Cómo nos afectará la victoria de Apple sobre Samsung

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Samsung

La sonada victoria de Apple sobre Samsung se presta a diversos análisis sobre lo que supone para las estrategias de cada una de las dos compañías, e incluso cómo puede afectar a otros gigantes de la tecnología no directamente involucrados (como Microsoft o Google). Pero una de las cuestiones más importantes es si nos afectará, y cómo, a los usuarios. ¿Notaremos cambios tras la victoria de Apple en la guerra de las patentes?

Los analistas coinciden en que Apple y Microsoft temen el proyecto Android de Google y lo que implica. Un software construido sobre Linux y liberado para los desarrolladores con el que opera una vasta cantidad de smartphones y tablets es, no cabe duda, una amenaza para los intereses de ambas compañías. Apple y Microsoft han aprendido a convivir pero no parecen sentirse muy cómodos con el creciente peso de Google. Google, por su parte, ha dicho que las patentes infringidas no tienen en realidad relación directa con el sistema operativo Android, de modo que los usuarios no tienen por qué preocuparse. ¿Debería importarnos todo esto a nosotros?

Aunque habrá muchos fans de la compañía de Cupertino que simplemente se alegren por la victoria, lo cierto es que hay un consenso bastante amplio sobre que no es la mejor noticia posible para los usuarios. Lógicamente, es necesario hasta cierto punto proteger las inversiones en innovación que hace una compañía para que le sea rentable seguir invirtiendo en ello en el futuro. Sin embargo, es problemático cuando lo que las patentes protegen son cosas tan ambiguas como los gestos con los que nos manejamos en una pantalla táctil.

Las patentes sobre gestos en una pantalla táctil no es un ejemplo que pongamos gratuitamente. Dos de las patentes de Apple que el jurado ha considerado que Samsung infringía, son el “pinch to zoom” (ese gesto de juntar o separar el pulgar y el índice para agrandar o empequeñecer la imagen) y el “doble toque para hacer zoom”. Estos dos gestos tan intuitivos para navegar por las pantallas táctiles pueden empezar a desaparecer de smartphones y tablets en el futuro para no correr el riesgo de poder ser sancionados. Y estos dos rasgos son el ejemplo más destacado, pero no el único.

Así pues, no se trata sólo de dispositivos que pueden dejar de venderse, sino de diseños que pueden cambiar completamente o dar complicados rodeos para evitar el peligro de ser condenados por infringir patentes, y de los que los usuarios quizá no siempre salgan ganando. Habrá que esperar, en cualquier caso, para ver cómo se resuelven en la práctica estos nuevos retos de diseño.

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