Tablets profesionales: Características básicas que deben poseer

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Tablets

Las tablets son uno de los soportes más versátiles que podemos encontrar actualmente en el sector de la electrónica de consumo. A grandes rasgos, existen dos familias de dispositivos: Aquellos dirigidos a un público doméstico, y por otro lado, los enfocados a un sector más profesional y que evidencian más aún la intención de los diseñadores de estas plataformas de desbancar a los ordenadores portátiles al menos, en el corto plazo. A día de hoy, encontramos decenas de fabricantes que, con mayor o menor éxito, lanzan al mercado cientos de modelos cada año con los que intentan conquistar a una masa formada por millones de consumidores que sin embargo, aumentan sus exigencias.

En el caso de las tablets profesionales encontramos un nicho de mercado aún algo vacío si lo comparamos con las dirigidas al público más general, en el que el número de firmas presentes es más reducido pese a los intentos de muchas de posicionar ahí unos dispositivos de precios más bajos con especificaciones que puedan satisfacer las necesidades de los consumidores que buscan, en estos, una herramienta perfecta para el trabajo. Sin embargo, deben partir de una buena base que permitan a los usuarios cumplir con sus expectativas. A continuación os contamos las líneas rojas que nunca deben pasar este tipo de modelos.

Huawei MateBook Microsoft Surface 3

1. Pantalla

Comenzamos hablando de uno de los componentes fundamentales. Pese a que las tablets profesionales estén diseñadas para decenas de colectivos que van desde la hostelería hasta la arquitectura, y las necesidades de cada uno de ellos varía, el tamaño de la pantalla es determinante. En líneas generales no deberían bajar de las 10 pulgadas, todo ello acompañado con una resolución que no sea inferior a los 1920×1080 píxeles y con varios elementos añadidos: Paneles multitáctiles que reconozcan varias pulsaciones simultáneas y tecnologías de refuerzo de los mismos.

2. Diseño

Se trata de una de las prestaciones en las que más avances hemos visto en los últimos años. El aspecto visual es determinante no solo desde el hecho de que la tablet nos resulte atractiva a la vista, sino que también, tenga unas dimensiones y acabados que nos faciliten desde el punto de vista del diseño, la experiencia de uso. Actualmente, muchos terminales ya incorporan carcasas metálicas que en la mayoría de los casos, y más aún en el de los terminales dirigidos al ámbito laboral, deben ir acompañados de un grosor lo más pequeño posible que no supere los 11 mm y que al mismo tiempo, sea ligero y que, en el caso de los modelos más grandes, no sobrepase los 850 gramos aproximadamente.

z4 pantalla

3. Autonomía

La posibilidad de trabajar durante largos períodos de tiempo con una tablet sin correr el riesgo de perder todo lo que hemos creado ni que suframos apagones inesperados es uno de los puntos que más deben cuidar los fabricantes de estos dispositivos. Como hemos mencionado en otras ocasiones, la autonomía es algo pendiente de mejorar en estas plataformas, independientemente del colectivo al que se dirijan. En el caso de los soportes profesionales, debemos buscar baterías de gran tamaño que ofrezcan, como mínimo, 8 horas de uso.

4. Memoria y almacenamiento

Estas dos prestaciones también se han convertido en fundamentales. A través de ellas podemos ver de manera más clara cómo algunas firmas están decididas a desterrar otras plataformas tradicionales. Anteriormente, hemos hablado de phablets que veremos en 2016 con 6 GB de RAM. En lo relacionado con las tablets profesionales nos encontramos con multitud de dispositivos que ofrecen una gran variedad de memorias. Un buen punto de partida son 4 GB de RAM. Por otro lado, en cuanto al almacenamiento, podemos elegir entre terminales que tengan una base de 64 GB que sin embargo, puedan ampliarse, o bien, dispositivos que partan con 128.

Surface Pro 4 teclado

5. Procesadores

Una tablet no sirve de mucho si posee unas buenas características en cuanto a batería o pantalla, pero presenta procesadores anticuados o lentos que son incapaces de soportar una carga de trabajo o simplemente, la ejecución simultánea de varias aplicaciones o tareas. En el terreno de las domésticas, nos encontramos con modelos que van desde los chips de 1Ghz de frecuencia y que tienen un coste más asequible, hasta aquellos que pueden alcanzar los 2,2 y que pueden reproducir contenidos en HD sin problemas. Un procesador que equipe un terminal destinado a la creación o edición de contenidos, al diseño o al modelado 3D, no debe bajar de los 2,4 o 2,8 Ghz en ningún caso.

Como habéis visto, existen unas líneas rojas en cuanto a las características que deben presentar los modelos dirigidos a los ámbitos laboral y educativos que no deberían pasarse si deseamos obtener una buena productividad en cualquiera de estos terrenos. Evidentemente, existen otras prestaciones relacionadas en más aspectos como las cámaras, o la GPU que también deben ser cuidadas. Todo esto, sin olvidar el componente económico, que debe servirnos para encontrar un terminal con una buena relación entre calidad y precio. ¿Creéis que las tablets profesionales son las que más deben cumplir con las necesidades de los usuarios, o sin embargo, creéis que todos los fabricantes, incluidos los más modestos, deben ofrecer unas prestaciones básicas? Tenéis disponible más información relacionada como por ejemplo, una lista con los mejores soportes de 2015 dirigidos al sector laboral para que podáis opinar vosotros mismos.

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