Windows 11 lleva tiempo siendo criticado por su elevado consumo de memoria y por una interfaz que, aunque moderna, no siempre ha sido todo lo fluida que cabría esperar. Microsoft es consciente de ello y, según ha confirmado en varias ocasiones, está trabajando en una serie de optimizaciones que prometen cambiar esta situación. La compañía ha puesto el foco en reducir la huella de RAM del sistema operativo y en renovar por completo los componentes visuales más antiguos, con el objetivo de ofrecer una experiencia más ágil incluso en equipos con 8 GB de memoria.
Estas mejoras no llegarán de golpe, sino que se irán desplegando a lo largo de los próximos meses, con la actualización 26H2 como gran hito previsto para finales de año. Mientras tanto, las pruebas internas y en el canal Dev del programa Windows Insider ya están mostrando avances significativos. A continuación, repasamos todo lo que se sabe hasta ahora sobre los cambios que transformarán Windows 11.
Optimización de memoria: el gran objetivo
Uno de los problemas más señalados de Windows 11 es su elevado consumo de memoria nada más arrancar, que puede superar los 3 GB en una instalación limpia. Esto ha hecho que muchos usuarios consideren los 16 GB como el mínimo recomendable, pero Microsoft quiere cambiar esa percepción. Pavan Davuluri, presidente de Windows y Devices, ha confirmado que la empresa está centrando esfuerzos en reducir el consumo desde el inicio del sistema, de modo que los equipos con 8 GB de RAM puedan ofrecer un rendimiento mucho más fluido sin necesidad de ajustes manuales.
La estrategia no se limita al núcleo del sistema. También se están optimizando componentes como WinUI 3, Chromium y WebView2, que son responsables de gran parte del consumo actual. Estas mejoras buscan que las aplicaciones sean más eficientes por diseño, lo que beneficiará especialmente a los portátiles económicos, donde los fabricantes siguen apostando por configuraciones básicas. Si los cambios cumplen las expectativas, los ordenadores con 8 GB podrán mantener un buen rendimiento incluso con varias aplicaciones abiertas.

WinUI 3: la base de la nueva interfaz
Microsoft está llevando a cabo una migración profunda de su interfaz hacia WinUI 3, su framework nativo, con el objetivo de abandonar tecnologías antiguas como Win32 y UWP. La confirmación llegó tras detectarse que el cuadro de diálogo de Propiedades del Explorador de archivos se ha reconstruido por completo, sin rastro de WebView2, y utilizando componentes nativos de WinUI. March Rogers, directora de diseño, explicó que aunque en algunos casos se han aplicado parches rápidos (como el modo oscuro en diálogos antiguos, que provocó parpadeos), el plan general es reconstruir cada elemento.
El caso más complejo es el del menú Inicio, que se está reescribiendo en WinUI para abandonar los componentes de React Native que usa actualmente, buscando un menú inicio más personalizable en Windows 11. Este cambio se ha retrasado porque el consumo de memoria de WinUI todavía necesita mejoras, algo que Microsoft está abordando. También se ha confirmado que no habrá un WinUI 4: la compañía ha empezado a eliminar el «3» del nombre para dejar claro que este framework es el definitivo. La migración incluye el cuadro de copia de archivos, el diálogo para abrir archivos y el cuadro Ejecutar, que ya carga más rápido en su versión WinUI.

Windows 11 26H2: barra de tareas móvil y más Copilot
La próxima actualización anual, la 26H2, ya se está probando en el canal Dev y trae consigo cambios muy esperados. El más destacado es el regreso de la barra de tareas móvil, permitiendo que Windows 11 vuelva a permitir mover y encoger la barra de tareas, anclándola en la parte superior, en los laterales o manteniéndola abajo, como en Windows 10. Además, se incluye un modo compacto que reduce su altura para aprovechar mejor el espacio en pantallas pequeñas. Microsoft también está reforzando la presencia de Copilot: la inteligencia artificial se integra en el Explorador de archivos, en Windows Search y en el Centro de notificaciones, y se especula con que podría sustituir al cuadro de búsqueda tradicional.
La búsqueda de Windows ahora admite lenguaje natural, permitiendo describir lo que se necesita con frases completas. El Explorador de archivos recibe mejoras de rendimiento, iconos optimizados y un menú contextual rediseñado. En accesibilidad, se añaden un nuevo indicador de puntero, mejoras en el Narrador, compatibilidad con pantallas braille y descripciones de imágenes generadas por IA. La actualización se distribuirá como un paquete de habilitación sobre Windows 11 25H2, por lo que no hará falta reinstalar el sistema.
Con todas estas novedades, Microsoft busca dar un giro a la percepción de Windows 11, un sistema que ha sido criticado tanto por su consumo de recursos como por la calidad de sus actualizaciones. La combinación de una menor huella de memoria, una interfaz más moderna y eficiente gracias a WinUI, y la llegada de funciones muy demandadas como la barra de tareas móvil, apunta a que la versión 26H2 podría ser la actualización que muchos usuarios estaban esperando. Habrá que esperar a su lanzamiento oficial para comprobarlo, pero las señales son prometedoras.


