapolis, especialmente tras la muerte del ciudadano Alex Pretti a manos de agentes.
El malestar no se quedó en los foros: figuras públicas de gran alcance, como la cantante Billie Eilish, trasladaron su preocupación directamente a sus seguidores. Eilish aseguró en Instagram que TikTok estaba “silenciando a la gente” y puso como ejemplo un vídeo de su hermano, el músico Finneas O’Connell, en el que criticaba a quienes justificaban la muerte de Pretti y que, pese a su notoriedad, acumulaba muchas menos visualizaciones de lo habitual.
Desde la propia compañía, TikTok ha negado que se trate de censura intencionada y ha explicado la caída de alcance y otros fallos como consecuencia de una interrupción en uno de sus centros de datos, que habría afectado tanto a la visibilidad de los vídeos como al recuento de ‘me gusta’ y al rendimiento general de la plataforma.
Paralelamente, han crecido las dudas sobre la actualización de su política de privacidad, que permite rastrear la ubicación precisa de los usuarios a través de coordenadas GPS. A esto se suma la figura del cofundador de Oracle, Larry Ellison, presentado como nuevo “guardián” del algoritmo de TikTok en Estados Unidos, lo que ha disparado las suspicacias sobre el grado de control e influencia externa en el funcionamiento interno de la red.
Qué es UpScrolled y cómo funciona esta nueva red social

En este clima de desconfianza, UpScrolled se presenta como una alternativa frontal a TikTok y al resto de grandes redes sociales. Se trata de una aplicación desarrollada en Australia que combina varios formatos: vídeos cortos, publicaciones de texto, fotografías y mensajería en tiempo real, algo así como una mezcla entre TikTok, Instagram y X (la antigua Twitter), pero con un discurso centrado en la transparencia y en la libre expresión.
En cuanto al uso cotidiano, la app permite publicar contenido en diferentes formatos, seguir a otros perfiles y descubrir temas en tendencia dentro de un apartado de exploración. Además, incorpora chat en tiempo real para comunicarse directamente con otros usuarios sin salir de la plataforma, lo que potencia el componente de comunidad.
Uno de los aspectos en los que más insiste la compañía es la forma en que se organiza el contenido. UpScrolled apuesta por un feed mucho más sencillo y predecible, con fuerte peso del orden cronológico, en lugar de un algoritmo opaco que decide qué aparece y qué no aparece en pantalla. La idea es que los usuarios sepan por qué ven lo que ven y que el alcance no dependa de criterios poco claros.
La red social está impulsada por Issam Hijazi, tecnólogo palestino-jordano-australiano con experiencia previa en gigantes como IBM y Oracle. Operan bajo la empresa Recursive Methods Pty Ltd, con sede en Australia, desde donde coordinan el desarrollo técnico y la expansión internacional.
En la propia página de la plataforma, Hijazi explica que UpScrolled nació de la sensación de que “las redes sociales habían dejado de ser sociales”. Según su visión, los algoritmos tradicionales sustituyeron la conversación genuina por tácticas de adicción y maximización de clics, relegando las voces auténticas mientras el ‘clickbait’ y los trucos algorítmicos dominaban los feeds.
Una red que promete menos censura y más transparencia
Si hay un mensaje que UpScrolled repite en todas sus comunicaciones es que se considera una plataforma “sin censura” y “sin bloqueos ocultos”. Desde la empresa se muestran críticos con gigantes como TikTok, Meta o X, a los que acusan de aplicar moderación sesgada, practicar la censura encubierta y esconder contenido mediante algoritmos poco transparentes.
En su web, la red social asegura que allí “todas las voces tienen el mismo poder”. Eso se traduce, según su planteamiento, en la ausencia de shadowbans (los llamados bloqueos silenciosos), en la eliminación de favoritismos de pago y en el compromiso de que los contenidos lleguen a quienes realmente quieren verlos, sin filtros adicionales con fines comerciales o políticos.
La compañía insiste en que no impulsa ningún tipo de agenda, ya sea política, comercial o ideológica. Las normas de uso, afirman, son claras y se aplican de forma uniforme, con un sistema de clasificación de contenidos que pretende ser comprensible y sujeto a rendición de cuentas. Para Hijazi y su equipo, la influencia debe ir acompañada de responsabilidad, tanto por parte de la plataforma como de los creadores más visibles.
Frente a la dinámica habitual de las grandes redes, UpScrolled defiende un modelo en el que creadores, comunidades y empresas puedan crecer de forma más independiente, con mayor control sobre su audiencia y sus publicaciones. El feed, según su fundador, es una “reinvención de lo que deberían ser las redes sociales”, donde prima la conexión genuina frente al contenido diseñado exclusivamente para agradar al algoritmo.
Obviamente, esto no significa que la red renuncie a toda moderación. La plataforma mantiene estándares de seguridad y convivencia, pero sostiene que las decisiones se toman con criterios explícitos y no mediante ajustes opacos del algoritmo. La clave, según su discurso, es la transparencia: que el usuario sepa a qué reglas está jugando.
Explosión de descargas y salto al primer plano
El relato ideológico de UpScrolled no tendría tanto eco si no viniera acompañado de números llamativos. En los últimos días, coincidiendo con las polémicas de TikTok en Estados Unidos, la app australiana ha experimentado un crecimiento que sus propios responsables califican de inesperado.
