Varios usuarios de Windows 11 en España y el resto del mundo se han llevado un susto de campeonato al comprobar que su almacenamiento se esfumaba por arte de magia. Sin haber descargado pelÃculas pesadas ni instalado juegos nuevos, el espacio libre de sus discos duros bajaba de forma alarmante, dejando a muchos equipos al borde del colapso técnico. Este fenómeno no es un virus ni un error del usuario, sino un fallo interno de un componente del sistema operativo que ha empezado a comportarse de forma errática en las últimas semanas.
Tras una oleada de quejas en los foros oficiales, se ha descubierto que el problema tiene su origen en un servicio encargado de gestionar los permisos de las aplicaciones. Por alguna razón que Microsoft no ha detallado por completo, el sistema empieza a escribir datos sin parar en un archivo de registro, provocando que el almacenamiento se llene de forma descontrolada y sin previo aviso para el propietario del ordenador.
El culpable detrás de la pérdida de gigas: Capability Access Manager
La investigación llevada a cabo por la propia comunidad tecnológica ha puesto el foco sobre un archivo muy concreto denominado CapabilityAccessManager.db-wal. Este fichero se encuentra escondido dentro de la carpeta ProgramData y pertenece al servicio Capability Access Manager, cuya función principal es controlar qué aplicaciones pueden acceder a elementos sensibles como la cámara, el micrófono o nuestra ubicación actual. En un funcionamiento normal, este archivo apenas ocupa unos pocos kilobytes, pero el error lo convierte en un pozo sin fondo de datos innecesarios.
Uno de los casos más sonados, reportado inicialmente por el usuario Donald Gibson, reveló que este archivo llegó a engordar hasta ocupar unos 70 GB en su equipo. Otros informes posteriores de usuarios afectados han elevado la cifra de forma escandalosa, asegurando que el dichoso fichero puede alcanzar incluso los 200 GB de tamaño. Esta situación provoca que el sistema se vuelva lento y que aparezcan los temidos avisos de falta de espacio en disco, algo que mosquea a cualquiera que use el PC para trabajar o jugar a diario.
Cómo solucionar el error con el parche de Microsoft

Afortunadamente, el gigante de Redmond ya ha tomado cartas en el asunto tras analizar los múltiples reportes recibidos. La solución definitiva llega de la mano de la actualización opcional KB5095093, la cual ya está disponible para aquellos que utilicen las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11. Este parche modifica el comportamiento de la base de datos del servicio para evitar que el archivo db-wal vuelva a crecer de manera exponencial y, lo más importante, ayuda a que el uso del disco vuelva a la normalidad.
Para aplicar esta corrección, los usuarios deben acudir al menú de Configuración y entrar en el apartado de Windows Update. Aunque Microsoft suele lanzar estos parches de seguridad de forma automática, al tratarse de una versión preliminar u opcional, es muy posible que tengamos que buscar actualizaciones de forma manual para que aparezca en la lista. Una vez instalado el parche, el servicio camsvc deja de escribir información basura en el disco, permitiendo que el equipo recupere su estabilidad habitual y no nos de más quebraderos de cabeza con el almacenamiento.
Un truco temporal si todavÃa no tienes la actualización
Si por algún motivo tu ordenador aún no detecta el parche oficial o prefieres esperar a la versión obligatoria del próximo mes, existe un método bastante sencillo para frenar la sangrÃa de gigas. Algunos expertos de la comunidad han comprobado que al desactivar los servicios de ubicación desde el menú de Privacidad y seguridad, el archivo problemático deja de crecer casi al instante. Es una solución algo rudimentaria, pero efectiva para salir del paso si ves que tu SSD se está llenando a pasos agigantados mientras esperas la descarga definitiva.
Eso sÃ, conviene tener cuidado y no intentar soluciones más drásticas por cuenta propia. Algunos usuarios han sugerido borrar el archivo a las bravas o desactivar el servicio Capability Access Manager por completo, pero esto puede generar conflictos graves con los permisos de otras aplicaciones y afectar a la conectividad del equipo. Lo ideal es limitarse al ajuste de privacidad mencionado y, sobre todo, no tocar componentes crÃticos del sistema si no queremos que el remedio sea peor que la enfermedad.
Al final del dÃa, lo más sensato para los usuarios que se topen con este lÃo es vigilar de cerca la carpeta ProgramData y, sobre todo, no volverse locos borrando archivos a mano si no se tiene claro qué se está tocando. Con la llegada del nuevo parche, lo normal es que este dolor de cabeza pase a mejor vida en cuestión de dÃas, permitiendo que Windows 11 vuelva a ser ese sistema fiable que no nos da sustos cada vez que miramos cuánto sitio nos queda en el SSD.

