LG G Pad 8.3: análisis a fondo y conclusiones

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LG

Tras una primera incursión (algo discreta) en el mercado de los tablets hace ya un par de años, el fabricante surcoreano LG ha vuelto a intentarlo, esta vez con mucho más convencimiento. La G Pad 8.3 es una tableta innovadora, muy bien pensada y ejecutada, con buenas prestaciones técnicas y un precio bastante asequible para ofrecer todo lo que ofrece. Conoce a fondo el dispositivo con nuestro análisis pormenorizado.

En nuestra opinión, independientemente del éxito comercial que acabe teniendo, creemos que la LG G Pad 8.3 es un movimiento inteligente por parte de esta compañía coreana. Se trata de un dispositivo que encuentra la virtud en el término medio y en saber compaginar las funciones de una compacta con las de una 10 pulgadas. El tamaño del equipo, precisamente, se mueve entre esas dos tierras y su diseño es capaz de aprovechar tanto las apps para teléfonos como las características multimedia más propias de pantallas mayores.

Una stock ROM un tanto cuestionable

A pesar de sus magníficas características técnicas, y al igual que ocurre en parte con el LG G2, nos encontramos con una personalización de LG un tanto sobrecargada. De hecho, en algunos momentos el sistema sustituye gestos o menús muy básicos y aceptados por otros difíciles de entender o de llevar a cabo, cuando la solución más sencilla habría sido la mejor.

LG G Pad prueba

No obstante, el software de la tableta también muestra otra cara más positiva. Hay unas cuantas aplicaciones interesantes preinstaladas, muchas de ellas de LG y unos cuantos efectos que se activan a la hora de realizar acciones básicas y le dan un punto divertido a la interfaz.

Buen hardware y un gran acabado

La G Pad cuenta con un procesador Snapdragon 600 a 1,7 GHz y es capaz de rendir en unos parámetros similares a los del HTC One o del Galaxy S4. Además, la firma coreana es conocida por la buena calidad de sus pantallas, y este caso no supone una excepción: el panel Full HD de la tablet tiene muy buen brillo y cuenta con una gran nitidez. El sonido también es destacable y el acabado en aluminio ofrece una sensación de solidez muy agradable en un equipo que puede utilizarse, indistintamente, con una o dos manos, y en modo apaisado o vertical.

Su precio, 300 euros, tampoco es excesivo si tenemos en cuenta que se trata, sin lugar a dudas, de una tablet de gama alta.

Para acceder a nuestro análisis a fondo de la LG G Pad 8.3, sigue este enlace.

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