WhatsApp ha comenzado a cambiar de cara de forma notable con la llegada de Liquid Glass, un nuevo diseño que renueva la apariencia de la aplicación sin tocar las funciones que los usuarios utilizan a diario. El cambio ya está en marcha y, aunque muchos usuarios en España y en el resto de Europa aún no lo ven, marcará uno de los mayores saltos visuales de la app en los últimos años.
Este rediseño se centra por completo en la parte gráfica: transparencias, capas, efecto de profundidad y animaciones más suaves se convierten en protagonistas. La idea es que WhatsApp encaje mejor con el estilo visual de los sistemas operativos actuales, especialmente con iOS 16 en iPhone, donde el despliegue está siendo más rápido, manteniendo intacta la forma de chatear, llamar o enviar archivos.
Qué es exactamente Liquid Glass en WhatsApp

Liquid Glass es el nombre que WhatsApp da a su nueva interfaz basada en superficies translúcidas y un efecto tipo “cristal”. La app abandona en buena medida los bloques opacos que llevaba usando años y apuesta por fondos semitransparentes que dejan entrever, de forma muy sutil, el contenido que hay detrás.
La referencia evidente está en el lenguaje visual de iOS 16: botones, menús y barras de navegación se comportan como si fueran capas de vidrio superpuestas. Esto no cambia dónde está cada opción ni cómo se utilizan las herramientas habituales, pero sí hace que la pantalla dé una sensación de mayor profundidad y continuidad entre secciones.
Otro detalle relevante es que todo este nuevo aspecto se adapta tanto al modo claro como al modo oscuro del sistema. La misma lógica de transparencias se mantiene en ambos casos, ajustando tonos y contrastes para que la lectura sea cómoda y no se pierda legibilidad, algo clave en una app que muchos usan durante horas al día.
En conjunto, la intención de WhatsApp con Liquid Glass es ofrecer una interfaz más ligera, coherente y actualizada, alineada con lo que ya se ve en otras aplicaciones del ecosistema de Apple, pero sin obligar a reaprender dónde está cada cosa.
Así cambia la interfaz: barra inferior, botones, menús y teclado

El cambio más llamativo se aprecia en la barra inferior de pestañas, donde se agrupan secciones como chats, novedades o configuración. Antes aparecía como un bloque sólido y fijo; con Liquid Glass, adopta un efecto semitransparente, con bordes más redondeados y una sensación de estar “flotando” sobre el contenido.
Cuando el usuario cambia de pestaña, la barra responde con animaciones más fluidas y pequeñas variaciones en el fondo que refuerzan la idea de profundidad. Visualmente, parece que cada sección se apoya en distintas capas, en lugar de mostrarse todo en un mismo plano plano como ocurría hasta ahora.
Los botones interactivos (como volver, iniciar un chat o compartir archivos) también se han rediseñado. Ahora muestran un acabado que recuerda al vidrio esmerilado: fondos translúcidos, reflejos sutiles y bordes suaves. No cambian de sitio ni añaden nuevas funciones, pero sí dan una sensación más pulida cuando se pulsan, gracias a transiciones algo más suaves.
Los menús contextuales siguen el mismo criterio. Al mantener pulsado sobre un chat o un mensaje, las opciones que aparecen lo hacen sobre un fondo translúcido que deja ver ligeramente lo que hay detrás, con un estilo más integrado con el resto de la pantalla. Es un ajuste puramente visual, pero que hace que todo parezca más cohesionado.
El teclado dentro de WhatsApp también se ha alineado con este enfoque. Conserva la misma distribución de teclas y opciones, pero ahora encaja mejor con el entorno gráfico, con más sensación de continuidad tanto en modo claro como oscuro. El objetivo es que no parezca un bloque aislado respecto al resto de la interfaz.
Dónde está llegando antes y qué versión necesitas

El despliegue de Liquid Glass se está haciendo de forma progresiva y controlada, algo habitual en cambios de este tipo. De momento, la novedad está llegando principalmente a usuarios de iPhone con la versión 26.14.76 de WhatsApp descargada desde la App Store, tanto en la app estándar como en WhatsApp Business.
Aunque el paquete de actualización sea el mismo, no todas las cuentas se activan a la vez. WhatsApp habilita la nueva interfaz por tramos, lo que significa que dos personas con el mismo modelo de iPhone y la misma versión instalada pueden ver cosas diferentes: una con Liquid Glass activo y otra con el diseño clásico.
La compañía utiliza este tipo de despliegue escalonado para monitorizar el rendimiento y la respuesta de los usuarios antes de extender los cambios a todo el mundo. Si se detectan fallos, consumos de batería anómalos o quejas generalizadas, siempre resulta más sencillo ajustar detalles en un grupo reducido de personas que en toda la base de usuarios a la vez.
Por ahora, las informaciones procedentes de medios especializados como WABetaInfo apuntan a que el foco inicial está en dispositivos con iOS 16 o versiones recientes, especialmente en Europa y otros mercados clave para la plataforma. Más adelante, la idea es que este lenguaje visual se extienda también a otras secciones internas de la app y, previsiblemente, a otros sistemas operativos.
En cualquier caso, la actualización no se puede forzar manualmente desde los ajustes. Tener la app actualizada y el iPhone al día aumenta las posibilidades, pero la activación depende de los servidores de WhatsApp, por lo que toca esperar a que la compañía la habilite en cada cuenta.
Cómo saber si Liquid Glass ya está activo en tu móvil

La forma más rápida de comprobar si tu WhatsApp ya ha adoptado el nuevo estilo es fijarte en la barra de navegación inferior. Si la ves con un fondo sólido, sin efecto flotante ni transparencias, significa que sigues con el diseño anterior.
En cambio, si esa barra aparece con un aspecto semitransparente, bordes suaves y sensación de estar superpuesta al contenido, es una señal clara de que Liquid Glass está activo. Al cambiar entre pestañas, deberías notar también animaciones más suaves y una integración más fluida con el fondo.
Otros indicios de que el rediseño ya ha llegado a tu cuenta son la presencia de botones con efecto de vidrio y menús contextuales translúcidos, además de un teclado que encaja mejor en el conjunto visual. No hay nuevos iconos ni reorganización radical de opciones, así que todo se reconoce fácilmente, solo que con un acabado distinto.
Si tras actualizar desde la tienda de aplicaciones la interfaz sigue viéndose como siempre, no hay ajustes ocultos ni trucos para adelantar el cambio. Simplemente, la activación no se ha aplicado todavía a tu perfil. En las próximas semanas, a medida que WhatsApp dé por buenas las pruebas, el número de usuarios con Liquid Glass en España y el resto de Europa irá aumentando.
Conviene tener en cuenta que el diseño aún no está del todo cerrado. La compañía sigue trabajando para que más secciones de la app adopten este mismo lenguaje visual, incluyendo elementos como el reproductor de notas de voz o ciertas pantallas de configuración, que irán actualizándose en futuras versiones.
Este cambio de aspecto de WhatsApp con Liquid Glass supone un paso importante hacia una experiencia más moderna, coherente con iOS 16 y visualmente cuidada, manteniendo intactas las funciones de siempre. Quienes ya lo tienen activado notan sobre todo una interfaz más ligera y con mayor sensación de profundidad, mientras que el resto tendrán que esperar a que el despliegue gradual termine de completarse en sus dispositivos.