¿Qué necesitamos realmente para trabajar en una tablet?

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Gracias al camino allanado por el éxito de la Surface Pro 3 y con el empujón de los lanzamientos del iPad Pro y de Windows 10, en los últimos tiempos hemos asistido a un auténtico auge de las tablets profesionales. Hay que decir de ellas, además, que no sólo son mejores tablets para trabajar, sino que en muchos sentidos son las mejores tablets, sin más, con un nivel en especificaciones técnicas muy por encima del del resto de tablets de gama alta. Desafortunadamente, todas estas ventajas llegan acompañadas de una pega que puede ser bastante importante y que no es otra que su precio: ¿nos merece la pena pagar lo que cuestan y en qué casos? ¿Puede ser una tablet convencional una buena opción? ¿Qué necesitamos realmente para trabajar en una tablet? Vamos a hacer un repaso de los factores que hay que tener en cuenta y a ver qué opciones tenemos.

El tamaño

Vamos a empezar con el que podría parecer el factor más superficial de todos y que es lisa y llanamente, el tamaño: ¿realmente necesitamos una tablet más grande de lo normal para trabajar? Puede parecer una pregunta intrascendente, pero es que el tamaño es un factor siempre fundamental en el precio de los dispositivos móviles: manteniendo todo lo demás igual, una tablet o un smartphone más grande, es más caro. Hasta hace no demasiado tampoco había muchas opciones, ya que lo máximo a lo que podíamos aspirar eran 10 pulgadas. A día de hoy, no obstante, las opciones entre las 12 y las 13 pulgadas son muchas y, no casualmente, son tablets profesionales en su mayoría. ¿Por qué? La respuesta es simplemente, que una pantalla más grande suele ser más cómoda de utilizar y el límite normalmente lo pone el punto de equilibrio con el grado de comidad para sostenerla. En el caso de una tablet que vamos a utilizar para trabajar, no obstante, lo más normal es que la usemos sobre todo para escribir y, por tanto, apoyada, por lo que unas pulgadas más no nos suponen demasiado sacrificio. Hay que tener presente, no obstante, que sostenerlas en la mano es muy diferente, por lo que realmente merece la pena que pensemos en cuánto vamos a usarla para escribir y cuánto para otro tipo de actividades.

apple ipad pro

Los accesorios

Si el tamaño es un factor que tenemos que considerar cuidadosamente pero en el que se puede admitir cierta flexibilidad, los accesorios son algo absolutamente imprescindible para trabajar en serio con una tablet. Por supuesto, el gran protagonista es siempre el teclado, aunque, curiosamente, no se incluye con las tablets profesionales más populares (ni con la Surface Pro ni con el iPad Pro) y hay que tener en cuenta que uno de calidad puede tener un precio relativamente alto, pero es una inversión que merece la pena hacer: incluso si una tablet convencional puede ser suficiente para sacar nuestro trabajo adelante, lo que seguro que vamos a necesitar es un buen teclado. No es este, en cualquier caso, el único accesorio que tenemos que considerar: incluso con una pantalla amplia y aunque nuestro trabajo no tenga nada que ver con el diseño gráfico, un stylus puede ser una herramienta muy útil para navegar cómodamente y para tomar notas con rapidez cuando no disponemos de un teclado; tampoco está de más considerar la posibilidad de hacernos con una estación dock, que nos va a permitir añadir más puertos (y, por tanto, conectar más periféricos) y que, dependiendo de las tablets y los modelos, puede darnos un extra de batería o servirnos de soporte.

pixel c teclado

El hardware

Ya decíamos al inicio que las tablets profesionales son las de más nivel que podemos encontrar ahora mismo en el mercado, al menos si nos fijamos estrictamente en especificaciones técnicas: las tablets Windows llegan con procesadores de PC habitualmente (incluso con procesador Intel Core Skylake en algunos modelos) y el iPad Pro monta el chip más potente de toda la gama, tanto que puede plantarle cara sin complejos a los MacBook, y todos ellas llegan normalmente, con 4 GB de RAM como mínimo. Lo normal es que a todo esto le acompañe una pantalla de más resolución, aunque esto suele tener el objetivo más que nada de mantener la densidad de píxeles de las tablets convencionales de gama alta. ¿Hasta qué punto es importante todo esto? Contar con un procesador potente nos ayuda a mover aplicaciones pesadas con facilidad y contar con más memoria RAM nos facilita la multitarea, así que sí, lógicamente, son dos virtudes importantes. Hay que tener presente, no obstante, que la necesidad real que tengamos de tanta potencia depende de las aplicaciones con las que vayamos a trabajar: si para nosotros trabajar significa básicamente usar una suite ofimática sencilla, lo normal es que podamos apañarnos perfectamente con mucho menos, por lo que aquí hay que ver ya las necesidades reales de cada uno. Por lo que respecta a la pantalla, evidentemente, puede no parecer tan importante salvo en el caso de trabajos más relacionados con los contenidos multimedia, pero hay que pensar que una buena resolución facilita mucho también la lectura.

