La Xiaomi Mi Pad 4 en vídeo: la reina de las tablets chinas

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Hemos tenido ocasión en los últimos días de mostraros análisis en vídeo de algunas de las tablets chinas con Android más interesantes del momento, como son la Teclast M89 o la Alldocube M5, pero al fin podemos traeros uno dedicado a la auténtica estrella que, por supuesto, es la de Xiaomi: le echamos un vistazo a la Mi Pad 4 de cerca y repasamos sus principales defectos y virtudes.

Así es la Mi Pad 4

Como siempre, el vídeo comienza con un unboxing de la tablet, para dedicarse a continuación a hacer un repaso completo del exterior. De los dispositivos de Xiaomi esperamos siempre un nivel alto en lo que a calidad de acabados se refiere (comparado con otros low-cost chinos, al menos) y en este sentido la Mi Pad 4 no decepciona (llega, ya sabéis, con carcasa metálica y puerto USB tipo-C), con pequeños detalles que la ponen un paso por delante de otras, como el que los botones no sean aquí de plástico. Se habría podido agradecer quizá unas líneas algo más estilizadas, pero el diseño está bastante reducido y los marcos tampoco son demasiado amplios, después de todo.

Esto no quiere decir que sea perfecta, claro está, y vemos por ejemplo que hay un borde negro alrededor de la pantalla que lo cierto es que tiene un impacto bastante negativo en la experiencia visual, aunque es algo que destaca más porque el modelo analizado es el blanco y si apostamos por el modelo con el frontal negro no debería ser tan notable. Hay que tener en cuenta que no tiene salida HDMI y que no llega con lector de huellas digitales, aunque tenemos la ocasión de ver en funcionamiento el sistema de reconocimiento facial (minuto 12:30, aproximadamente) y parece que es correcto.

Sus principales defectos y virtudes

Estas pequeñas pegas que se le pueden poner en el apartado de diseño puede que sean de hecho las más importantes, porque una vez que entramos en el análisis más detallado del funcionamiento de la tablet vemos que las sensaciones que deja son muy buenas en todos los apartados. En lo que respecta a la pantalla (por supuesto laminada, por cierto), por ejemplo, es cierto que perdemos algo de resolución comparada con la Mi Pad 3, pero tiene muy buenos niveles de brillo (mínimos y máximos, que es algo que vamos a agradecer mucho para leer por la noche y en exteriores, respectivamente) y los ángulos de visión y la reproducción de colores es correcta para una pantalla LCD. A esto hay que sumar que sus altavoces están muy por encima de la media, con un sonido potente y con poca distorsión.

Donde más brilla la Mi Pad 4 (y aquí hay que puntualizar que el modelo analizado en el vídeo, eso sí, es el de 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento), no obstante, es en el apartado de rendimiento, tal y como cabía esperar gracias al Snapdragon 660 y como podéis ver en esta prueba, apenas se aprecia lag en ningún momento y la respuesta en la prueba con juegos (con una configuración relativamente alta) es muy buena, mejor que la que hemos visto en tablets similares con procesadores Mediatek. Otra ventaja que tiene sobre la mayoría de sus competidoras, como ya sabéis, es que llega con Android 8.1, y aunque muchos preferirán el stock Android que venimos encontrando cada vez más en otras tablets chinas, MIUI no deja de ser una capa de personalización con muchos potencial (al inicio del vídeo, por cierto, tenéis una demostración de los gestos que se pueden usar). Para redondear el conjunto, las estimaciones de autonomía son también muy positivas (de hasta 10 horas).

¿La mejor tablet china del momento?

Como hemos estado viendo en los últimos días donde hemos estado enfrentándola en varias comparativas con otras tablets chinas de nivel, la Mi Pad 4 no es realmente la que tiene las mejores especificaciones técnicas en todos los apartados, y si buscamos, por ejemplo, una tablet con pantalla Quad HD, lector de huellas digitales y, en general, las características que normalmente corresponden a la gama alta, hay opciones mejores y sin que tengamos que pensar en invertir mucho más tampoco.

Es, sin embargo, la menos low-cost de las tablets chinas, por así decirlo, y esto es un punto muy importante a tener en cuenta: es posible que salvo por su procesador y por llegar con Android 8.1 no llame tanto la atención en especificaciones técnicas, pero es la que menos decepciona en el uso real por lo que se puede ver en los análisis, respondiendo con agilidad, con una pantalla de calidad más allá de la resolución, buen sonido y más autonomía de la habitual. Y aunque es posible que nos acabe decepcionando (como sucedió con la Mi Pad 3), aún sigue siendo de las pocas tablets chinas de las que podemos esperar una política de actualizaciones aceptable.

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