Supuestos en los que es mejor no actualizar a Android 6.0

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Android

Ayer os comentábamos que uno de los modelos estrella de Samsung, el Galaxy Tab A, recibirá la actualización a Android Marshmallow. Esta noticia ha sido muy bien acogida por los usuarios de este modelo, que ya tuvo una buena acogida a finales de 2015 y que ha servido a la firma surcoreana para resistir, en parte, frente al empuje de otras firmas que ya estaban comercializando sus terminales con el último miembro de la familia del robot verde. Por otro lado, mencionábamos que en unas pocas semanas, la cuota de mercado de esta última versión había ido en aumento y que, de manera lenta, pero constante, le estaba restando protagonismo a Lollipop. Por otro lado, la aparición definitiva de N en unos meses, será el otro factor que aumentará la presencia de la versión 6.0 en nuestras tablets y smartphones.

Sin embargo, además de los problemas que pueden aparecer al actualizar inmediatamente los terminales, incorporándoles la última versión del software, aparecen otros supuestos en los que, pese a que dispongamos en el mercado de las últimas fases estables de los mismos, es mejor no actualizar, al menos al corto plazo. A continuación os contamos una serie de casos en los que nos conviene pensar si mantenemos a los dispositivos en Lollipop o pasamos directamente a Marshmallow.

Nexus 9 Lollipop amarillo

1. Si no hay problemas de rendimiento

Uno de los grandes motivos por los que millones de usuarios pasan de una versión a otra, son los fallos de compatibilidad entre aplicaciones o en el mismo firmware del dispositivo, que impiden un funcionamiento normal de los soportes. En estos casos en los que el rendimiento queda muy comprometido, ya sea por no ejecutar las tareas básicas correctamente, o por un consumo elevado de recursos para realizarlas, la actualización debe hacerse rápidamente. Sin embargo, si nuestro dispositivo funciona sin problemas, no es necesario pasar a la última.

2. Si deseáis acceder a permisos especiales

Con Marshmallow, hemos asistido a mejoras importantes en materia de personalización. Con esta nueva versión, es posible elegir entre multitud de temas y apariencias diferentes. Sin embargo, aunque también se han mejorado aspectos en materia de seguridad como la gestión más directa de los permisos que los usuarios otorgan a las apps, también han aparecido críticas de muchos otros al endurecerse los requisitos para acceder a los permisos de superusuario que permiten entrar en el esqueleto del software y modificar algunas de sus funciones. La restricción de esta última capacidad ha sido justificada por los desarrolladores para garantizar una mayor protección.

root android

3. Si deseáis experimentar con algunas funciones de Marshmallow

En este tercer punto, los protagonistas son aquellos usuarios que desean actualizar a la versión 6 de Android para probar algunas de sus características pero que están satisfechos con Lollipop y desean regresar al poco tiempo a esta última versión. En estos casos, nos encontramos con varios factores que pueden hacer algo imposible la vuelta atrás y que en determinados casos, pueden dificultar mucho el uso de la tablet o smartphone actualizada. Entre estos, podemos encontrarnos fallos en la ROM o en el firmware que la marca incorpora en el dispositivo antes de comercializarlo.

4. Si utilizas el terminal para jugar

Uno de los grandes atractivos de Marshmallow, es Doze, el optimizador de la batería que detecta cuando el dispositivo está en modo reposo para reducir aún más el consumo de recursos. Según los desarrolladores de Android, esta función permitía ahorrar aproximadamente un 30% de la carga del terminal cuando entraba en acción. Sin embargo, su utilidad puede ser relativa, ya que si utilizamos los terminales durante períodos de tiempo prolongados ya sea para reproducir contenidos audiovisuales, o especialmente, para jugar, el ahorro es mínimo.

Android M doze

5. Consumo de RAM

Todos los sistemas operativos, independientemente de su versión, generan un gasto de la memoria que, en algunos casos, aumenta cuantas más características posee. En el caso de Android Marshmallow, la diferencia en el consumo respecto a su antecesor, no es muy notable. Sin embargo, funciones como la multitarea, característica en esta última, puede hacer que el rendimiento general de un dispositivo equipado con Marshmallow y que hayamos actualizado, pueda quedar comprometido y que, a la larga, esto tenga repercusiones en la vida útil del procesador y de otros componentes y que pueden acabar dificultando en gran medida el uso.

Como habéis visto, actualizar en líneas generales siempre trae más ventajas que inconvenientes. Sin embargo, hay algunos casos concretos en los que la decisión de pasar a la siguiente versión de un software, requiere de un tiempo para pensar en qué puede afectarnos a la hora de manejar nuestras tablets y smartphones. Tras conocer algunos de los supuestos en los que es conveniente mantenernos con Android Lollipop, al menos durante unos meses, ¿Pensáis que todos estos casos no tienen una repercusión significativa en el funcionamiento normal de los terminales en los que se aplica, o por el contrario, creéis que al igual que otras acciones como el root, debe realizarse con cautela para evitar mayores complicaciones? Tenéis disponible más información relacionada como por ejemplo, las diferentes fases por las que pasa un sistema operativo antes de salir al mercado para que podáis opinar vosotros mismos.

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