Datos de firmas de análisis como Sensor Tower y Appfigures, citados por medios especializados, apuntan a que UpScrolled sumó en torno a 40.000 descargas solo entre el jueves y el sábado posteriores al anuncio del gran acuerdo corporativo de TikTok en territorio estadounidense. En conjunto, desde su lanzamiento en junio de 2025, se estima que ha superado las 400.000 instalaciones en Estados Unidos y las 700.000 a nivel global, cifras especialmente relevantes para una plataforma emergente.
Este empuje le ha permitido escalar velocemente en los rankings de las tiendas móviles. En la App Store de Apple, UpScrolled llegó a situarse como la aplicación gratuita más descargada del país, adelantando a nombres tan consolidados como ChatGPT, Threads (de Meta) o Google Gemini. Una señal de hasta qué punto los usuarios están dispuestos a probar alternativas cuando perciben que las grandes redes no terminan de responder a sus expectativas.
La propia compañía reconoció en una publicación en X que el aluvión de nuevos usuarios llegó a saturar sus servidores. Con cierto tono desenfadado, explicaban que son “un equipo pequeño construyendo lo que las grandes tecnológicas dejaron de ser” y que, ante la avalancha de registros, estaban “aumentando el consumo de cafeína” para poder seguir el ritmo. El mensaje venía acompañado de una petición de paciencia mientras trabajaban para estabilizar la infraestructura.
El fundador, Issam Hijazi, ha llegado a señalar que la plataforma ha superado el millón de usuarios, cuando apenas unos días antes se movía en torno a las 150.000 cuentas activas. Un salto repentino que coloca a UpScrolled en el mapa global de redes emergentes con mayor potencial de crecimiento, al menos en el corto plazo.
Un fenómeno que puede cruzar el Atlántico
Aunque la explosión de UpScrolled se ha producido principalmente en Estados Unidos, las implicaciones para otros mercados, como España y el resto de Europa, son evidentes. El debate sobre la moderación de contenidos, el peso de los algoritmos y el tratamiento de los datos personales no es exclusivo del entorno estadounidense: en la Unión Europea, estas cuestiones están muy presentes en la agenda regulatoria.
En un contexto en el que Bruselas refuerza la vigilancia sobre las grandes plataformas digitales, el discurso de UpScrolled de transparencia, ausencia de bloqueos encubiertos y tratamiento más equilibrado del contenido podría encontrar cierto eco entre usuarios europeos cansados de sentir que su alcance depende de reglas que nadie les explica.
Para el público español, la irrupción de alternativas como UpScrolled puede suponer una oportunidad para diversificar la presencia en redes, especialmente para creadores que basan su trabajo en contenidos de opinión, información política o denuncia social, ámbitos donde la sombra de la censura o de la despriorización algorítmica suele aparecer de forma recurrente.
Al mismo tiempo, el potencial desembarco de la app en Europa plantea interrogantes típicos de cualquier nueva red: hasta qué punto será capaz de retener a los usuarios una vez pase el efecto novedad, cómo gestionará la presión regulatoria europea en materia de datos y qué modelo de negocio asentará para sostenerse a medio y largo plazo sin caer en las mismas prácticas que critica en las plataformas tradicionales.
Mientras tanto, el movimiento de los usuarios estadounidenses sirve como termómetro. Las desinstalaciones de TikTok en Estados Unidos han aumentado de manera notable en los últimos meses, según datos de consultoras de mercado, aunque la app china sigue manteniendo una base de usuarios de cientos de millones en ese país y miles de millones a escala global. Para algunos, optar por usar menos Instagram y TikTok es otra vía de respuesta más allá de migrar a nuevas plataformas. El escenario no es tanto el de una sustitución inmediata como el de una diversificación del ecosistema social.
Más allá de UpScrolled: el auge de las alternativas
El caso de UpScrolled se enmarca en una tendencia más amplia: la proliferación de aplicaciones que intentan capitalizar el desgaste de las grandes redes. Entre ellas, destaca Skylight, una plataforma de vídeo corto basada en tecnología de código abierto que también ha experimentado un repunte de registros en las últimas semanas.
Skylight asegura haber superado las 380.000 altas, apoyándose en un modelo que promete mayor control comunitario sobre el funcionamiento de la red y en la posibilidad de auditar el código que gestiona buena parte de su actividad. Aunque su alcance aún es menor que el de UpScrolled, el crecimiento de estas opciones sugiere que hay un nicho claro para proyectos que cuestionan el modelo tradicional de redes sociales.
Para usuarios, creadores de contenido y marcas, esta fragmentación del panorama abre un nuevo escenario: menos dependencia de una única plataforma y necesidad de diversificar la estrategia para no quedar atrapados por los vaivenes de un solo algoritmo. Al mismo tiempo, obliga a las grandes tecnológicas a revisar sus políticas de moderación y transparencia si no quieren seguir alimentando la fuga hacia alternativas emergentes.
En conjunto, la fulgurante subida de UpScrolled, el tirón de propuestas como Skylight y el creciente escrutinio sobre TikTok, Meta o X dibujan un momento de cambio en el ecosistema social digital. Lo que hoy parece un experimento impulsado por la desconfianza de parte de los usuarios estadounidenses podría convertirse, si mantiene el ritmo, en el punto de partida de una nueva etapa en la que la conversación en red ya no dependa solo de un puñado de gigantes, sino de un mapa más plural de plataformas donde la transparencia y la sensación de juego limpio ganen terreno poco a poco.
