
Microsoft ha admitido que el Explorador de archivos de Windows 11 no siempre arranca con la agilidad deseada y está ensayando un cambio discreto para acelerar su respuesta: precargar el Explorador en segundo plano para que la primera apertura sea prácticamente instantánea.
Esta optimización se está probando en versiones preliminares de Windows 11 y, según Microsoft, la novedad debería pasar desapercibida salvo por un arranque más veloz. En la compilación Insider 26220.7271 (KB5070307) de los canales Dev y Beta, la función llega activada por defecto y se acompaña de una opción para deshabilitarla si no encaja con el uso de cada equipo.
Qué significa precargar el Explorador y por qué importa

La precarga consiste en mantener parte del Explorador ya cargado en memoria tras iniciar sesión, de forma que la primera vez que pulses el icono o uses Win + E la ventana aparezca sin la típica espera “en frío”. El objetivo es mejorar la percepción de fluidez sin alterar el diseño ni la forma de uso.
En pruebas iniciales, el impacto en recursos es moderado y sin aumentos significativos de RAM, ya que no se abre ninguna ventana oculta: se prepara lo necesario para arrancar rápido. Eso sí, esta técnica acelera el inicio, pero no hace más veloz la navegación entre carpetas si tu cuello de botella está en discos lentos o ubicaciones de red.
Para quienes trabajan en entornos de oficina en España o Europa, donde cada segundo de espera suma al cabo del día, esta medida puede reducir microinterrupciones al comenzar la jornada o tras reinicios. En equipos con pocos recursos, conviene evaluar si compensa mantenerla activa o si es preferible priorizar memoria para otras tareas.
Si prefieres el comportamiento clásico o notas algún efecto indeseado, Microsoft permite desactivar la precarga desde las opciones del propio Explorador. La compañía ha pedido comentarios a los usuarios Insider para pulir su implementación antes de cualquier despliegue más amplio.
- Cómo desactivarla: abre el Explorador > Opciones de carpeta > pestaña «Ver» y desmarca «Habilitar la precarga de ventanas para tiempos de inicio más rápidos».
- Cuándo usarla: recomendable si buscas una primera apertura instantánea; prescindible si cada mega de RAM cuenta en tu flujo de trabajo.
Estado de la prueba y disponibilidad

La función está llegando a un subconjunto de usuarios de los canales Dev y Beta con la build indicada, dentro de la rama de Windows 11 25H2. Microsoft quiere validar métricas de rendimiento y estabilidad antes de considerar su llegada a la versión estable, por lo que no está disponible aún para el público general.
La compañía señala que este cambio debería resultar transparente para la mayoría de usuarios, más allá del arranque acelerado. En entornos corporativos europeos, contar con un ajuste visible en las Opciones de carpeta facilita auditorías y políticas internas, ya que no obliga a adoptar la novedad si no aporta valor en un parque concreto de PCs.
Conviene recordar que, aunque explorer.exe forma parte del shell de Windows desde el arranque, eso no implica que la ventana del Explorador esté lista en segundo plano. Con la precarga, Windows 11 prepara componentes clave para que el primer clic no penalice el ritmo de trabajo, sin cambios funcionales ni en la interfaz diaria del usuario.
Ventajas y posibles pegas de la precarga
Entre los beneficios más claros está la reducción del tiempo de espera en la primera apertura, especialmente tras iniciar sesión o reiniciar el equipo. Para tareas repetitivas como copiar archivos, abrir descargas o acceder a unidades externas, esa inmediatez ayuda a mantener la concentración.
Como contrapartida, mantener elementos residentes supone un pequeño coste en memoria, que en máquinas muy ajustadas podría competir con otras aplicaciones. Además, si rara vez abres el Explorador al arrancar, el ahorro de tiempo quizá no compense los recursos reservados.
La buena noticia es que no es una imposición: la opción llega activada por defecto en el programa Insider, pero cada usuario o departamento de TI puede decidir si le encaja. Esa flexibilidad permite adaptar el cambio tanto a equipos modernos con SSD y 16 GB de RAM como a portátiles con especificaciones más modestas.
Con la experiencia de los testers y los datos de telemetría, Microsoft podrá ajustar umbrales y comportamientos, de modo que la precarga del Explorador sume velocidad donde aporta valor y no lastre los sistemas donde cada recurso cuenta.
La propuesta de Microsoft busca atajar una queja recurrente con una solución pragmática: mejorar el “arranque en frío” del Explorador sin reescribir el componente. Si el despliegue se mantiene sin sobresaltos y la opción de desactivar queda a mano, los usuarios de Windows 11 en España y Europa deberían notar un sistema más ágil al comenzar el día sin sacrificar estabilidad ni control.