Lenovo Miix 700

El sistema operativo

Llegamos al fin a la que probablemente sea la cuestión más importante: ¿hay algún sistema operativo que sea preferible para una tablet que vamos a utilizar para trabajar? La respuesta es que, aunque como siempre va a depender de nuestras necesidades personales, en la mayoría de los casos sí que importa. No se trata, no obstante, de revivir el debate iOS vs Android vs Windows, ya que la auténtica polémica gira en torno a las posibilidades para trabajar de los sistemas operativos móviles vs los sistemas operativos de escritorio. Este punto es, de hecho, lo que más se le ha criticado tanto al iPad Pro de Apple como a la Pixel C de Google por lo que a sus posibilidades de sustituir a un PC se refiere, y eso que hablamos de dos dispositivos pensados para trabajar. Hay que tener en cuenta, no obstante, que la respuesta de Cook a las sugerencias de llevar OS X al iPad Pro sin duda tiene sentido: cómo de cómodos nos encontremos trabajando en uno u otro entorno dependerá mucho de lo cómodos que nos sintamos con los dispositivos móviles y no es descabellado pensar que las nuevas generaciones probablemente les puedan sacar mucho más partido. Porque, y de nuevo volvemos a invitar a hacer una consideración realista de nuestras necesidades, para escribir textos, trabajar con hojas de cálculo, preparar presentaciones y para tareas de edición de fotografías y vídeo a un nivel relativamente alto, tenemos aplicaciones capaces de sobra tanto en la App Store como en Google Play. Eso sí, si de verdad tenemos necesidad de otro tipo de aplicaciones y de otros niveles de capacidad, tenemos que considerar que probablemente nos convenga volvernos a esas tablets que corren un sistema operativo de PC, lo que por el momento significa, por supuesto, hablar de las tablets Windows.

Galaxy WIndows

¿Cuánto necesitamos que nuestra tablet sea como un portátil?

No está de más pararse a pensar, en cualquier caso, hasta qué punto el intentar sustituir un portátil con una tablet significa buscar una tablet lo más parecida a un portátil: las tablets tienen algunas ventajas específicas que son las que hacen interesante esa sustitución en primer lugar y que pueden llegar a disolverse por completo en nuestra búsqueda de buscar algo que se asemeje lo más posible a lo que dejamos atrás. Hay que pensar, por ejemplo, que incluso aunque la Surface Pro 4, que es aún tablet profesional de referencia, es un dispositivo sencillamente espectacular, muy por encima en muchos aspectos de una tablet convencional, hay algunos puntos en los que está algo lastrada respecto a estas. Por ejemplo, es más voluminosa y más pesada, lo que significa que no la vamos a sostener tan cómodamente en nuestras manos durante períodos largos de tiempo, y también su autonomía es menor, lo que siempre es una limitación en un dispositivo móvil. Puede que si pensamos cuidadosamente en nuestros hábitos nos demos cuenta de que, después de todo, para nosotros quizá es preferible tener un portátil y una tablet, cada uno con usos más o menos específicos. Una tablet convencional de cierto nivel, en cualquier caso, puede ser una herramienta de trabajo ocasional (incluso de uso frecuente) bastante solvente, siempre que contemos con la ayuda de algunos accesorios.

Surface Pro 4 teclado

Las mejores opciones

Como comentábamos ya desde un principio, no han faltado los lanzamientos en los últimos meses de tablets profesionales de gran nivel entre las que podemos escoger, si nuestro presupuesto nos lo permite: por supuesto, la reina del sector sigue siendo la Surface Pro 4, pero ya os hablado de otras cuantas tablets con Windows 10 que merece la pena tener en cuenta, y a ellas se han sumado recientemente en Las Vegas un nuevo par de modelos que van a dar mucho que hablar, la Lenovo ThinkPad X1 y, sobre todo, la Galaxy TabPro S. No hace falta que os recordemos tampoco a estas alturas, seguramente, que los fans de Apple tienen su propia opción, que ya hemos mencionado en unas cuantas ocasiones: el iPad Pro. Insistimos, no obstante, en que podemos sacar mucho partido a las tablets convencionales como herramientas de trabajo y cualquiera de las que seleccionamos con mejores tablets del 2015, sin duda harían un gran papel, con la ventaja de que son más versátiles y quizá podamos sacar provecho de ellas en circunstancias más variadas. Varias de ellas, de hecho, cuentan con un teclado oficial, como es el caso de la Surface 3, de la Pixel C y de la Xperia Z4 Tablet. También el iPad Air 2 sigue siendo una alternativa interesante, con la ventaja de tener una amplia variedad de teclados y stylus de calidad entre los que elegir.

xperia z4 tablet

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